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miércoles, 23 de marzo de 2016

24 de Marzo de 1976.

Proclama del 24 de marzo de 1976
“Agotadas todas las instancias de mecanismo constitucionales, superada la posibilidad de rectificaciones dentro del marco de las instituciones y demostrada en forma irrefutable la imposibilidad de la recuperación del proceso por las vías naturales, llega a su término una situación que agravia a la Nación y compromete su futuro. Nuestro pueblo ha sufrido una nueva frustración. Frente a un tremendo vacío de poder, capaz de sumirnos en la disolución y la anarquía, a la falta de capacidad de convocatoria que ha demostrado el gobierno nacional, a las reiteradas y sucesivas contradicciones demostradas en las medidas de toda índole, a la falta de una estrategia global que, conducida por el poder político, enfrentara a la subversión, a la carencia de soluciones para el país, cuya resultante ha sido el incremento permanente de todos los exterminios, a la ausencia total de los ejemplos éticos y morales que deben dar quienes ejercen la conducción del Estado, a la manifiesta irresponsabilidad en el manejo de la economía que ocasionara el agotamiento del aparato productivo, a la especulación y corrupción generalizadas, todo lo cual se traduce en una irreparable pérdida del sentido de grandeza y de fe, las Fuerzas Armadas, en cumplimiento de una obligación irrenunciable, han asumido la conducción del Estado. Una obligación que surge de serenas meditaciones sobre las consecuencias irreparables que podía tener sobre el destino de la Nación, una actitud distinta a la adoptada.
Esta decisión persigue el propósito de terminar con el desgobierno, la corrupción y el flagelo subversivo, y sólo está dirigida contra quienes han delinquido y cometido abusos del poder. Es una decisión por la Patria, y no supone, por lo tanto, discriminaciones contra ninguna militancia cívica ni sector social alguno. Rechaza por consiguiente la acción disociadora de todos los extremismos y el efecto corruptor de cualquier demagogia. Las Fuerzas Armadas desarrollarán, durante la etapa que hoy se inicia, una acción regida por pautas perfectamente determinadas. Por medio del orden, del trabajo, de la observancia plena de los principios éticos y morales, de la justicia, de la realización integral del hombre, del respeto a sus derechos y dignidad. Así la República llegará a la unidad de los argentinos y a la total recuperación del ser nacional, metas irrenunciables, para cuya obtención se convoca a un esfuerzo común a los hombres y mujeres, sin exclusiones, que habitan este suelo, tras estas aspiraciones compartidas, todos los sectores representativos del país deben sentirse claramente identificados y, por ende, comprometidos en la empresa común que conduzca a la grandeza de la Patria.
”Al contraer las Fuerzas Armadas tan trascendente compromiso formulan una firme convocatoria a toda la comunidad nacional. En esta nueva etapa hay un puesto para cada ciudadano. La tarea es ardua y urgente, pero se la emprende con el absoluto convencimiento de que el ejemplo se predicará de arriba hacia abajo y con fe en el futuro argentino.
”La conducción del proceso se ejercitará con absoluta firmeza y vocación de servicio. A partir de este momento, la responsabilidad asumida impone el ejercicio severo de la autoridad para erradicar definitivamente los vicios que afectan al país. Por ello, a la par que se continuará sin tregua combatiendo a la delincuencia subversiva, abierta o encubierta, se desterrará toda demagogia.
”No se tolerará la corrupción o la venalidad bajo ninguna forma o circunstancia, ni tampoco cualquier trasgresión a la ley en oposición al proceso de reparación que se inicia.
Las Fuerzas Armadas han asumido el control de la República. Quiera el país todo comprender el sentido profundo e inequívoco de esta actitud para que la responsabilidad y el esfuerzo colectivo acompañen esta empresa que, persiguiendo el bien común, alcanzará con la ayuda de Dios, la plena recuperación nacional.”
Jorge Rafael Videla, Tte. Gral., Comandante Gral. del Ejército;
Emilio Eduardo Massera, Almte., Comandante Gral. de la Armada;
Orlando Ramón Agosti, Brig. Gral., Comandante Gral. de la Fuerza Aérea.

El 24 de Marzo de 1976 se produjo el primer golpe de estado militar de nuestra historia.
Al leer esto, muchos levantaran la voz contradiciendome.
Pero lo que afirmo es producto de la observción de hechos irrefutables.
En esa fecha, y por primera vez en nuestra historia, el 100% de las fuerzas militares y de seguridad, sin excepciones, asaltaron el poder al que asumieron en su totalidad.
No es cierto que haya sido civico-militar, de ninguna manera.

