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domingo, 18 de enero de 2015

Marcha en Paris, Un Frente Para Reprimir Las Luchas.

LOS ASESINOS PIDEN PAZ Y TOLERANCIA



(AW) la revista 'Charlie Hebdo' no era para nada progresista, en ningún sentido; y mucho menos tenía orientación de libre expresión. Era una revista que constantemente, de forma muy vulgar, insultaba a los religiosos musulmanes, empezando por su dios, Alá; haciendo caricaturas, que no eran simples caricaturas, sino que expresaban un racismo profundo y extendido. En vez de estar en primera fila en la marcha contra el terrorismo, Netanyahu debería estar en la cárcel, siendo procesado por los crímenes de lesa humanidad contra Palestina. Este llamamiento de los líderes europeos es una mascara para lograr consenso para sus políticas represivas en un momento de profunda crisis capitalista  Todo esto en un reportaje a J. Petras.
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x James Petras - La Haine
Lo que está atrás de esta movilización es una campaña para limitar la inmigraEl llamado a la unidad de los líderes europeos en París es por un frente contra los trabajadores ción, es una campaña para dar cobertura al racismo que está aumentando en Europa
 
El análisis de James Petras en CX36, lunes 12 de enero de 2015. Radio Centenario desde Montevideo (Uruguay), www.radio36.com.uy. Escuchar en http://www.ivoox.com/analisis-semanal-james-petras-cx36-audios-mp3_rf_3942241_1.html
Efraín Chury Iribarne: Podemos comenzar por la marcha del domingo en París, Francia, con participación de varios mandatarios.
JP: Bien, hay muchos matices que debemos considerar en relación con los incidentes de la semana pasada. Primero, debemos entender que la revista 'Charlie Hebdo' no era para nada progresista, en ningún sentido; y mucho menos tenía orientación de libre expresión. Era una revista que constantemente, de forma muy vulgar, insultaba a los religiosos musulmanes, empezando por su dios, Alá; haciendo caricaturas, que no eran simples caricaturas, sino que expresaban un racismo profundo y extendido.
Por eso es falso ese slogan de decir 'Je suis Charlie' (yo soy Charlie) y nadie que defienda la democracia se puede solidarizar con esa revista. Una cosa es criticar a los terroristas que cometieron los crímenes, pero hay que entender que la revista era un detonante para todos los terroristas islamofobos, antiinmigrantes, etc. Es una revista que trata de detonar acciones represivas contra los islámicos.
Yo no sé de ninguna revista que pudiera publicar esas calumnias contra los judíos o los cristianos y no sufra un proceso judicial. Es un indicio de que los extremistas de la derecha ahora tienen una fuerza mucho myor de la que tenían antes.
Debemos reconocer también que los que protestaron contra el acto terrorista son muy selectivos. Por ejemplo, cuando el gobierno mexicano está involucrado en el asesinato de los 43 normalistas, asesinados por los gobernantes locales, el ejército y los federales, no hubo ninguna protesta masiva a ninguna escala. Y fueron 43 estudiantes, no 11 o 12.
Cuando los drones atacan y matan familias enteras en Afganistán y otros países y asesinan a cientos de personas inocentes, por parte del gobierno de Washington, no hubo ninguna movilización ni declaración ni protesta de los gobernantes y líderes occidentales que ahora reclaman la unidad contra el terrorismo. Es terrorismo de Estado, que implica a gobernantes occidentales que han matado miles y miles de musulmanes y no lo registran los grandes medios. Simplemente están eligiendo este tipo de protesta muy selectiva para lanzar una nueva política, porque lo que está atrás de esta movilización es una campaña para limitar la inmigración, es una campaña para dar cobertura al racismo que está aumentando en Europa.
