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sábado, 26 de enero de 2013

Moira MIllán: La actriz tragicómica etnosubversiva, nos "explica", la verdad de la megaminería.

CRÓNICA MAPUCHE DESDE SIERRA GRANDE


Minería y Prosperidad un gran cuento Chino
(AW) Reproducimos un artículo de Moira Millán en el que reflexiona sobre la minería a propósito de su paso por Sierra Grande en la Provincia de Río Negro. Allí  fuenciona Trading "una compañía americana constituida en California. Tiene dos accionistas, el mayoritario es Ling Chen Mining Limited y el otro accionista es una persona física que está relacionada con la familia. Su producción principal es el de palo de golf. Ahora se dice que han vendido la mina a otra empresa, pero se desconoce a quien." ." Cuando nos oponemos a la megamineria" opina Moira, " no solo debemos preguntarnos por la distribución de las ganancias, los capitales que se beneficia, los niveles que alcanza la afectación del medio ambiente sino también a qué industrias alimentamos, muchas de las minas aportan a la industria armamentística, destruir un ecosistema para que un grupito de personas jueguen al golf resulta absurdo." 


MINERIA


24 de enero de 2013.-

Por Moira Millán

Mari mari montañés solitario, ya sé, no me diga nada, le prometí una crónica de mi viaje por la costa del atlántica patagónica, y aquí va. Es solo suya. La escribí pensando en usted, pero también para el mundo. Porque hay verdades que deben ser contadas, e injusticias que deben ser denunciadas. Porque hay silencios que gritan en los rincones más apartados de nuestra geografía, porque hay paisajes que nos miran, desde lo más profundo de su historia y exigen justicia.

Usted ya sabe que aleteo como pájaro enjaulado, hasta abrir la tranquera, y vuelo, está vez con alas de gaviota y brisa marina, llegué hasta Sierra Grande. Las rutas patagónicas son testigos de mí andar aventurero. Por momentos el sol quemaba con sus poderosos rayos, pero no me desanimé, no estaba sola en medio de la infinita ruta, usted a través del recuerdo me acompañaba, su mirada me protegía, su voz me susurraba, y su risa me refrescaba, hasta malón parecía ladrarme entre los sonidos del viento.
Sierra grande es una pequeña localidad en la provincia de Río Negro, epicentro de nuestro territorio ancestral mapuche, Se ubica a 41º36`41" de latitud sur y 65º21`27" de longitud oeste, sobre el "km 1250" de la ruta Nacional 3, que la vincula al norte conSan Antonio Oeste y Viedma - Patagones; y al sur con Puerto Madryn. Se encuentra recostada contra el lado este del faldeo de las sierras, a unos 28 km de la costa, en donde se emplaza el Balneario Playas Doradas.

Allí viven unas 7000 personas, aunque no siempre fue así, en la década del 90 poco más de 11,000 habitantes componían su población, la mayoría mapuche, ya que este municipio es cabecera administrativa de Konaniyeu, y otras comunidades mapuches. El campo se despuebla y la migración forzada por la pobreza empuja a nuestra gente a asentarse en la periferia de esa ciudad. En la década del 70 se alimento la fantasía de la prosperidad eterna con la explotación de una mina de Hierro.

HIPASAM se instala en Sierra Grande entre los años 1973 y 1989 aproximadamente. Sin embargo, durante la década de 1990, el gobierno nacional decretó el cierre del yacimiento, convirtiendo a Sierra Grande en la primera de varias empresas públicas cerradas por el gobierno de Menem. Los 1.000 trabajadores sin empleo fueron devastadores para el poblado, que sufrió la mayor caída de población entre localidades de más de 10.000 habitantes de la Argentina, quedando a fines de la década en menos del 50% que en los comienzos, y una tasa de desocupación superior al 30%.

Posteriormente el gobierno provincial, administrado por Horacio Massaccesi, provincializó la empresa para ponerla en actividad nuevamente tratando evitar el desguace que se estaba produciendo de equipos e insumos, creando la empresa provincial HIPARSA.Se intentaron todo tipo de iniciativas para reactivar la economía, y salir de esa desolación de pueblo fantasma en la que quedó sumergida la localidad, hasta el muy promovido turismo minero, fue una de las cartas que se usaron para despertar la ilusión de que se volvería a la vieja época de prosperidad, la llamaron VIAJE AL FONDO DE LA TIERRA. Sin embargo los conjuros mágicos no surtían efecto. La villa en otra época el barrio más prospero de la ciudad se convertía en taperas, okupadas por los nuevos parias de un pueblo que no conocía tanta pobreza. Las comunidades mapuches sumergidas en la miseria desde la instalación del estado argentino han sido meras espectadoras de estos intentos desarrollistas, Sin embargo en la actualidad hay un despertar decidido y firme de nuestro pueblo de intervenir, de levantar la voz, de accionar contra un modelo que solo pretende progresar la muerte, la contaminación de nuestra mapu.