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A diferencia de fragotes anteriores, comenzando por el golpe cívico militar del 30 o del 55 que incluyó una mini guerra civil, en este caso no hubo resistencia alguna.
Y aquí hay que destacar que la falta de manifestaciones de oposición muestra de manera palmaria el hartazgo de la población por la rémora peroncha y las bandas armadas que nos asolaban.
Está claro que no reivindico el golpe.
Lo que pretendo es superar la propaganda y analizar la historia.
Hay una responsabilidad de la población muy fuerte que con facilismo aplaudió el golpe de manera irresponsable.
En cuanto a las FF.AA, hubo de todo como en botica.
Pero hay hechos irrefutables.
Videla se fué de esta vida sin un solo reproche por haberse robado nada en la función pública, cosa que se pasa por alto alegremente.
No se trata de repetir lugares comunes.
Se trata de pensar el pasado seriamente.
En una isla lejana un tipejo fumaba un habano mientras miraba a la distancia nuestro incendio nacional con una sonrisa.
Solo fuimos un peón en un tablero muy complejo que el atorrantazgo politiqueril y el peronchismo inmundo dirigido por una descerebrada y un enfermo mental no supieron jugar.
Triste.
Las montañas de cadáveres fueron las piezas del juego.
Ellos son la verdadera historia que la corrupción y la desmemoria conocen.

En memoria de todos los caidos.

sábado, 11 de abril de 2015

MURIÓ UN SOLDADO … MUY BUENA LA REFLEXIÓN DE MARIO CAROTTI - EX CADETE DEL LMGSM QUE VIVE EN LOS EEUU.

PARA DESMEMORIADOS Y JOVENES QUE LES VENDEN OTRA HISTORIA Y NO LA QUE LOS MAS VETERANOS VIVIMOS, LO DICE UN CIVIL

Me patea el hígado la  cobarde hipocresía de un pueblo que repudia  a sus  soldados.

Comienzo afirmando que no creo que Jorge Rafael Videla haya sido inocente. Habrá merecido  ir a la cárcel, como muchos de los que hoy están en el gobierno. Seguramente  hubiera  aceptado ese destino,  como aceptó tantos  otros siendo soldado. Pero no merecía el desprecio y la  mentira.  Lo digo de nuevo, con todas la letras:  HIPOCRESIA.  La hipocresía de quien se esconde, de quien se  avergüenza, de quien quisiera olvidar lo que hizo. No me refiero a  lo que hizo Videla, sino a lo que hizo esta sociedad. Porque a Videla lo pidieron. Por mas que traten, frenéticamente, de  reescribir la historia, usar las aulas, el cine, los libros, todo lo  que tengan a mano.., conmigo no funciona.

Yo  estaba ahí y tengo  memoria. Y no me refiero a la memoria de  los  obreros, líderes sindicales, soldados, chicos, adolescentes, policías, estudiantes y empresarios  asesinados  por la subversión, sino a la memoria de haber visto  a una sociedad entera pidiendo que  alguien los rescatara  del baño de sangre "liberador" al que nos  sometían aquellos jóvenes  idealistas.

No hay  Pacho O'Donell, Beatriz Sarlo, Forster o Feinmann que puedan convencerme de lo contrario, porque por más prosa y filosofía que  le metan, yo la vi a nuestra Presidente  firmando el decreto  que pedía aniquilación, con la aprobación de aquel parlamento,  peronistas y no peronistas.
 Y TODOS éramos bien  conscientes  de lo que significaba "aniquilación  en aquellos años de fuego. No no se hagan los boludos, que son patéticos.
Que  venga uno de aquellos hoy, a mirarme a los ojos  y a decirme que no entendía lo que estaba  pasando y lo que iba a pasar.

 Yo lo vi a  Balbín diciendo que ya no era hora de votos sino de botas. Lo leí en las revistas, lo escuche por la radio, lo leí en  las editoriales de losdiarios ( todos, no solo La Nación )  También en el diario de Timerman y su hijo, el que hoy es  canciller.
Era el clamor de  la calle. Y no solo en Barrio Norte (  a Barrio Norte llegue bien más tarde, mi infancia y mi adolescencia son de Villa Martelli y Munro.