Además, uno tiene que reconocer que en este momento, hay grandes esfuerzos para imponer nuevos planes de austeridad y restricciones sobre los trabajadores. Esta política nueva, tanto en Italia, Francia, Inglaterra, necesitaba una distracción porque en ningún caso los gobernantes tenían el apoyo para imponer esta política derechista.Entonces ese llamado a la unidad de los líderes europeos es para crear un frente contra los trabajadores; utilizar el asesinato como una forma de imponer la unidad contra los trabajadores, contra las exigencias para terminar la crisis, para imponer una política que condene a la miseria y a la desocupación a millones y millones en toda Europa.
Debemos reconocer entonces la función política, las implicaciones. No tengo duda de que a partir de ahora van a fortalecer el Estado policial, van a justificar las guerras que están lanzando en Siria y en Irak, supuestamente contra los terroristas.
Por otro lado, algunos de los terroristas que cometieron estos crímenes en Francia venían de organizaciones de Medio Oriente que son apoyadas por los gobernantes occidentales. Por ejemplo, uno de los asesinos estuvo en Siria y allí tenía conexiones con las organizaciones que están peleando contra (el gobierno del presidente) Bashar Al Assad. Entonces, por un lado Francia está estimulando a los terroristas en Siria y por otro lado, cuando los mismos terroristas vuelven a Francia a cometer crímenes, son denunciados.
Esa doble política de apoyar terroristas en el exterior y después protestar y denunciar a los terroristas cuando vuelven a Francia, son dos lados de la misma moneda. Y nadie habla del hecho de que Francia estaba implicada, y por eso además, no bloquearon la salida de franceses para estos países, pasaron de Francia a Turquía y otros países de OTAN para cometer crímenes en Siria. Cuando cometen crímenes en Siria contra el gobierno de Bashar Al Assad, no hay ninguna protesta, ninguna denuncia, no hay nada. Simplemente lo pasan como parte de lo que llaman la “oposición democrática”. ¿Cómo pueden ser “oposición democrática” en Siria y “terroristas” en Francia?
Todo este montaje que hemos visto en Francia, la gran movilización, es muy peligroso porque por primera vez los gobernantes en Europa han tenido la capacidad de movilizar dicen que a tres millones de personas. Entonces, la ideología de la derecha, tanto en el frente económico (la austeridad) y la política anti islámica, anti inmigrante, van a tener una base más firme ahora. Esta movilización y las nuevas políticas representan un fortalecimiento de la derecha, que estaba muy deteriorada en Europa; y es una forma de utilizar como pretexto esta situación en Francia para fortalecer la guerra en el exterior, los gastos militares; fortalecer el estado policial y eliminar los derechos civiles; e imponer otras medidas contrarias a los intereses democráticos y populares.
EChI: En efecto, la presencia del presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reafirman esto que mencionabas.
JP: Si. Es surrealista. Netanyahu, que mató más de dos mil civiles palestinos el año pasado, estaba en primera fila con Hollande, Merkel, etc. El mayor asesino en Medio Oriente, el carnicero de los palestinos, que destruyó más de cincuenta mil casas en Gaza, estuvo participando de la marcha de la unidad… Es una unidad de asesinos, contra asesinos. Es la marcha de los terroristas destacados en el último período, contra los asesinos minoristas actuales.
Porque hay terroristas mayoristas, que matan en masa, como Netanyahu; y los terroristas o asesinos minoristas, que matan a pequeña escala. Ambos son terribles, pero debemos poner las cosas en proporción. En vez de estar en primera fila en la marcha contra el terrorismo, Netanyahu debería estar en la cárcel, siendo procesado por los crímenes de lesa humanidad contra Palestina, la destrucción de casas, hospitales y escuelas, encarcelando niños menores de 15 años, etc.
Pero en esta mezcla que tenemos ahora hay mucha gente bien intencionada pero que entiende mal para qué sirve la marcha, y por otro lado los asesinos políticos que están encabezando e instrumentando estas acciones para su propio uso.
