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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Las verdaderas víctimas de la "inseguridad".

NAHUEL CÓMO SE FABRICA UN DELINCUENTE


(AW) Nahuel todavía es un niño cuya vida transcurre en una villa del Gran Rosario, pero no falta mucho para que defensores de la familia, la moral y sobre todo la propiedad privada dictaminen que es malvado y pidan, que se endurezcan las leyes para castigarlo más aún todavía, por el delito de  ser pobre y vulnerable.
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TESTIMONIO DE ELENA RIGATUSO, DIRECTORA DE LA ESCUELA 661 DE ROSARIO.
RESUMEN DE UNA CARTA PUBLICADA EN LA Agencia Para La Libertad
Nahuel ingresa a la escuela en 2009, con cinco años, su madre adicta, nunca pudo hacerse cargo. El cuidado del chico queda entre nadie y la abuela que vive con otra hija aparentemente recuperada de la adicción y todos, Nahuel, madre biológica y madre adoptiva viven en una de la villas mas intrincadas del Gran Rosario. En 2011 ingresa a un Hogar educativo del que se escapa y termina año sin ninguna escolaridad.
En 2012 regresa a la misma escuela donde había empezado con la misma docente que lo recibió en su ingreso. En 2013 a principios de julio tuvo una gran infección, alguien se compadece de él en la calle lo lleva al hospital de niños Zona Norte, allí viendo su desamparo lo mantienen hasta finales de agosto, aunque hacía rato se había curado su infección, allí lo contactan del Ministerio de Desarrollo Social, luego fue derivado a la Colonia Astengo de recuperación de  adicciones, la docente y sus compañeros fueron a visitarlo durante la internación.
El chico se mostraba contento porque “dormía en una cama”. Empezó a visitarlo su familia ampliada del barrio, con regalos que le llevaban para que usara en la institución, que ya había dictaminado que Nahuel tenía familia y que debía volver con ella, antes de que eso ocurra, el chico se escapa de la clínica. Y en octubre de ese mismo año vuelve a su escuela, que lo reintegra, cita a la abuela y la hace firmar un compromiso de que el chico siga el tratamiento, sin esperanzas de que esto se cumpla Nahuel tiene diez años.  Cuando tenía 8 sufrió una detención, el chico de 18 que estaba con el resulto muerto.
Este año,2014, Nahuel cambio de turno, tiene que traer a la escuela a su hermanito que recién empieza, los primeros días, sin problemas. Luego empieza a haber incidentes de menor a mayor, el lunes problemas en la hora especial, el martes se enojó porque le sacan un cortaplumas, “Devolveme mi cosita, quiero mi cosita repetía una y otra vez, se va de la escuela y le tira piedras desde afuera, luego se calma y se va. El miércoles otra vez se descontrola la docente llama a la abuela y Nahuel se va con ella.
Antes de que se vaya se le recuerda su compromiso de proseguir el tratamiento, ella lo lleva al dispensario para curarle una oreja que se le había infectado, evidentemente no entendía o no podía hacer lo que se le pedía. Nahuel volvió otra vez a apedrear la escuela, ante la imposibilidad de controlarlo la abuela se fue, la presión por llamar a la policía se hizo insoportable, cada adulto de la escuela salió a persuadirlo , sin éxito, que se hace con esto, hizo todo lo que lo ponía en peligro a él y a los demás. Le gritaba a la directora “Hace lo que tenes ganas de hacer, pégame, Pégame así yo te denuncio a la policía “La directora ni le pego ni llamo a la policía, entendió “este niño nos está pidiendo ayuda, está pidiendo que hagamos algo por él, lo que él ya no puede, que lo paremos”. Trato de comunicarse con el Ministerio de Educación hasta que lo consiguió y pidió la intervención de algún organismo que internara al niño para que no volviera a la escuela en el estado en que se retiro, era un miércoles el ministerio convocado urgentemente deja pasar jueves viernes el fin de semana y la cita para el lunes. Elena Rigatuso dice y piensa “no es la solución una reunión más de la familia y la escuela sino una intervención en la salud y la seguridad de este niño y de miles como él.
El narcotráfico utiliza a los niños de familias vulnerables para el tráfico  y los enferma la escuela y las familias no pueden enfrentar este problema, el gobierno debe intervenir”. El mismo miércoles que la docente llamo al ministerio el chico se arrojo delante de un colectivo y termino en un hospital, por suerte solo con un brazo roto, su abuela y su tia están desesperadas no saben qué hacer, fueron a niñez y no las atendieron. Un montón de personas de todo tipo de instituciones se hicieron presentes en el hospital los cinco días que estuvo internado.
La directora fuera de sí pregunto al ministerio que estrategia  se planteaban seguir. La citan a una reunión en niñez, donde se reúnen el representantes del Ministerio de Educación, del Ministerio de Acción Social, del hospital del barrio donde estuvo internado y del centro de salud del barrio, no hubo ninguna solución, no podía haberla, el narcotráfico, con sus conexiones político, empresariales, policiales, necesita  a estos chicos para su negocio y muchas familias vulnerables dependen de esto para su sustento.  Nahuel está de vuelta en la escuela, de vuelta a su situación sin salida, Elena Rigatuso, la directora, una mujer humanista y valiente dijo no seré yo la que lo derive a la nada,  le mandó una carta al  Gobernador socialista Bonfatti pidiéndole que haga algo.
Mientras tanto PADRES sin NIÑEZ ojerosos y consumidos, desdentados, perdidos, traen y esperan a los niños a la salida de las escuelas, cada vez de más escuelas.