 Videla no fue un  general al mando de un  ejército extranjero de  ocupación, ni esto fue la Francia de 1939. Videla era bien  argentino y nuestro, y  vino con los suyos a  hacer el trabajo que todos les pedimos. El problema es que hoy no  tenemos los “ huevos” para reconocerlo.
Lo enterraron en vida en  Marcos Paz  para que no nos recuerde como  somos.  Para no tener que mirarnos en  el espejo.

Hoy se habla del 24 de marzo de 1976  como de un día terrible pero en el fondo, lo que  esta sociedad más  quisiera olvidar de aquel 24 de marzo  es el suspiro de alivio, la sensación de esperanza, el sentimiento generalizado de que llegaba  la salvación. Yo estaba allí, y lo recuerdo  perfectamente.


Tal vez Videla mereció ir a  la cárcel. Como soldado, tuvo la responsabilidad del mando  y  del  comando, y debió pagar por los crímenes de  aquellos años. Le tocó pelear una guerra y la peleó, e hizo lo que  se esperaba de todo soldado: ganarla. Esa fue su  tragedia y la tragedia de este pueblo.

Pero por favor, no me mientan. Ni  siquiera lo intenten. Yo no tengo problemas  en mirar al pasado y  reconocer  como fuimos. Se ve que para la mayoría, ese es un ejercicio insoportable. Pobre Argentina, un pueblo  que desprecia a sus soldados no merece  tenerlos. Mario
PS: Y por favor no me vengan con que había que juzgarlos y meterlos en la  cárcel.

En primer lugar, esto era una  guerra, y  pregúntenles  por ejemplo a los norteamericanos, que entienden bien cómo  es esto de ganar  guerras, de los drones y de Guantánamo (por no  mencionar a los dark sites) que se hace con un combatiente enemigo. En segundo lugar, juzgarlos y meterlos en la cárcel es exactamente lo  que se había logrado hacia 1973, y lo primero que hizo  Cámpora fue dejarlos sueltos a todos.
Lanusse convenció a los suyos   que  ese era un sacrificio aceptable, si conducía  hacia la pacificación. Seis meses después esto era un baño de sangre a manos de los indultados de 1973. El resto  es  tragedia conocida. Uso el  término "tragedia" en su  sentido  griego, la épica de los hombres sometidos  a un  destino  inescapable, en manos de dioses  que los conducen  invisiblemente.                                                                               ---x--- No me queda claro quién escribió esto.
           De  cualquier manera, ¡cuánto me  satisface saber que hay alguien que piensa  como yo y  sin miedos ni complejos!   

Yo también viví de adulto aquellos años, perturbados por el  comunismo internacional ( Fidel  mediante ), por  los ideólogos marxistas de cabotaje y por Perón ( maestro de la  perversidad ) que fueron manchados con sangre de  inocentes no  precisamente de los “jóvenes idealistas”.
Estos no fueron inocentes,  quizás sí idiotas útiles si sirve de consuelo a alguien.

Recuerdo  exactamente lo que aquí se  describe.  Tengo experiencias personales que ví  desde muy cerca y  odié profundamente a los expertos de esa “epopeya” trágica  y berreta que se entretenían  amasando revoluciones y buscando a  tiros al “hombre nuevo” inventado por  nuestro asesino  compatriota; el Che.   

El  resultado de esa gesta está a la vista.  Tenemos  más pobres, más miseria, más droga y más vagos que hace 50 años. Hemos descendido al fondo de la escala de las naciones y  sólo sobresalimos en corrupción y delincuencia de  todo tipo.                                              

Sólo la mayoría de un pueblo “hipócrita y amnésico”  como el nuestro puede haber digerido  durante  décadas y avalado las verdades distorsionadas y las mentiras que  nuestros gobernantes de la democracia fogonearon desde el peronismo  oportunista, incapaz y  corrupto, respecto a esta guerra  desgraciada  como todas ( no genocidio)

 El resto de los polítcos fue cómplice de la patraña por acción u omisión.     Suscribo cada letra y la ratifico.  Podría  ampliar la nota pero creo que no vale la pena.

Pocos estarán de acuerdo con ella y a muchos  les faltará  tiempo para borrar el mail, temiendo represalias de la basofia gobernante.

martes, 14 de mayo de 2013

EWl narcokirchnerismo preocupado por las respuestas judiciales.