Ahora, hay una cosa más que debemos anotar. ¿Cómo es que estos terroristas supuestamente vigilados por la policía pudieron comprar fusiles automáticos, ametralladoras y demás? Y supuestamente –como lo describió la Policía- dejaron un documento de identidad en el auto que utilizaron para escapar.
Sospecho que alguien más está involucrado en la acción de los terroristas; creo que tal vez la Policía estaba muy consciente de lo que era la acción. Y no parece una provocación; porque cualquier asesino lo primero que hace es esconder sus documentos para reservar su identidad y no lo deja en el asiento del auto de escape. Es poco creíble.
Además, cómo tipos que supuestamente están vigilados por la Policía, consiguen armas pesadas y con capacidad de imponer mucho daño a la sociedad. Creo que atrás de todo esto hay una intriga, una provocación.
Tenemos que preguntarnos quién se beneficia con todo esto: y la respuesta es los gobernantes, la policía, los militares. Y a quién perjudica: a los musulmanes, los inmigrantes, los trabajadores y todos quienes están sufriendo la política actual.
Debemos abrir una investigación, o pedir una investigación, pero no al gobierno, porque sabemos que siempre esas investigaciones se utilizan para justificar lo que el gobierno está haciendo. Debería investigar un comité independiente, para esclarecer cómo es que dejaron un documento de identidad, dónde consiguieron las armas; por qué la policía y las autoridades permitieron a este grupo operar, a este pequeño núcleo, y no evitaron la acción.
EChI: Bien Petras, ¿hay algún otro tema que nos quieras comentar?
JP: Si, el único tema que quiero comentar refiere a las indicaciones que hay en proceso en América Latina, de reconsiderar el proyecto de depender de las exportaciones agrominerales. Los precios han caído, los mercados en Asia han bajado, no es suficiente ahora simplemente exportar productos agrícolas y materias primas.Entonces se está considerando cómo actuar, qué giro hacer en la política-
Los indicios en Brasil son negativos. Están dando vueltas para traer nuevos capitales especulativos, hay señales de tratar de bajar los beneficios sociales, revertirlos; también en Ecuador hay mayores acuerdos con China pero no son acuerdos que faciliten la diversificación de las industrias sino que están hipotecando el petróleo del futuro. Lo mismo con Venezuela, no hay nada que indique que se estén desarrollando industrias alimentarias para ser más autosuficientes.
Pero en todo caso, el modelo de los últimos diez años ya no funciona, es la oportunidad de dar la vuelta hacia algo más progresista o a algo más reaccionario, volver al modelo neoliberal; tomar medidas más socializantes o ir hacia el pasado, a las políticas neoliberales de los ’90. Eso es lo que está en juego.
Mientras tanto en Washington estamos en la misma situación, porque ahora la economía ha mostrado una recuperación, mientras los salarios quedan atrasados y a la baja; las ganancias han crecido enormemente y los recortes sociales se han profundizando. Entonces, la recuperación en el norte es una forma de aumentar las desigualdades. Las crisis en el sur, en América Latina, con las materiass primas, es una oportunidad para los grandes capitales de entrar y comprar barato grandes extensiones de tierra, minas, petróleo.
Estamos en el cruce de la política, lo que era el progresismo de la última década, donde se podían complementar exportaciones primarias con algunos programas sociales, ha terminado y debemos ahora estar en guardia preparándonos para una nueva ofensiva contra cualquier vuelta hacia el neoliberalismo.-----------------------.
EN UN NUEVO ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ROSA LUXEMBURGO, NADA MAS OPORTUNO QUE VOLVER A RECORDAR SU MUY CLARA Y FIRME CONSIGNA: "O SOCIALISMO O BARBARIE".  SERIA TAMBIEN MUY GRAVE QUE PENSEMOS QUE ESTA OFENSIVA MUNDIAL DEL CAPITAL FINANCIERO INTERNACIONAL LA PUEDE ENFRENTAR UN SOLO PARTIDO O GRUPO. POR LO TANTO ES IMPRESCINDIBLE A LA VEZ DECIR:  O UNIDAD PARA LA EMANCIPACION NACIONAL Y SOCIAL O BARBARIE.-

