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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Propuestas de Ademys para una real participación docente.


Debate de la Nueva Escuela Secundaria.
Durante el año 2013, la comunidad educativa de la escuela media se encontrará en un proceso de construcción y elaboración de propuestas encaminadas a la Nueva Escuela Secundaria (NES).  El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, prevé el trabajo en comisiones para la elaboración de currículas y planes de estudio con supervisores, equipos directivos y de currícula, más 9 jornadas institucionales para docentes y otras de reflexión para la comunidad educativa de cada escuela.
Desde Ademys consideramos que los docentes deben ser protagonistas indelegables de este proceso; en ese sentido, su participación en el estudio y elaboración de propuestas debe ser el pilar de cualquier reforma.
Por esto, consideramos que su intervención no puede limitarse sólo a las jornadas institucionales, sino  que los docentes deben ser parte activa del trabajo previo de las comisiones. Nadie mejor que los propios formadores para diseñar los proyectos curriculares, planes de estudio y diferentes estrategias pedagógicas que luego aplicarán en las aulas. Desde Ademys nos oponemos a toda medida política que, bajo un discurso pretendidamente técnico, pretenda separar a quienes diseñan pedagogías de quienes deben ejecutarlas.
Por esto proponemos la plena participación de los cuerpos docentes de las escuelas mediante la elección de representantes por área, escuela y región. Estos representantes  deberán ser parte de las comisiones de trabajo y elaborar de manera mancomunada con directivos y equipos técnicos las propuestas de debate y reformulaciones a la vez que serán el vínculo fluido con los cuerpos docentes quienes, así, podrán elevar sus propuestas a través de ellos. De esta manera, las jornadas institucionales se podrán convertir en verdaderas jornadas de debate, intercambio, elaboración y consenso en los proyectos de las escuelas.
El debate, por otra parte, debe tener por objeto el conjunto de aspectos de política educativa que se juegan en un proceso de reformulación de planes de estudios. Limitar el debate a opinar sobre aspectos parciales del proceso tendrá por efecto la banalización de la participación. Es necesario incorporar al debate sus aspectos políticos profundos, única vía para desnaturalizar lo que se nos presenta como "decisiones" ya dadas (de la Nación, del Consejo Federal, del GCABA): ¿qué se busca, políticamente, con el proceso de "reforma"?, ¿qué concepciones del conocimiento y de la enseñanza se encuentran en debate?, ¿qué concepción de la profesión docente y de sus condiciones de ejercicio?, ¿qué concepciones se juegan sobre el problema de la inclusión educativa en la llamada "NES"?, ¿qué vínculos con la universidad, con las organizaciones de los trabajadores y con la comunidad se piensan para la "NES"?, ¿qué políticas de inversiones y de aseguramiento y mejora de las fuentes y condiciones de trabajo docente y de aseguramiento de la escolaridad de todos los estudiantes secundarios compromete el Estado?
Sólo así se podrá garantizar una participación plena de los docentes, única garantía para lograr el profundo debate ideológico, político y pedagógico que nuestra escuela secundaria necesita en la perspectiva de una educación pública comprometida con las necesidades del pueblo y los trabajadores.
Ademys
Comisión de media.

sábado, 9 de junio de 2012

Volvieron los ya folklóricos cacerolazos que surgen cuando la cosa pública no anda bien.


CACEROLAZOS Y ALGO MAS…

            Volvieron los ya folklóricos cacerolazos que surgen cuando la cosa pública no anda bien, sus protagonistas son “gente común” (expresión utilizada para categorizar al grueso de la población que trabaja, estudia, etc y que es la padece diariamente el rigor de la desidia y los golpes del desmanejo económico y financiero ) que desde hace diez años se expresa golpeando  sus cacerolas (ahora se agregan los bocinazos) siendo el mejor síntoma de cuando un gobierno está agotado; contra aquéllos ya no hay propaganda que valga, ni discursitos berretas plagados de mentiras e incoherencias, no hay mercenario que sirva ni limosna politiquera que calle.  Es el Pueblo, también se lo puede denominar “clase media” (factor social decisivo en el desarrollo de un país) que es la que SOSTIENE a la Argentina, ya que los ricos, no todos, generalmente viven abstraídos de la realidad del país y los que nada tienen, lamentablemente sólo son utilizados  en las elecciones, como ya dijera José Hernández en el Martín Fierro: “el gaucho en esta tierra sólo pa´votar..”.  La clase media es la que aporta científicos, docentes y profesionales de valía para el País; es el 85 %, como mínimo, de la Argentina por lo tanto los gobernantes debieran temer lo suficiente cuando por sus errores y/o omisiones “logran” sacar a la calle, empujar a la protesta a personas que por la hora en que lo hacen estarían en sus casas descansando de un largo día de trabajo, no son “quilomberos profesionales” ni fueron llevados en colectivos para “hace bulto” a cambio de un “sanguche y una gaseosa” o contraprestación semejante.  Es de destacar, que dichos ciudadanos estaban con banderas argentinas y con carteles modestos, y no como se suele ver en otras “protestas”:  trapos facciosos y grandes cartelones, muchos de ellos con gigantografías.  Tampoco fueron  a reclamar plata de arriba, sino simplemente vivir con dignidad, con el pan de cada día en la mesa familiar, poseer bienes sin temer que dichos bienes nos cuesten la vida, adquirir y disponer del fruto de nuestra fatiga sin ser interrogados como delincuentes, y, por sobretodo, no ser ofendidos en nuestros pensamientos, ideas ni en nuestra Fe.
            Cualquiera que conozca el “país normal” debiera saber que con la clase media argentina, o sea, ese 85 % del pueblo honrado y laborioso que vive de su trabajo, NO SE JODE.  Por lo tanto,subestimarlos, ignorarlos, descalificarlos y hasta insultarlos es el peor error que puede cometer un gobierno.
            Aunque los cacerolazos se den siempre en un contexto difícil, y para nada deseable, no deja de dar esperanza cuando se ven esas multitudes acudiendo a esa plaza cargada de historia, llena de días memorables, como si inconscientemente  sintieran que si no lo hacen allí no valdría lo mismo, y en parte es cierto,  la Plaza de Mayo (hoy parcialmente enrejada) es el solar de la historia argentina, allí se reunió, se reúne y se seguirá reuniendo el pueblo para “saber de que se trata”.