130512 FACA

El mismo organismo de abogados que se reunía con Videla y Harguindeguy sin 
reclamar por sus colegas desaparecidos, impulsa una campaña para frenar
 la democratización judicial.

Por Roberto Caballero
La estrategia opositora de minar la democratización del Poder Judicial decidida 
por el Parlamento con cautelares y pedidos de inconstitucionalidad avanza con 
tropiezos, pero esta semana sumó el combativo apoyo del ala más conservadora
 de los abogados nucleados en la FACA (Federación Argentina de Colegios 
de Abogados). Su presidente, Ricardo de Felipe, reunió a su tropa confederada 
–son 80 colegios– el jueves 9 y, con algo de impostado dramatismo, les bajó
 línea: "El mandato de nuestros estatutos es ser firmes defensores cuando
 entendemos que se vulneran derechos de los ciudadanos y esta reforma afecta
 la independencia del Poder Judicial. Consideramos que viola la 
Constitucional Nacional". Delegados de todos los colegios de abogados
 del país aplaudieron el ardoroso llamado a militar la presentación de cientos 
de amparos en el Fuero Contencioso Administrativo Federal que será replicado, 
a título institucional o de manera personal, en decenas de juzgados
 nacionales. Visiblemente emocionado, pero bajo estricto anonimato 
conspirativo, uno de los participantes del "Grito de la FACA" le confió al 
diario La Nación cuál es el primer paso del plan: "Con que un solo juez 
dicte una cautelar que frene las elecciones de consejeros estará cumplido 
el objetivo". Es decir, impedir que se elijan por el voto popular, en las 
próximas elecciones, los nuevos representantes del Consejo de la Magistratura
 ampliado por ley, que todavía debe ser reglamentado y publicado en el
 Boletín Oficial, periódico que es examinado con lupa cada día por los 
confederados de De Felipe para actuar sin perder un segundo. El instructivo 
que manejan en los 80 colegios de abogados llama a atacar dos artículos de 
la reforma democrática: el que establece la nueva composición del Consejo
 y, sobre todo, el que prevé la elección por voto popular de los 
representantes de los jueces, abogados y académicos. La idea, además, es
 que algún juez contencioso frene las elecciones con alguna medida 
cautelar. Claro que lo ven complicado: a la vez, deberían obtener la
 inconstitucionalidad del nuevo régimen que limita las cautelares 
contra el Estado, porque el gobierno podría apelar y la suspensión 
quedaría sin efecto. La carta en la manga de los confederados sería,
 entonces, un "per saltum" para que intervenga directamente la 
Corte Suprema de Justicia. "La gravedad institucional habilitaría 
un salto de instancia", explicó Maximiliano Toricelli, jefe jurídico
 de la FACA. Detrás de la emboscada a la reforma democrática
 de sus confederados, colaron opositores como Patricia Bullrich 
quien, así como se atribuyó la convocatoria del 18 de abril, ahora decidió 
ponerle hora a la operación del amparo masivo. Será a las 11, del día que
 salga promulgada la ley. En el caso del PRO, ya anunció que se encargará
 de ir al fuero Electoral y en la página web del partido de Mauricio Macri 
podrá bajarse un modelo de amparo para que cualquiera acuda al juzgado
 que le quede cerca. El disidente del peronismo Enrique Thomas, el 
progresista Gerardo Milman y el radical Ricardo Gil Lavedra 
adoptaron idéntico temperamento. Todos con la misma finalidad: 
derrotar al kirchnerismo en los juzgados, porque en las urnas no 
pueden. El pretexto, en todos los casos, es la heroica defensa 
de la Carta Magna. De Felipe, el hombre que sacó la FACA a 
la calle, lo había anticipado en su discurso de asunción, el 16 
de diciembre de 2011: "El eje de nuestro trabajo será la defensa
 de la Constitución Nacional ahora que se pone en tela de juicio
 su legitimidad". Para esa fecha, el kirchnerismo no había siquiera 
propuesto el paquete de leyes para democratizar el Poder Judicial 
y, tampoco, institucionalmente, impulsado cambios en la Constitución. 
Menos ahora. Pero se ve que De Felipe ya soñaba con verse retratado 
como el jefe imaginario de una fuerza que quiere manejar el país