miércoles, 8 de enero de 2014

El caso Milani, el papel de los intelectuales y la izquierda kirchnerista.

ARGENTINA

Opinión

Ricardo Forster*, el filósofo de la leva
Por Diego Sztulwark

Lunes 06 de Enero de 2014 

Diego Sztulwark (investigador, docente y miembro del Colectivo Situaciones) discute los planteos que Foster realizó en su artículo del domingo en Página/12. El caso Milani, el papel de los intelectuales y la izquierda kirchnerista.


Ricardo Forster

El filósofo de Carta Abierta, Ricardo Forster, escribe hoy un artículo en Página/12 (ver nota) en el que anuncia su posición en el debate abierto por el ascenso del General Milani, jefe del ejército, acusado de participar en crímenes durante la última dictadura. Su texto es ejemplar por muchas razones. Resalta la complejidad de la situación, retoma la historia de los intelectuales críticos -grupo al que pertenecía hasta la sorpresiva activación del llamado a la política de estado luego del año 2008- y plantea de un modo abierto el dilema de lo que podríamos llamar la izquierda kirchnerista: confiar en la fuerza y sapiencia de Cristina o tomar posición autónoma frente a las diversas coyunturas de acuerdo a sus propias fuerzas y percepciones, lugar que Forster considera menor y
peligroso.

No forzamos las cosas si desde el comienzo entendemos que los dardos de Forster se dirigen a los dos Horacios que valorando positivamente el período político que se abre en 2003 se pronunciaron críticamente en diversas oportunidades en relación con políticas oficiales. Esos mismos Horacios, casi en solitario, argumentaron públicamente contra el apoyo a Francisco y ahora vuelven a coincidir, desde lugares diferentes, en el rechazo del ascenso de Milani. El propio Forster no oculta cuáles son sus blancos. González, también miembro de Carta Abierta, es sancionado de modo explícito al modo en que se le marcan la falta a un chico que no entiende, o a un escritor veleidoso; y Verbitsky, presidente del CELS, es confinado al mundo de las ONGs, en el cual dominan los reglamentos y principios antes que al realismo político.

La conclusión a que llega la densa retórica del autor es que el caso Milani no es tan central como para romper armas con el gobierno, a cuya principal referente se encomienda en términos personales.

El asunto Milani es complejo, en efecto, aunque es a su modo también, bastante sencillo: el ejército argentino es desde hace un tiempo considerable un organismo estatal de creación de una nación cristiana y blanca concebido para la represión interna de diversas insubordinaciones populares. Su papel en guerras internacionales ha sido triste, y desde hace dos siglos que no juega papel alguno en procesos de liberación. Es evidente, y hay mucha investigación acumulada al respecto, que las fuerzas armadas han actuado como institución en la represión, y por tanto no es de extrañar que sus cuadros estén todos comprometidos en aquel proceso histórico fascista.

En el contexto actual, en el que muchos gobiernos de la región ostentan singulares rasgos democráticos y populares, se hace necesario neutralizar el papel golpista que durante el siglo XX jugaron los militares, al tiempo que se asiste a fenómenos anómalos como es la emergencia de militares que desobedecen los dictados del Imperio, como sucedió con la paradigmática figura de Chávez. De algún modo el General Milani expresa, para buena parte del kirchnerismo, algo parecido a una figura democrática, sino chavista, en la medida en que se pronuncia como dispuesto a defender al actual gobierno.

Lo que pide Forster, asumiendo en su enunciación el realismo político que por izquierda se instituye para defender al actual gobierno, no se comprende sino a esta luz. Y justamente por esta pretensión, que consiste en hacer de la política una defensa realista de la política oficial, incluso contra las críticas que provienen de sus mismos simpatizantes, es que el texto ofrece la oportunidad de juzgar ya no sólo la posición a adoptar frente al General Milani (sobre quien pesan sospechas de participar en el genocidio, y de hacer actualmente inteligencia interna), sino en general la trama de esta posición subjetiva que emergió, como recuerda el autor, hace unos pocos años.

