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miércoles, 25 de febrero de 2015

Crítica a la razón solitaria.

Chile: Crítica a la razón solitaria

¿Se te ocurre abrazar con una pregunta amistosa a quien te acompaña hace tanto y todos los días en el paradero, quizás organizar un reencuentro, sabotear por una vez tu agenda fabricada por los de arriba? ¿Se te ocurre mirarnos a los ojos y decirnos la verdad? ¿Se te ocurre desmantelar juntos/as esta soledad de fin de mundo, santiaguino/a?

Andrés Figueroa Cornejo

Una cosa es el previsible hundimiento de Michelle Bachelet en las encuestas (es como si el ala más diestra del partido único hubiera decidido que es mejor que se vaya todo el sistema político dominante a la mierda a que arruinarse solo, o bien la ley del empate en la cancha de la corrupción donde todos ellos pierden), los temblores del dólar en Chile según el archisabido precio a la baja del cobre y los vaivenes de la segunda guerra fría caminante; la desaceleración, los despidos en la mediana, pequeña minería y gran minería transnacionalizada –que le dicen “desvinculaciones” en la siutiquería cruel del empresariado-; los golpes sistemáticos del Estado contra la fracción de pueblo Mapuche en pie de combate; la fiesta sin fin del capital financiero y el retailer (con sus respectivas tercerizaciones y reducciones de personal); la evaporación y envenenamiento del agua por doquier y las cabezas rotas que resisten. Pero otra cosa, cómo no, es ver a tanta y tanta gente en Santiago, donde habita más de un tercio de la población del país, sobrecogedoramente abrigada en su teléfono celular, da igual hacia donde se mire.

Una cosa es el caso Penta, Dávalos, Soquimich S.A., la corrupción y hermandad entre los grandes capitales y el partido único en el Ejecutivo y el Legislativo que finalmente nos vuelve tan latinoamericanos y mundiales en esta temporada amarga para el pueblo trabajador del planeta lleno de contusiones asesinas; el festival de Viña del Mar que pone fin oficial al verano chileno y alerta a los escolares –como las fiestas patrias de septiembre son el preámbulo del término del año-; los gastos y deudas de marzo asociadas a los gastos educacionales, matrículas, cheques en garantía; los bonos numerados para repobres con tarjeta científica de repobre, los ridículos seguros de cesantía salidos del excedente producido por el propio trabajador -¿otro ahorro forzoso?-; la cantidad sideral de profesionales que laboran en cualquier cosa pero menos en lo que estudiaron rápido y agobiados que sale tan caro para el bolsillo y la salud, y de trabajadores/as insatisfechos/as que lo único que los ata a su puesto en el taller y la oficina son las deudas; y otra cosa es esta soledad ambiental, esta tristeza apenas compensada por algún electrodoméstico a cuotas o un par de zapatos de segunda selección importados y montados por manos infantiles y femeninas asiáticas y africanas y latinoamericanas.

Chile con depresión, dolencia mental galopante, no mires a nadie, la tutela de la desconfianza y la desconfianza vigilada. Entonces, como se trata de consolidar por arriba las relaciones insolidarias, mejor me invento un personaje en las redes sociales y nos mentimos todos/as virtualmente que es infinitamente menos riesgoso y complicado que conocer a un otro/a que no conocías antes. Así nos convertimos con tierno cinismo en protagonistas de telenovelas privadas, en psicópatas más o menos inofensivos, total hay un acuerdo no escrito para engañarnos, para no comprometernos, para limitar el miedo de las relaciones concretas, para enajenarnos. Por el momento pareciera que ese es el acuerdo posible y autorizado entre millones de santiaguinos.

Sí, sí, sí. Que la dictadura y los gobiernos civiles consagraron en el altar de la miseria humana las relaciones sociales fundamentadas en el egoísmo necesario para explotar y expoliar tranquilamente. Que la CIA y el Mossad. Que los chinos y los rusos dándose contra el imperialismo norteamericano y el Estado alemán, muy capitalistas todos, por cierto. Sin embargo, qué me importa que los criminales vestidos con traje a la medida, los de la tiranía y los que esquilman a la mayoría (unos condición de los otros y entre los cuales muchos son los mismos) vayan tan sueltos de cuerpo por el Santiago breve, tan Montevideo, tan Ciudad de Buenos Aires, tan Lima. Qué me importa la ruina no buscada de los vagabundos/as, los borrachos, los migrantes, los jóvenes sin futuro que rapean lúcidamente en las esquinas de las comunas empobrecidas, las/os prostitutas/as que no lo hacen porque les gusta sino para costear el arriendo y la mantención de su parentela. Qué me importa que el vecino castigue a su pareja a diario –para eso basta aumentar el volumen del equipo de radio y el televisor y santo remedio-, qué me importan los grupitos de locos que intentan explicar por todos los medios las causas hondas de tanta desgracia. Tienen razón cuando logro comprender lo que quieren decir, consiento, pero estoy tan fatigado/a y me gustaría por lo menos besar a mis hijos antes que se duerman, no ves que así alcanzo a observarlos crecer con horario acotado y quiero que alguien me cambie los pañales antes de ingresar a la recta final.