 desde la justicia cautelar. Hay gente que aspira a eso, increíblemente. 
Es una pena que trabaje para impedir con una emboscada leguleya lo 
resuelto por dos poderes del Estado democrático, el Ejecutivo y el
 Legislativo. Si hubiera empezado disculpas por el rol que la 
FACA jugó durante el genocidio, donde realmente se suspendieron
 las garantías constitucionales para todos, otro sería el cantar. Tal vez 
tenga floja memoria.
Por suerte existe el archivo. Sirve para comprobar que los valientes 
confederados de ahora, cuando desaparecían a sus propios colegas
 en los campos clandestinos de detención, se callaron la boca y 
andaban con la cola entra las patas o, directamente, aplaudiendo 
el plan de exterminio. En una brillante nota del Equipo de Investigación
 de Tiempo Argentino, el periodista Fernando Pittaro, hace ya dos años, 
desnudó la hipocresía de los dirigentes de la FACA. Escribía Pittaro: 
“Además del acuerdo económico y político con los diarios Clarín 
y La Nación, la jerarquía eclesiástica y grupos empresarios, hubo 
otro sector cómplice sobre el que aún hace falta echar luz: las 
corporaciones de abogados que se negaron a denunciar las 
desapariciones de sus colegas, ya que aseguraban ‘que un estado 
de subversión ataca las bases del país, y que sus instituciones se
 defienden con los hombres del derecho y con el aval de las
 Fuerzas Armadas’. Ante este ‘ataque’, decidieron dar sustento 
ideológico y jurídico a los genocidas de turno. Así lo demuestran
 los libros de actas de las asambleas de la Federación Argentina 
de Colegios de Abogados (FACA), que nuclea a 80 instituciones 
de todo el país, a los que Tiempo Argentino tuvo acceso en 
forma exclusiva. Son 600 folios que incluyen las deliberaciones
 y testimonios que los hombres del derecho, enrolados en sus 
respectivos colegios profesionales, hicieron entre 1976 y 1979, 
el período más sangriento de la última gran tragedia nacional".
Son los libros de la buena memoria. En esas actas de la FACA 
puede leerse al federado de Capital Federal, Manuel Ordoñez,
 diciendo: "Agradecemos a este gobierno (NdR: el del Terrorismo 
de Estado) haber realizado la tarea de liberarnos de la abyección en 
que vivíamos antes del proceso, a pesar de que al hacerlo pueda 
haber incurrido en excesos". También al federado de San Francisco, 
Córdona, José María Piscitello: "Es evidente que en la presión de 
organismos internacionales contra nuestro país está la acción 
solapada de elementos vinculados a la guerrilla". Al federado
 porteño Alejandro Lastra, llamando a la reflexión: "Es necesario 
pronunciarse en forma mesurada, sin excesos y con un profundo 
equilibrio. La palabra de la federación puede ser utilizada por grupos 
que conspiran contra la nación, las dificultades que sufre el país ya las 
conocemos pero tenemos que cuidar no llevar argumentos a la subversión. 
El país está en guerra, en medio de grandes sacrificios y penurias y 
es necesario ayudar a superar". El abogado Alberto Vázquez, rosarino
 él, afirmaba, en sintonía con Lastra: "La defensa del orden jurídico 
está asegurada por la Fuerzas Armadas apoyadas por la ciudadanía sana 
del país contra la subversión asesina, que felizmente el país se 
encamina hacia una auténtica democracia que asegurará el debido 
proceso". Algunos representantes del interior eran además 
funcionarios de la maquinaria gubernamental del genocidio, 
como Alberto Domingo Tettamanti, intendente de La Plata; y
 Luis Martínez Golletti, ministro de Gobierno de Córdoba.
En su nota, Pittaro rescata al representante de Trenque Lauquen, 
Hugo Fernández Quintana, quien le contó que "era un loco suelto
 al que querían callar porque a todas las reuniones iba y 
pedía la palabra para que nos pronunciáramos en contra de lo
 que estaba sucediendo". Pero era la excepción: "El espíritu 
mayoritario que reinaba en la FACA aconsejaba cuidar el 
prestigio de la federación frente a los organismos 
internacionales, y hacer la declaración preferiblemente 
en forma privada como lo hicieron recientemente los obispos