Se trata de una posición que de modo confeso vive en la sorpresa y la perplejidad del cambio político ocurrido en el país en el 2003 (y sólo como concesión, a partir del 2001). Esa sorpresa surge del hecho de que, como el mismo Forster ha argumentado más de una vez, muchos de los actuales defensores de las políticas oficiales que se ofrecen como ?soldados? del ?proyecto? vivían extraviados desde el punto de vista de la militancia
política en una época extremadamente intensa en términos de resistencias populares al neoliberalismo. La ausencia de una elaboración propia de la riqueza de este proceso es lo que deja al autor en un estado permanente de doble sorpresa. De pronto Néstor dio vueltas el país, y encima dio al autor de las notas y a otros tantos un nivel de protagonismo con el que no habían siquiera soñado. La filosofía del acontecimiento, combinada con citas eruditas al mesianismo teológico-político, revierte así en un estado
permanente de gracia. No se entiende cómo se llegó al estado actual, qué juego de fuerzas protagonizaron la impugnación del neoliberalismo, ni mucho menos se alcanza a desentrañar las trampas y los límites en que pueda caer el gobierno nacional. Plantear siquiera que esto pudiera suceder es aproximarse excesivamente a una posición de herejía, al borde del herem.

La renuncia a leer la política a partir de fuerzas sociales, de autonomías y coaliciones no es exclusiva de Forster. Buena parte de la juventud y la intelectualidad kirchnerista militante se comporta de modo vergonzoso sino vil al renunciar a decir en público lo que expresan en privado y al ofrecerse en la escena pública ?sobre todo entendida como mediática- bajo un estilo de militancia completamente des-historizado: por mucho que la
guerra popular lo reclame, la emancipación no precisa de soldados sino, en todo caso, de un protagonismo militantes crítico, comprometido con procesos populares y capaces de plantear por cuenta propia, incluso con desenfado, los problemas y las discusiones que las situaciones ameritan.

Dos situaciones recientes muestran la toxicidad de estas posiciones. No hace aun un año de que el movimiento que tomó las calles de varias ciudades de Brasil con un pliegue bien variado y hasta contradictorio de demandas ?entre ellas varias referidas al transporte público, y al rechazo a las alianzas derechistas del PT, así como la subsunción al gobierno de la FIFA- fue condenado por la llamada izquierda kirchnerista por aquello de que en este período de gobiernos progresistas todo criterio popular y democrático debe subordinarse a la ?defensa?. Este hobbesianismo rosado, que tiembla de miedo ante cualquier manifestación autónoma de los impulsos populares,  se convierte de a poco en uno de los mayores bloqueos para radicalizar los procesos en curso en sentido positivo.

Y más recientemente, el diciembre caliente, en el que acuartelamientos policiales y grupos llamados ?narcos? escenificaron una intentona de desestabilización desde abajo, mostrando la debilidad en la que han quedado las organizaciones sociales en los territorios luego de una década de activación económica en la cual la distribución de dinero no fue para nada un equivalente a una real apropiación popular de la riqueza. El patetismo de la posición oficial frente a las policías ?bastante más temibles hoy que las propias fuerzas armadas- y grupos organizados es el correlato de la falta de diagnósticos y de políticas dirigidas a dar la disputa política a los emergentes del oportunismo neoliberal entramado en la propia institucionalidad del estado.

Y el hecho de que las izquierdas no kirchneristas no hayan hecho aportes de peso durante estos años no mejora la cosa sino que la empeora hasta el estado desesperante en el cual toda posición política se reduce a apoyar al gobierno o a asumir una suerte de discurso abstracto y por tanto irresponsable desde el punto de vista histórico. Ni la izquierda kirchnerista ni la no kirchnerista se benefician con este espiral despolitizante.

Hay un hilo rojo que vincula de modo directo el caso Milani con la relativa parálisis de los movimientos sociales y populares en el país. Se trata siempre de poner en juego el mismo idealismo centralizante de toda política en la cúspide del poder ejecutivo, que desdeña por peligrosa toda fuente autónoma y democrática de diagnósticos, perspectivas e iniciativas políticas, de toda tentativa a abrir la lucha ya no sólo contra ciertos epígonos de los poderes concentrados, que eventualmente el gobierno enarbola, sino contra el conjunto de las estrategias de subordinación a los dictados del mercado mundial que lejos de haberse apaciguado se redoblan bajo el peso de las dinámicas financieras sobre los territorios de nuestros países.

martes, 1 de octubre de 2013

Baltazar Garzón se extralimita.