Soledad de archipiélago polar. Soledad planificada o como consecuencia. Soledad indolente, gris-azul como los uniformes civiles y militares. Por favor, déjame sobrevivir camuflado/a, no quiero problemas, no te metas conmigo y, en general, no te metas en nada. Santiago con toque de queda no declarado, pero efecto directo de la disciplina del capital. Santiaguinos/as puteando a la locomoción colectiva cara y de frecuencia cuartelaria y cuartel imaginario en cada calle, plaza y casa.

¿Se te ocurre abrazar con una pregunta amistosa a quien te acompaña hace tanto y todos los días en el paradero, quizás organizar un reencuentro, sabotear por una vez tu agenda fabricada por los de arriba? ¿Se te ocurre mirarnos a los ojos y decirnos la verdad? ¿Se te ocurre desmantelar juntos/as esta soledad de fin de mundo, santiaguino/a? 

jueves, 10 de abril de 2014

Linchamientos, dólares y precios.

Hugo Martini
CARTA POLITICA
Hagamos un ejercicio desde distintos supuestos: “linchar” a los delincuentes cuando se los descubre cometiendo un delito, se parece a “perseguir” a los compradores del dólar libre o “atacar” a los comerciantes que no cumplen con el congelamiento de precios. Las formas cambian, pero los conceptos son muy parecidos. Durante mucho tiempo se ha confundido en la Argentina, efectos con causas.
Esta cultura es parte de una distorsión más seria: los argentinos no hablan de aquello que los puede enfrentar con su propio pasado, con el origen de los problemas. Por ejemplo: el control de cambios y la inflación no son fenómenos que aparecieron con el kirchnerismo. El primero fue creado por la política cambiaria de casi todos los gobiernos, sin distinción de partidos políticos, militares o civiles, por lo menos desde 1931 y el segundo, durante la gestión presidencial del primer Perón, entre 1946 a 1955. (*)
La propuesta consiste en invertir el análisis.
• La diferencia del dólar negro con el oficial es el resultado directo del control de cambios.
• Congelar precios es el resultado de no poder solucionar el problema de fondo, que es la inflación.
• Los linchamientos son el resultado no querido –porque es un acto de barbarie- de que Nación, Provincias y Municipios hayan abandonado una de sus funciones esenciales: garantizar la seguridad de las personas.
En los tres casos, se está persiguiendo al culpable equivocado.
Los linchamientos actuales han desatado un debate del que participan, entusiastas, casi todos los actores: gobierno, oposición, analistas, intelectuales o periodistas, porque es la noticia más importante del momento.
Lo curioso es la discusión en sí misma. ¿Por qué no convocar a un debate para discutir la causa –ausencia de Estado- y no sus efectos, en loslinchamientos? ¿Por qué no convocar a un debate sobre la relación causa efecto entre el control de cambios y la aparición del dólar paralelo? ¿Por qué no convocar a un debate sobre la inflación y no sobre el aumento de los precios?
La campaña electoral de 2015 ya empezó. Cada uno de los que vayan a votar debería preparar dos listas: de un lado los candidatos que hablan de la responsabilidad o de la ausencia previa del Estado en el dólar paralelo, el congelamiento de precios y los linchamientos. Del otro, los que discuten –también entre los opositores- solo los efectos que golpean a cada uno todos los días.
Hasta las elecciones, dentro de diecinueve meses, hay que mantener las dos listasactualizadas. De la decisión que cada uno tome en el momento de votar –de la lista que elija- dependerá que la Argentina empiece a escribir otra historia o repita, fatal, los errores que la trajeron a este presente.
(*) Juan Carlos de Pablo. La Economía Argentina en la Segunda Mitad del Siglo XX. Tomo I. páginas 132 y 340. Editorial La Ley.

sábado, 29 de marzo de 2014

Entrevista al economista político Julio Gambina.