 argentinos", según se lee en la foja 214 del año 1977.
Fernández Quintana recuerda que el único documento con alguna 
mención velada a la dictadura se hizo por presión de la OEA: "Lo 
inusitado, lo increíble es que se haya mantenido en secreto". Es decir, 
además de comprensiva hacia las autoridades ilegítimas, no fue pública.
Por el aporte informativo de los familiares, la FACA manejaba en 1977 
una lista confidencial de abogados víctimas de la represión: “82 abogados
 afectados, de los cuales 34 son desaparecidos, 13 han sido recientemente 
puestos en libertad, 20 se hallan en estudio de la comisión especial del
 Ministerio del Interior, tres se encuentran en libertad vigilada, uno 
optó por salir del país y de ocho se carece de información actualizada". 
El federado Oscar Eduardo Romero Giaccaglia llamó a desconfiar de 
esos datos, según las actas: "los informes que suministran familiares de
 un detenido pueden no ser imparciales", se justificó.
Desde 1975, fueron asesinados 23 abogados por motivos políticos y 
fueron secuestrados, y aún hoy siguen desaparecidos, no menos de
 109. Escribió Pittaro en Tiempo Argentino: "La Federación recién 
se entrevistó con las autoridades nacionales para hablar del tema 
el 13 de abril de 1977. Faltaban sólo 17 días para que las Madres 
de Plaza de Mayo se dieran a conocer al mundo entero reclamando
 por la aparición con vida de sus hijos. La marcha de los pañuelos 
blancos alrededor de la Pirámide de Mayo fue en vano: Videla 
no las recibió; la Federación de abogados, en cambio, corrió 
mejor suerte. La entrevista con el dictador en la Casa Rosada, que 
estaba prevista para las 10:30, se prolongó desde las 11 hasta 
las 11:55. El encuentro con el ‘Excelentísimo señor presidente de 
la nación se desarrolló en forma franca y amplia y él se mostró amable
 y sincero’, según se lee en las actas a las que accedió este diario.
 En representación de FACA asistieron Guillermo Oscar Nano,
 Raúl Fosero, Oscar Eduardo Romero Giaccaglia, Ricardo D´Amico 
y Luis Coliqueo. Según el material inédito consultado "el presidente 
habló con total sinceridad, al punto que alguno de sus comentarios
 actúan en lo estrictamente confidencial". Cuando los cinco representantes
 de FACA le preguntaron acerca de la situación de los abogados detenidos,
 Videla les respondió con calma y deslizó que ‘sus preocupaciones son las 
propias del gobierno". La FACA tuvo acceso durante los años de plomo a
 los despachos, no solo del dictador Videla, también del general Albano 
Harguindeguy, ministro del Interior; del brigadier Julio Gómez, asesor
 de asuntos institucionales del Ministerio de Justicia; y el comodoro 
Adolfo H. González Albarracín, subsecretario de asuntos institucionales 
del Ministerio del Interior. Allí articuló una estrategia para dejar bien 
parada a la dictadura en los foros internacionales. Mientras tanto, el 
país era un gran campo de concentración. No hubo un solo comunicado 
público de la federación denunciando la desaparición de los abogados
 o la violación de derechos consagrados por la Constitución Nacional. 
El único pronunciamiento de la FACA en esos años "fue cuando se 
produjo el atentado que le costó la vida a la hija del vicealmirante 
Armando Lambruschini. Aquel 1 de agosto de 1978 no dudó en 
dar a conocer un comunicado ‘condenando la violencia absurda
 y criminal’", finaliza la nota publicada en este diario.
Con estos antecedentes funestos, que la FACA alce ahora la voz y
 elabore una estrategia conspirativa para entorpecer la aplicación de leyes 
en juzgados conservadores amigables, confirma que el plan de democratización 
del Poder Judicial es indispensable y urgente.
Dejar la supuesta "defensa de la Constitución" en manos de abogados que 
silenciaron la desaparición de sus colegas sería un retroceso gravísimo.
De Felipe podría volver a leer las actas de la federación que preside 
y decir algo al respecto. Y el kircherismo, qué tanto, sentirse orgulloso 
por los enemigos que va recogiendo.
Los que cualquier gobierno democrático debiera tener.