A comienzo del 2006 Finalmente capitales chinos Grade Trading, adquirieron los yacimientos mineros, Trading es una compañía americana constituida en California. Tiene dos accionistas, el mayoritario es Ling Chen Mining Limited y el otro accionista es una persona física que está relacionada con la familia. Su producción principal es el de palo de golf. Ahora se dice que han vendido la mina a otra empresa, pero se desconoce a quien.

Las promesas de incorporación de mano de obra local fue promovida desde los medios de comunicación, cómo el salvavidas para todos y cada uno de los pobladores, pero cuando se puso en marcha vino la decepción, la empresa trajo un importante números de trabajadores chinos, y profesionales de otros lugares y un número mínimo de trabajadores de la ciudad de Sierra Grande. Sin embargo la vida se encareció, los alquileres y el costo de los productos fueron remarcados a la altura del bolsillo de un profesional de la minera. La contaminación y depredación es gradual, y resulta increíble desde la lógica mapuche que se destruya la naturaleza para finalmente terminar haciendo palos de golf para una elite.

Cuando nos oponemos a la megamineria no solo debemos preguntarnos por la distribución de las ganancias, los capitales que se beneficia, los niveles que alcanza la afectación del medio ambiente sino también a qué industrias alimentamos, muchas de las minas aportan a la industria armamentística, destruir un ecosistema para que un grupito de personas jueguen al golf resulta absurdo.

Y Créame montañés solitario, que no tengo nada contra este deporte, pero tengo todo contra las vánales explicaciones y argumentos que justifiquen la explotación extractivista y contaminante.
Otros males también aquejan al pueblo, junto con la minería llegó la prostitución, y la droga. Los prostíbulos se enfilan a lo largo de la ruta, ya estaban antes, por ser Sierra Grande un punto de paso obligatorio para el tránsito. Sin embargo la reactivación minera multiplico los prostíbulos.
A pesar de las muchas injusticias que me fueron relatadas en detalle por los pobladores que conocí, me sentí afortunada de conocer gente tan maravillosa, mujeres de mi pueblo, con una fuerza y dignidad vitalizadora, hombres de mi pueblo pujantes, seguros y firmes en su andar Identitario.
Me acariciaron con su comida, con su cuidado, con su compañía. Me hicieron crecer con sus testimonios, y reflexiones, me regaron con emoción a través de sus lágrimas, y caminé por el mar, como antiguamente lo hiciera mi pueblo. Partí de allí con el piwke, corazón llena de gratitud, con deseos de volver y seguir estrechando lazos, me sentí feliz y orgullosa de ser Gente de La Tierra!!

Llegué así a las Grutas, pero esa, es otra crónica mi querido amigo. Abrazos desde la cordillera Sur, por territorio justicia y libertad, marici weu!!

Moira Millán

domingo, 11 de noviembre de 2012

“En 2001 la consigna fue `que se vayan todos´. Ahora parece ser `que aparezca alguien´”.


Telegramas para Todos


“En 2001 la consigna fue `que se vayan todos´. Ahora parece ser `que aparezca alguien´”. Carlos Pagni


Ya pasó una de las fechas más gravitantes para el futuro de la Argentina (http://www.youtube.com/watch?v=xH9u4smQ8EYy es hora de sacar algunas conclusiones sobre qué fue lo que realmente dijo el 8N, así como de imaginar cómo reaccionarán los destinatarios de esos dichos. Las multitudes que coparon calles, plazas y avenidas del país enviaron claros telegramas para todos los que, en unas filas o en otras, hoy se destacan en el pobrísimo escenario político.

Los primeros en recibirlos –y rechazarlos- fueron, obviamente, Anímal Fernández, Cafre D´Elía, HijitusAbal Medina, Chimango Larroque y hasta Sir Laclau, quienes se agotaron tratando de desacreditar y ningunear una protesta entonces futura. Doña Cristina recibió varios, todos ellos reclamando República e instituciones, sobre todo Justicia; al recorrer toda la concentración, pude ver y hablar con muchos manifestantes y encontré en ellos ese común denominador. Lamentablemente, el mismo viernes demostró que se había negado a recibirlos.

Nuestra egregia Presidente, con formas chocantemente chabacanas y ordinarias, literalmente desconoció el hecho mismo; prefirió mencionar como lo más relevante sucedido el jueves las elecciones en el Partido Comunista chino. Evidentemente, la señora hace gala de su desprecio por la ciudadanía y, sobre todo, de esa parte importante de ella que reventó las calles con respeto y alegría.