OPINIÓN

por Ángel Veras Aybar 

mié, 18-sep 
El ex- juez español, Baltazar Garzón fue una persona que adquirió alta fama al intentar procesar penalmente a la bestia chilena Augusto Pinochet Ugarte, esa altura parece que cree seguirla poseyendo y llega a niveles de atrevimientos e imprudencias. Accidentes

  
Debo admitir de manera autocritica, que a raíz de las acusaciones o recusaciones contra Baltazar Garzón hechas por las autoridades judiciales españolas, escribí defiendo a éste y considerando que se  trataba de un plan de la extrema derecha de esa monarquía europea, pero tengo que aceptar que emití juicios sin haber profundizado sobre las características de este personaje, aunque de ninguna manera concederé  aquiescencia a las acciones de los franquistas en su afán por ocultar los crímenes de lesa humanidad cometidos por el dictador Francisco Franco en contra de los patriotas y comunistas españoles que lucharon por el establecimiento de la República Española.

  
Como abogado que es, el señor Garzón debería guardar las apariencias en sus gestiones de aprovechamiento de la referida fama. Hace varias semanas se le oía opinando sobre las acusaciones formuladas por el Dr. Guillermo Moreno García en contra del ex Presidente Leonel Fernández, ahora vuelve sobre el asunto y considera que se trata de acusaciones de carácter política, pues según el criterio del jurista español, las acciones judiciales provenientes de un dirigente político, son políticas, nada más erróneo.

  
El jurista europeo viene al país posiblemente siguiendo la tradición imperial de ver a los habitantes de estos territorios como sujetos que deben ser adoctrinados o sacados de estado de semi.salvajismo, ha venido a orientarnos sobre lo que él considera acciones políticas contra un ex presidente. No ve bien encaminado el proceso incoado por el Dr. Guillermo Moreno contra Leonel Fernández, Garzón sólo ve motivos políticos, parecería que conoce sobre los procedimientos penales y políticos de la República Dominicana y no que habla por boca de ganso.

  
Toda acción de los ciudadanos debe ser tipificada conforme al objeto de dicha acción, es decir, a partir del fin perseguido con la misma, pero de ninguna manera pueden confundirse los roles. Garzón en su afán por  justificar honorarios mal encaminados y tal vez agradecimientos materiales, ha confundido el hecho de que si ciertamente el colega querellante contra el ex. Presidente es un dirigente político, no menos cierto es que se trata de una acción penal elaborada conforme a las disposiciones contenidas en el código o ley que rige esta materia en la República Dominicana. Aquí cabria aquella frase de que ?Hay dineros que rompen bolsillos? y tendríamos que agregarle y también rompen famas mal adquiridas.

  
Para los que hace cierto tiempo veíamos en el señor Baltazar Garzón a todo un jurista respetable, no nos queda otro camino que el del  arremetimiento sobre tal creencia, el hombre ha venido al país en son de asesor en materia jurídica y posiblemente a vender su fama, la cual considera que llegó tan alto que sus opiniones son una especie de palabras revestidas de cierta divinidad. Esa actitud de Garzón está en correspondencia con la forma en que el ex presidente Fernández gusta para confundir a un pueblo que según sus criterios no sabe conceptualizar y siendo esa su realidad, bastaría con que un GURÚ de este tipo venga y diga que esa acción penal, no es penal, sino política.

  
Garzón debió chequear las normas sobre el procedimiento penal dominicano y se evitaría que lo tilden de lambón, chapucero, irresponsable, chelero y más aún, que lo acusen de intervenir en los asuntos internos de un estado distinto al suyo, aunque le haya sido concedida la naturalización privilegiada, debe abstenerse por prudencia y respeto a los que integramos esta nación. En definitiva estamos frente a un jurista muy versado en legislación española y europea, pero que no quiere distinguir entre el político que acciona conforme a los procedimientos electorales y el que lo hace desde una perspectiva del ejercicio de la abogacía y de los derechos de ciudadanía, todo lo cual lo convierte en un extralimitado e irrespetuoso de las más elementales normas de convivencia y decencia.