ARGENTINA

"La devaluación, el acuerdo YPF-Chevron, los arreglos con el Club de París y Repsol es el programa de las clases dominantes"

POR Mario Hernandez

Mario Hernandez (MH): Damos comienzo a ?Fe de erratas? del 19 de marzo con la presentación del economista político Julio Gambina. Vamos a comenzar con los botines de punta como ya es habitual en nuestras últimas entrevistas. Estuve revisando Le Monde Diplomatique en su edición del mes de marzo, en particular, la nota ?La balada del dólar? del economista Claudio Scaletta quien se refiere a la restricción externa, es decir, la falta de divisas que afecta a la economía argentina y dice: ?en el largo plazo, ya no disponible para la actual administración, el camino lógico es la sustitución de importaciones. En el corto plazo, en tanto, las opciones son más variadas e incluyen todo lo imaginable para desincentivar la salida de capitales e incentivar su ingreso, desde promover la demanda de pesos y la demanda de dólares vía tasas de interés, endeudamiento externo, refinanciamiento de vencimientos de deuda o la promoción de la inversión extranjera?. Mi pregunta es ¿éstas son las únicas alternativas, las únicas salidas que tenemos?
Julio Gambina (JG): Claro que no. Rápidamente te diría que se puede pensar en un proceso de nacionalización de la banca y del comercio exterior, lo que supone un proceso de nacionalización portuaria, de la red ferroviaria, porque la salida de la soja, para dar el ejemplo de uno de los principales productos de exportación, supone para el caso del principal productor de aceite que es Urquía en la provincia de Córdoba, un tren privatizado para sacar la soja y el aceite de soja del interior de la provincia y llevarlo al puerto privado de Rosario y desde allí al exterior.

Se pueden hacer muchas cosas. El problema del artículo que me leíste y de muchas cosas que están pasando en el gobierno, es el límite que impone encontrar soluciones en el marco del capitalismo contemporáneo. Si el gobierno quiere una solución en ese marco tiene que reanimar el proceso productivo, lo que supone que haya inversión de capitales para ampliar la producción y, obviamente, no alcanza con la inversión pública que es la que viene sosteniendo la inversión en los últimos tiempos en Argentina, hace falta inversión privada.

Hay un debate con la Unión Industrial Argentina (UIA) donde hemos escuchado a la Presidenta y a su Ministro de Economía insistir que los capitales privados no invierten en la Argentina y por eso están a la búsqueda de inversiones externas. La UIA salió a contestarles que el año pasado la inversión privada creció respecto de años anteriores, pero para que el capitalismo funcione tiene que haber inversores dispuestos a invertir. Si no hay inversión originaria, no hay desarrollo productivo.

Ayer el Jefe de Gabinete salió a anunciar que se están presentando en el Parlamento iniciativas legales para inducir la producción de autopartes en Argentina y terminar con la pérdida de capitales que supone su importación. La cifra oficial es que el déficit del año pasado por autopartes fue de U$S 9.000 millones. Ingresaron U$S 20.000 millones y Argentina produjo y exportó por U$S 11.000 millones. Por lo tanto, la propuesta del gobierno argentino, que parece lógica, es ir a una sustitución de importaciones de autopartes, lo cual cuenta con el agrado de la industria siderometalúrgica y es un tema que cae bien a los autopartistas en nuestro país. Tampoco creamos que esa solución sea inmediata y en el corto plazo. La intención es que esos U$S 9.000 millones bajen a un ritmo relativamente pequeño en el corto plazo y se vaya corrigiendo esa diferencia. La pregunta sería si hay tiempo para hacerlo, no es la primera vez que el gobierno intenta en los últimos años mejorar la situación productiva de las autopartes. La realidad es que el capitalismo de esta época es trasnacional, donde tiene mucho peso el capital externo y, de hecho, en la Argentina de estos años con crecimiento económico, más allá de discutir su nivel y volumen, ha tenido un peso muy importante el capital externo.

Recuerdo que en la última conversación que tuvimos sostuve que el gobierno desde octubre del año pasado ha asumido el programas de las clases dominantes, del capital más concentrado y que se expresa sobre todo en la devaluación, en el arreglo de las cuentas externas, terminar con el default y por eso sale a arreglar con el Club de París y conseguir inversores externos para dinamizar el proceso productivo. Es lo que está diciendo la nota que me leíste, por eso se muestra como modelo el acuerdo YPF-Chevron y se aceleran los pasos del acuerdo con Repsol para ir cerrando espacios conflictivos con capitales externos.