domingo, 24 de marzo de 2013

24 de Marzo de 1976: Faltaban 262 días.

Por Hugo Lastra*

Faltaban 262 días. Apenas ocho meses para las elecciones convocadas para el 12 de diciembre. Ese día el pueblo argentino podría elegir nuevo Presidente de la Nación. La difícil situación del país, y la gran presión que orquestaron los partidos opositores y medios de difusión metropolitanos interesados en el quiebre del orden institucional precipitaron el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Principalmente para los dirigentes y afiliados a todos los partidos políticos que, salvo honrosas excepciones, silenciosamente aprobaron la usurpación del poder soberano del pueblo por parte de los militares, pero también para millones de argentinos que aplaudieron esperanzados la llegada del general Jorge Rafael Videla al Gobierno nacional. El 24 de marzo se cumplen 37 años del derrocamiento del GOBIERNO CONSTITUCIONAL. Ese día se iniciaba la mayor tragedia de la historia institucional argentina. Repitiéndose, contra el peronismo, un suceso similar al vivido en septiembre de 1955, cuando otra alianza cívico-militar desalojó del poder a otro Presidente Constitucional, Juan Domingo Perón. Vacío de poder, abultada deuda externa que para esa época era de 7.500 millones de dólares y cesación de pago de los compromisos internacionales eran los fundamentos de los golpistas y la prensa metropolitana. En cada aniversario del último golpe militar, políticos, periodistas y distintos sectores de la comunidad, hacen referencia en sus discursos y análisis a la asunción del dictador Jorge Rafael Videla, describen el genocidio perpetrado y recuerdan a los desaparecidos del proceso militar.Nadie asume ni quiere compartir responsabilidades. Se hacen los distraídos, soslayan y olvidan posiciones. No recuerdan actitudes indiferentes y desestabilizantes que alentaron el derrocamiento del Gobierno Constitucional y posibilitaron la llegada de los militares al poder. Es lamentable recordarlo, pero el 25 de marzo de 1976 había alegría en los rostros de los opositores al Gobierno Justicialista. Pero también, es doloroso rememorarlo, que el mismo sentimiento de algarabía era vivamente expresado por muchos dirigentes y afiliados peronistas. Gran parte del pueblo argentino daba la bienvenida al hombre fuerte del ejército argentino, Jorge Rafael Videla y su tropa de iluminados, sin imaginar el drama que se avecinaba para vergüenza ante el mundo y sufrimiento de todo el pueblo argentino.Por eso el 24 de marzo de 1976 debe tener como eje central de recordación, el derrocamiento de un Gobierno Constitucional y la injusta prisión que padeció por cinco años la Presidente de la Nación, María Estela Martínez de Perón.El 24 de marzo de 1976, era destituida y encarcelada la primera mujer presidenta de una Nación en Latinoamérica. Fue recluida en la residencia “El Mesidor”, Neuquén, donde permaneció detenida injustamente casi cinco años.Es preciso recordar que ese día también era derrocado Mario José Franco, que fue el primer Gobernador Constitucional de Río Negro. El 11 de marzo de 1973 había ganado las primeras elecciones libres, transparentes y sin proscripciones realizadas en la provincia patagónica. .A la distancia, uno se pregunta si los gobiernos democráticos a partir de 1983, fueron mucho mejor que el ejercido por María Estela Martínez de Perón. Por eso a 37 años de esos desgraciados sucesos en esta Argentina olvidadiza de su historia parece que los únicos responsables de la dictadura genocida fueron Videla y sus secuaces de las Fuerzas Armadas. Es cierto que ningún sector de la vida nacional recomendó poner en marcha una estrategia o un régimen de horror y muerte. Pero también es innegable que los militares no habrían usurpado el poder si el pueblo argentino, los partidos políticos y los medios de difusión en forma conjunta hubiesen rechazado en forma monolítica y unánime el quiebre del orden institucional.Sería bueno preguntarse si los 20 meses de gobierno constitucional de Isabel Martínez de Perón, con todos sus errores y defectos, fueron mejores o peores que los trágicos siete años y dos meses que gobernaron autoritariamente los militares imponiendo un régimen de terror y ejecutando un inhumano genocidio en la república argentina. LOS PUEBLOS QUE NO TIENEN MEMORIA SUELEN REPETIR LOS MISMOS ERRORES
*Secretario General del Partido Justicialista de Río Negro

24 de marzo de 1976: La historia oficiosa y mentirosa.