El viernes el propio Juez Griesa le envió otro telegrama; harto de los dichos presidenciales, intimó a la Argentina a presentar un plan de pago a los holdoutsantes del 16N, so pena de imponerlo el 2D y enviar al país a un nuevo default; además, le hizo una severa advertencia acerca de la pretensión de desconocer los fallos de los tribunales norteamericanos, elegidos por don Néstor (q.e.p.d.) para dirimir las cuestiones “bonísticas”, informándole que se tomarían severas medidas económicas en nuestra contra. Espero que no rechace el envío mientras se pregunta: “¿qué le hace una mancha más al tigre?”, básicamente porque ya Argentina no es siquiera un gato en el mundo. También anhelo que no declare la guerra a Ghana por la ubicación de la fragata “Libertad”; los novecientos metros que separan un lugar del otro son, por cierto, un tema más que menor dentro de un panorama especialmente complicado.

Los miembros de la oposición, que han demostrado tener una concepción tan infantil de la política y, como consecuencia de ello, actúan por turno como idiotas útiles, no deberían negarse a recibir los telegramas que les enviara la multitud; la frase que encabeza esta nota fue, seguramente, parte del texto.  La rabia y la desilusión de la ciudadanía, que viene de muy larga data, no permitieron corregir la dirección de la protesta, pese a las buenas noticias que significaron, en las dos últimas semanas, los compromisos firmados por senadores y diputados que invalidan cualquier tentativa de modificar la Constitución, al menos hasta las elecciones de 2013, tan lejanas.

Hoy, con todos los peligros que ello implica, lo real es que la Argentina, sobre todo sus clases medias, está buscando desesperadamente el nacimiento de un nuevo liderazgo en el cual confiar y, a la vez, al que pueda controlar. En la situación actual de magma que vive nuestra sociedad –del cual sólo se exceptúa el núcleo duro del cristinismo, formado por gente convencida pero, también, por delincuentes que temen perder libertad y patrimonio- cualquier ciudadano que pueda exhibir un curriculum, y no un prontuario, puede convertirse en la expresión genuina de esa voluntad de retornar a la Constitución, al federalismo, a la Justicia y del hartazgo de la inseguridad, de la inflación, de la mentira, del permanente recorte a las libertades individuales, de la arbitrariedad, del despotismo y, en general, del desmadre en que el Gobierno ha sumido al país.

A partir del jueves pasado, se abren nuevos interrogantes en la demencial batalla que lleva adelante la Casa Rosada contra Clarín porque, como dije en alguna nota anterior, la masividad de la protesta puede derivar en una defensa cívica al derecho a elegir que esta guerra, que a nadie interesa, pretende conculcar. No necesito repetir que no tengo por ese grupo mediático simpatía alguna, ya que fue cómplice del poder hasta la crisis del campo, pero exijo se respete mi derecho a elegir, y estoy dispuesto a pelear para que nadie me lo quite.

Si el Gobierno pretende ignorar, una vez más, el reclamo ciudadano en tal sentido, pondrá definitivamente en juego la escasa paz social que su vocación divisoria aún permite. Los argentinos que nacimos hasta 1960 tenemos perfectamente en claro a qué nos están llevando, y cuánta sangre correrá entonces, porque tenemos fresca esa memoria, a contramano de la reescritura de la historia que ha llevado adelante desde mayo de 2003.

Para concluir, también fueron destinatarios de sendos telegramas los jueces, en especial los ministros de la Corte Suprema. En estos días, apareció una solicitada firmada por grandes personalidades, muchas de ellas amigos míos. No la suscribí porque tengo enormes reparos contra los miembros de nuestro Poder Judicial. El Tribunal supremo, sin que ninguno de sus otros miembros se sienta obligado a renunciar por ello, mantiene en su seno a un Juez dueño de prostíbulos y evasor de impuestos, y ha reelegido como Presidente a alguien que, a despecho del progreso de la humanidad en la materia, se ha puesto de acuerdo públicamente con los Kirchner para terminar con todos los principios de derecho que hacen posible la convivencia en las sociedades: el de inocencia, el de legalidad, el de juez natural, el de irretroactividad de la ley penal, el de no juzgar dos veces por el mismo delito, el de igualdad ante la ley. Mi rechazo moral también se vincula con la notoria complicidad de la Corte con las aberraciones que, diariamente, cometen la Presidente, sus ministros y sus funcionarios, que ignoran las sentencias que no condicen con sus deseos, que persiguen impunemente a los jueces probos y alquilan la voluntad de los corruptos, y que han terminado con la republicana división de poderes.

Contra toda esperanza, esperé que la Presidente entendiera el mensaje de la calle: “Cristina, dejá el micrófono y ponete los auriculares”. Tristemente no lo hizo y, otra vez, la tragedia se cernirá sobre la Argentina, y el juicio de la Historia, al que dice ser afecta, resultará inapelable.

Bs.As., 11 Nov 12