No solo Repsol continúa en YPF sino que Argentina abre sus puertas como lo hace con Chevron. Hace una expropiación y paga lo que ?corresponde?, sea porque lo dice el tribunal de tasación en Argentina, porque lo acepta Repsol o haya acuerdo en la cotización de la empresa expropiada parcialmente.

La devaluación, las conversaciones que se van a iniciar a fines de mayo con el Club de París y la apertura a inversores externos son claras señales que Argentina quiere amigarse con el capitalismo mundial que es la forma de restablecer el orden capitalista en el país.

¿Se puede hacer otra cosa? Sí, pero hay que salir de la lógica capitalista. No hay que pedirle al gobierno que asuma esa posición porque desde que llegó en el 2003 viene promoviendo que su objetivo era normalizar el sistema capitalista. No está en el imaginario gubernamental ir más allá del orden capitalista.

El modelo energético empieza en los 90 con las privatizaciones y no ha sido corregido sustancialmente

MH: Hablaste del régimen de autopartes, otro es el energético y tengo entendido que este fin de semana, razón por la cual no pudimos hacer esta entrevista el viernes pasado, asististe en Mar del Plata al Congreso de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (Fetera) donde me imagino que este tema fue debatido.

JG: La Fetera es parte de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Es una de sus expresiones más interesantes que agrupa a trabajadores de la energía del sector privado y estatal, desde la Comisión Nacional de Energía Atómica hasta Río Turbio, pasando por las estaciones de servicio o de las empresas de generación y distribución energética. Está todo el panorama que va desde la electricidad al petróleo, a la energía atómica, el carbón, etc., con lo cual el panorama fue más que interesante y se pudo analizar en profundidad la crisis energética en Argentina.

Se hizo una crítica muy profunda al modelo energético que empezó en los 90 con las privatizaciones y no ha sido corregido sustancialmente. Pensá que lo ocurrido desde 2001-3 en adelante cuando mucho fue el congelamiento de las tarifas, pero es la continuidad de un modelo energético sustentado en la presencia del capital extranjero. Ahora, con la expropiación parcial de YPF, en el tema central que es el de los hidrocarburos, está planteada la asociación con el capital externo, nada menos que con Chevron, para avanzar en la explotación de los hidrocarburos no convencionales y, entre otras cosas, se dijo que el país que más ha desarrollado la tecnología para su explotación, del shale oil y el shale gas es EE. UU. Por eso la elección de Chevron.

En EE. UU., que tiene gran desarrollo en los hidrocarburos no convencionales, se ha generado una resistencia más que importante y ya hay varios estados que no permiten avanzar en ese tipo de producción, por eso EE. UU. exacerba su interés por las fuentes petroleras. Eso explica la avanzada sobre Venezuela, por ejemplo, quisiera que no estuviera el chavismo, no hubiera Maduro ni un manejo soberano de la política petrolera y hacerse de las reservas más importantes del mundo. Al mismo tiempo, quiere trasladar su experiencia sobre no convencionales a otros países y ahí encontraron que Argentina es el tercer reservorio mundial y, por lo tanto, no tiene que sorprender que vía Chevron, una de sus empresas más paradigmáticas, una de sus grandes petroleras, pretenda llegar a Argentina y avanzar sobre América Latina.

Hay que pensar en el antecedente de Repsol, una empresa española de un país que no tiene petróleo, sin embargo, con Repsol y pisando fuerte en América Latina con la privatización y compra de YPF, se proyectó a todo el continente y se transformó en una gran petrolera mundial desde nuestro país proyectándose a América Latina y Africa. Hoy es uno de los grandes jugadores petroleros a escala mundial, entonces, no sorprende que EE. UU. pretenda desde la Argentina organizar negocios con los no convencionales e YPF, de gestión estatal, ya está haciendo convenios con otras estatales de la región como la YPF boliviana y la estatal petrolera uruguaya, intentando involucrar a ambos países en la estrategia de explotación de los no convencionales.

Esto estuvo fuertemente planteado en el debate de Fetera el fin de semana y hay declaraciones en su página de internet, una muy importante sobre la cuestión de la energía y un planteo muy fuerte sobre la cuestión que Argentina tiene que diversificar su patrón productivo energético que en un 90% está asentado en hidrocarburos y, por lo tanto, hay que ir a una fuente más diversificada. Obviamente, las petroleras en Argentina y el mundo condicionan la diversificación de la matriz productiva de la energía.