domingo, 20 de enero de 2013

La hipocresía de la clase dirigente argentina ha rebasado, desde hace muchos años, todo límite.


“Su Majestad El Pobre”

by José Luis Milia
Jose Luis MiliaHa basado su crecimiento en un esquema prostibulario que exalta el robo al que tiene para distribuirlo- administración de ellos mediante- entre los pobres. Hasta ahí casi lo podríamos considerar loable y darle un nombre más suave a este despojo; y, por que no, apoyándonos en este relativismo moral que hemos adoptado y que nos aliviana de responsabilidades y culpas podríamos decir como los chicos: ¡todo bien!.
En realidad, ¿Qué nos podría preocupar esta clase de rapacería si desde chico nos enseñaron que Robin Hood era un gran tipo?, lo grave es que a cuenta de esta leyenda fomentada por nuestra estupidez, desde hace años los políticos argentinos descubrieron un inagotable pozo de oro donde autofinanciar sus tramoyas, sus perrerías y sus bolsas.
Ellos han montado un esquema tan pérfido como perfecto. Inventaron para su provecho una figura irresistible, “Su Majestad El Pobre”. Un pobre difuso e inasible en la calidad de su pobreza, con derecho a todo y al que todo se le debe perdonar porque la sociedad egoísta- esa que Ud., yo y todos los que cumplimos leyes y pagamos impuestos formamos- cargamos con la culpa, así nos lo hicieron creer, de haberlo abandonado a su suerte.
Aprovechándose de nuestra sensibilidad y compasión usaron los políticos a esta figura doliente y martinfierresca que les permitió- más allá de los colores políticos que utilizan para sus negocios- encontrar una forma de financiar la “política” y reforzar sus bolsillos.
Por supuesto que había que darle a “Su Majestad” alguna ubicuidad, porque hay pobres y pobres; porque, valga la redundancia, no todos los pobres- seguro que no la mayoría- son “Su Majestad El Pobre”. Aquellos que trabajan día a día y a destajo porque creen que es ésta la única manera de mejorar su calidad de vida, porque tienen muy claro que no hay otro camino que el trabajo para darles a sus hijos un ejemplo y un futuro mejor están excluidos de la categoría de “Su Majestad El Pobre” que los apóstoles ladrones que anidan en los partidos políticos han creado. El “pobre con majestad” exaltado impúdicamente por esta filosofía rante y cuatrera es el vago, el perezoso, el fugitivo diario de cualquier posibilidad de trabajo y al que, si la conociera, la palabra dignidad heriría sus oídos.
Esta asociación ilícita les ha enseñado a aquellos que aprendieron a considerarse “Su Majestad El Pobre” que es perfecto y saludable quitarles los bienes a quienes, mediante su trabajo, han adquirido estabilidad y futuro para que con la “administración de los políticos nacionales y populares” se le pueda proveer a ellos- “Su Majestad El Pobre”- el choripán, el vino y ahora, ¿Por qué no?, hasta el paco suyo de cada día.
Salvo algunas pocas cosas primarias nada les interesa a “Sus Majestades”. Quizás porque ya están embrutecidos y sin retorno, no les duele que su futuro se reduzca diariamente a quedar encerrado entre los pasillos de la villa que les tocó en suerte, a producir hijos que aumenten sus “regalías”, que ya no les importe tener escuelas u hospitales, que a sus hijos los liquide la desnutrición antes de los dos años o una bala antes de los dieciséis y que su progreso personal quede reducido al “regalo” que, previo a las elecciones y a cambio de su voto, recibirán del Robin Hood de turno o si a alguien le hiere en su sensibilidad el origen inglés de éste podemos llamarlo Mate Cosido o Bairoletto.
Es para ellos, para poder seguir usándolos, que los políticos nos esquilman y ante la mínima protesta acusan de insolidarios a aquellos que quieren proteger su renta y su estabilidad; porque seamos reales, nunca se ha visto que con este sistema haya habido una distribución real de la riqueza, antes bien, los modelos basados en el robo del esfuerzo personal solo han servido para que la brecha entre nuevos ricos y crecientes pobres deje de ser una brecha para convertirse en un despeñadero insondable que nadie puede atravesar.
No nos quedemos solo en la retórica de este sistema afinadamente construido para robarnos porque hay demasiados números que confirman como, los que inventaron esta teoría, han saqueado a la República, llevándose a su bosque de Sherwood personal, la renta de todos aquellos que  trabajan y producen.
Desde hace diez años a hoy, el campo le entregó al gobierno nacional solo en retenciones- antes de impuestos y sin contar el IVA que los pobres de verdad pagan para poder comprar sus vituallas cada día más exiguas- 96.000 millones de USD. Hoy la pobreza estructural ronda el 36,4%, hoy son contados los hospitales públicos que puedan aspirar a la calificación de buenos, hoy los pobres a secas no aquellos que vendieron sus dignidad prefieren, a costa de un esfuerzo económico doloroso, mandar sus hijos a las escuelas privadas; hoy, ni maestros ni policías son bien pagos porque la seguridad y la educación son elementos que conspiran contra “Su Majestad El Pobre”. Hoy con 96.000 millones de USD entregados en diez años, no hay caminos y si siete mil muertos por año en accidentes viales. Hoy con 96.000 millones de USD no hay trenes pero si cincuenta y dos muertos que se hubieran evitado si en vez de utilizar a “Su Majestad El Pobre” para llenarse los bolsillos se hubiera pensado en los que para vivir, simplemente pobres, debían tomar un tren para llegar a tiempo a su trabajo.
Si esto se redujera a los últimos diez años tomados como ejemplo cabría la posibilidad de ver un resurgimiento si se corrigiera esta anomalía atroz, pero la verdad es que nos estamos acercando a la tercera generación de “Su Majestad El Pobre” lo que hace cada vez más difícil la recuperación nacional.
Hace setenta años que este modelo desangra a la República, pero nada pasa pues tiene un corolario implícito en el que creemos a pie juntillas mientras sea otro el damnificado por la ayuda a “Su Majestad”: “es fácil hacer caridad con el dinero ajeno”
José Luis Milia