Estela de Carlotto, presidenta de la Fundación Abuelas de Plaza de Mayo

En el día de hoy, los argentinos recordamos con dolor aquel 24 de marzo de 1976 en el que comenzaría la etapa más oscura de nuestra historia.
Aquel día, la las Fuerzas Armadas tomaron el poder, imponiendo una dictadura liderada por la Junta Militar que conformaban Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti.
Aquel día comenzaba la presunta lucha contra los “subversivos”, mediante la Guerra Sucia. La tortura, los secuestros, las desapariciones y los asesinatos se volvieron un accionar frecuente del Estado de Hecho.
Asimismo, comenzaba el proceso de destrucción definitiva del Estado de Bienestar. Las políticas neoliberales de la Escuela de Chicago que implementó el ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz destruyeron las pequeñas empresas, fomentaron los monopolios nacionales y el dominio de los mercados por parte de empresas extranjeras.
Todo esto, más que ser un conflicto interno, formaba el Plan Cóndor, creado por los Estados Unidos en la Escuela Militar de Panamá. Mediante el mismo, se buscaba imponer por la fuerza medidas que favoreciesen a los norteamericanos y destrozasen cualquier intento de imitar los pasos de independencia nacional como los de Cuba y Chile.
Si bien hoy se recuerda a aquellos 30.000 desaparecidos, padres, madres, tíos, amigos, hermanos, hermanas, hijos e hijas; también se reclama la verdad sobre lo sucedido, distorsionado en aquellos momentos por los medios de comunicación cómplices, y la justicia, por los crímenes de lesa humanidad cometidos por los militares.
El 24 de marzo es un día más para, también, retomar las banderas que muchos aquellos que ya no están tenían. Aportando un granito de arena hacia una Argentina más justa, que extienda su mano a todos, que respete los derechos humanos, que no tolere más desaparecidos y asesinados por las “fuerzas del orden”, y que dependa de nadie más que de ella misma, logramos hacer lo que se conoce como “memoria activa”, la mejor forma de recordar y superar aquel hecho oscuro en nuestra historia.
Este año, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le rindió un homenaje a la presidenta de la Fundación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, en un video donde la mandataria destaca su lucha y se sensibiliza con su dolor.

jueves, 19 de abril de 2012

Carta a Ceferino Reato.


La esposa de un militar preso envía una carta a Ceferino Reato



Reato-Videla 

 Sr. Director: Con sorpresa vi. en televisión un video “casero” de Jorge R. Videla realizada en la Unidad 34 del Penal del Servicio Penitenciario Federal de Campo de Mayo. Me pregunto, porqué vulnerar las normas. Yo no sé si el periodista Ceferino Reato en los meses de octubre de 2011 a marzo de 2012 no entendió nada de lo que pasa allí. Desde que mi esposo se encuentra detenido en esa unidad Penitencia ese es mi segundo hogar, porque donde él está es mi hogar. Ese lugar donde se aloja es mi casa. Por consiguiente el periodista vulneró las reglas de mi casa. Reglas que yo respeto, que mis hijos respetan, porque sabemos que está en calidad de detenido preso político y nos comportamos de acuerdo a esa condición. Desde el momento que un militar ingresa a una Unidad Penitenciaria la cárcel se asea, se ordena, se pinta, se pregunta cuáles son las normas y los límites y se respeta al personal del servicio penitenciario. Las familias respetamos las normas, no intentamos ingresar armas ni drogas, somos respetuosas y educadas, porque así es nuestra formación. Somos revisadas minuciosamente, como en cualquier cárcel aunque no pertenecemos al submundo delictivo ni usamos vocabulario “túmbero”. La mayoría de nosotras somos profesionales o no, pero instruidas y educadas y nos sometemos nosotras también al rigor de la cárcel. Campo de Mayo, Marcos Paz, Ezeiza, Bouwer Tribunales Orales Federales se han convertido en nuestro hábitat. No hablamos de shoppings, hablamos de causas y condenas. Ese es mi mundo desde hace cinco años y el periodista Reato lo vulneró, lo violó: ¿Detrás de un fin comercial? ¿Era sólo un fenicio más? Probablemente el periodista Reato pueda ahora comprarse un auto y no usufructuar la camioneta que nosotras y nuestros amigos que nos acompañan, según sus dichos: todos conformamos un grupo de alienados, (sic), mantenemos para visitar a nuestros esposos a pesar de la lluvia, el frío, el calor o el viento. Donde cada semana llevamos ropa limpia y planchada y las cosas que les gustan y están autorizados a comer. También viajan en esa camioneta nuestras ilusiones, nuestras tristezas y nuestras esperanzas, esperando que llegue la tan ansiada Concordia. Para que estos hombres, la mayoría muy jóvenes en los 70, (no superaban los 25/30 años de edad) y sin las responsabilidades del mando de su Comandante, regresen a sus vidas y a las nuestras. 

 Gabriela Parodi