Quizás un tema interesante para comentar es que Fetera viene insistiendo en que la energía no debe ser considerada una mercancía, un bien que se intercambia en el mercado, sino que hay que pensarla como un derecho así como hablamos de la educación y la salud. Desde la Fetera se empuja el tema de que la energía es un derecho de la población a calefaccionarse en invierno, poder refrigerarse en verano, tener acceso a la electricidad o al gas para cocinar o para satisfacer los hábitos populares y, por lo tanto, supone un trabajo ideológico, propagandístico, político muy difundido para que la sociedad lo asuma como lo está la educación. Eso implicaría desmercantilizar a la energía.

Volviendo al comienzo, ¿se puede hacer algo distinto? Claro, se podría desmercantilizar la educación que supone poner todas las fichas del presupuesto público en la escuela pública, en mejorarla. Lo estoy diciendo en un momento de gran conflicto por el no inicio de las clases, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, pero es que está instalado en el país por los bajos salarios docentes, un país que viene subsidiando y financiando a la escuela privada que en los últimos años ha venido creciendo consolidando un patrón de educación como mercancía y no como derecho. Imaginate en el plano de la energía donde hay que hablar del gas de garrafa, el que utilizan los pobres y es el más caro.

Pensar en una concepción de derecho a la energía supone que Argentina debería modificar sustancialmente su política energética y reestructurar sus recursos públicos y fiscales. Es un tema que primero hay que instalarlo en la sociedad para que lo transforme en presión.

Se está intentando transferir el costo del ajuste a la mayoría de la población que son los trabajadores

MH: Te referís al conflicto docente y he observado que en relación a la discusión paritaria la idea que intentó instalar el gobierno de aumentos salariales por debajo del 25% se ha quebrado. El caso docente es muy claro, con porcentajes que superan el 30% en la ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, incluso en la provincia de Buenos Aires. También han adoptado una posición muy firme los metalúrgicos, su secretario general, Caló, planteó que no había paritaria por debajo del 30% de aumento. ¿Qué consecuencias puede tener esta situación? Mucho se ha hablado de que un aumento de estas características en los salarios podría ahondar la crisis económica.

JG: El tema es quién va a pagar la crisis. El gobierno ha cambiado su agenda de prioridades asumiendo la demanda de las clases dominantes que venían pidiendo un enfriamiento de la economía argentina y es lo que está ocurriendo. Hay un proceso que avanza a la desaceleración o recesión de la economía. ¿Quién va a pagar todo esto? Los trabajadores, porque aunque se haya roto el techo del 25% y se discuta entorno al 30% la pregunta sería ¿cuánto fue la inflación anualizada de acuerdo al índice del mes pasado? En torno del 30% y todavía el gobierno no ha explicado la mentira del Indec. Ha salido directamente de menos del 1% de inflación en diciembre al 3,7% en enero sin ninguna explicación.



MH: Vos decís ¿quién paga el ajuste? El otro día leía las ganancias de las empresas, por ejemplo los bancos, pero me sorprendió el caso de Edenor. ¿Cómo puede ser que esta empresa declare en la justicia que no reciben subsidios, que trabajan a pérdida pero igual realizan las inversiones para garantizar el servicio que hemos visto en el verano en qué consiste y después leo que tuvo ganancias millonarias? Junto con los bancos fue una de las empresas que más ganancias ha tenido.

JG: Quizás sea muy sencillo decir es el capitalismo. Al principio decíamos hacen falta inversiones. ¿Por qué alguien invierte? Para ganar dinero. Cuando no hay ganancia las empresas se retiran. Cuando estudiás qué empresas se re-estatizaron en Argentina se trata de las que empezaban a dejar de ganar, la misma Repsol estaba previendo hacerlo. No es un secreto, a pesar que YPF seguía dando ganancias y habían descubierto Vaca Muerta y eso habilitaba una expectativa y antes de que sea importante en la valuación de la empresa, porque la propia tasación de Repsol indicó que la incidencia de Vaca Muerta era menor en su valorización, se produce la expropiación. Se la expropia antes. Lo mismo ha pasado con la empresa de aguas, con los ferrocarriles, todas las re-estatizaciones en general tienen que ver con la relativa voluntad de retirarse de las empresas.