lunes, 30 de julio de 2012

LOS BANCOS Y EL DINERO SEGUN SABATO.


Red Patriotica Argentina 



 LOS BANCOS Y EL DINERO SEGUN SABATO

El silencio y la soledad tenían esa impresionante vigencia que tienen siempre de noche en el barrio de los Bancos. Barrio mucho más silencioso y solitario, de noche, que cualquier otro; probablemente por contraste, por el violento ajetreo de esas calles durante el día; por el ruido, la inenarrable confusión, el apuro, la inmensa multitud que allí se agita durante las horas de Oficina. Pero también, casi con certeza, por la soledad sagrada que reina en esos lugares cuando el Dinero descansa.
 Una vez que los últimos empleados y gerentes se han retirado, cuando se ha terminado con esa tarea agotadora y descabellada en que un pobre diablo que gana cinco mil pesos por mes maneja cinco millones, y en que verdaderas multitudes depositan con infinitas precauciones pedazos de papel con propiedades mágicas que otras multitudes retiran de otras ventanillas con precauciones inversas. Proceso todo fantasmal y mágico pues, aunque ellos, los creyentes, se creen personas realistas y prácticas, aceptan ese papelucho sucio donde, con mucha atención, se puede descifrar una especie de promesa absurda, en virtud de la cual un señor que ni siquiera firma con su propia mano se compromete, en nombre del Estado, a dar no sé qué cosa al creyente a cambio del papelucho. Y lo curioso es que a este individuo le basta con la promesa, pues nadie, que yo sepa, jamás ha reclamado que se cumpla el compromiso; y todavía más sorprendente, en lugar de esos papeles sucios se entrega generalmente otro papel más limpio pero todavía más alocado, donde otro señor promete que a cambio de ese papel se le entregará al creyente una cantidad de los mencionados papeluchos sucios: algo así como una locura al cuadrado. Y todo en representación de Algo que nadie ha visto jamás y que dicen yace depositado en Alguna Parte, sobre todo en los Estados Unidos, en grutas de Acero. Y que toda esta historia es cosa de religión lo indican en primer término palabras como créditos y fiduciario.
Decía, pues, que esos barrios, al quedar despojados de la frenética muchedumbre de creyentes, en horas de la noche quedan más desiertos de gente que ningún otro, pues allí nadie vive de noche, ni podría vivir, en virtud del silencio que domina y de la tremenda soledad de los gigantescos halls de los templos y de los grandes sótanos donde se guardan los increíbles tesoros. Mientras duermen ansiosamente, con píldoras y drogas, perseguidos por pesadillas de desastres financieros, los poderosos hombres que controlan esa magia. Y también por la obvia razón de que en esos barrios no hay alimentos, no hay nada que permita la vida permanente de seres humanos o siquiera de ratas o cucarachas; por la extremada limpieza que existe en esos reductos de la nada, donde todo es simbólico y a lo más papeloso; y aun esos papeles, aunque podrían representar cierto alimento para polillas y otros bichos pequeños, son guardados en formidables recintos de acero, invulnerables a cualquier raza de seres vivientes...
ERNESTO SABATO
Informe Sobre Ciegos