La lógica es el tema de la ganancia.

Te venía diciendo que si la inflación fue del 30% en el 2013, el interrogante va a ser de cuánto será para el 2014. La proyección de enero-febrero da por encima del 40%. El gobierno dice que están haciendo esfuerzos para que no sea así en marzo y más adelante y no será del 40%. Imaginemos que sea exitoso en política anti-inflacionaria, en el mejor de los casos, va a ser de otro 30%, por lo tanto, el ajuste salarial no es solo sobre lo perdido en 2013 sino sobre lo que va a perder en el 2014.

Fijate que las organizaciones de los jubilados vienen planteando un ajuste porque el que se proyecta en marzo para los próximos 6 meses es del 11%. Con un ajuste en los alimentos en enero-febrero superior al 10%, la actualización de las jubilaciones ya se comió con lo que se movieron los precios en esos dos meses.

Es evidente que se está intentando transferir el costo a la mayoría de la población que son los trabajadores, que van a bancar esta situación o a generar procesos de resistencia y lucha como están expresando los docentes y qué capacidad tendrán para que la sociedad los acompañe.

Hay un accionar muy fuerte de parte del poder político y mediático para responsabilizar a los docentes de la falta de clases.

MH: Hoy lo estaba escuchando al periodista Nelson Castro apuntando sus baterías en ese sentido diciendo que los niños habían perdido once días de clase, que la educación en Argentina fue históricamente para igualar, que así fue como se desarrolló una poderosa clase media en los 50/60, etc.

JG: Sobre la base de la escuela pública, pero lo que ha crecido en los últimos años fue la privada.

MH: Para ir cerrando, me acuerdo de una vieja frase que decía ?el que apuesta al dólar, pierde? ¿Podríamos decir lo mismo en este momento de quietud del mercado cambiario?

JG: No, el dólar es un precio más de la economía, pero no es uno cualquiera.

MH: Lo decía porque está debajo de los $ 8.

JG: Pero muy cerquita y últimamente viene subiendo y sectores del poder económico vienen diciendo que este nivel de inflación se come la devaluación de enero y ya empezó la presión nuevamente para que se piense en términos devaluatorios.

MH: Quisiera recordarte algunas cifras. Producción de soja: + 1.5 millones de toneladas. Brasil: - 3 millones. Precio x tn = U$S 535. Faltan los dólares que van a ingresar producto de esta cosecha.

JG: Supuestamente van a contener la cotización, pero te falta contar todo lo que hay que pagar de deuda. Los dólares que hacen falta para cubrir el balance exterior de Argentina, para cubrir el déficit en materia de autopartes, en turismo. Hay mucha necesidad de dólares de la Argentina. La crisis energética también demanda muchos dólares. No alcanzan todos los dólares que vengan por la soja o por las exportaciones de minerales, por eso se están buscando préstamos e inversiones externas. Si esta situación no se equilibra habrá nuevas presiones por la devaluación.

jueves, 9 de mayo de 2013

Pocas veces hemos tenido medidas de política económica tan contradictorias como el anunciado blanqueo de capitales.


YPF, clave para comprender el blanqueo


Por Gastón Utrera. 
El principal problema actual es el dólar paralelo, que crece sin parar, con gran impacto negativo sobre la actividad y las expectativas económicas en general.
Pero la medida que se anunció no tiene nada que ver con ese problema. De hecho, no aumentará la oferta de dólares en el paralelo, ni reducirá la demanda. Por el contrario, hasta puede incrementar la demanda de dólares paralelos si a algunos “blanqueadores” se les ocurre registrar pesos, yendo al paralelo a comprar los dólares necesarios para la operación.
La gran política económica del año pasado fue la pesificación de la economía. El discurso oficial era que se acababa la “manía” argentina de utilizar dólares para ahorrar o para comprar inmuebles. Y, en lugar de crear instrumentos financieros en pesos, la medida anunciada crea instrumentos en . . . ¡dólares! Uno de los cuales sirve para comprar inmuebles en . . . ¡dólares!
La clave para comprender una medida tan contradictoria tiene tres letras: YPF. El Gobierno se compró un gran problema al expropiar/confiscar las acciones de Repsol: cómo financiar a la petrolera, cuando ya está claro que no resulta fácil atraer inversores externos. Y encima, con la escapada del dólar paralelo, perdieron atractivo las colocaciones de YPF en pesos. Todo esto en el marco de lamenor capacidad de producción de YPF por el incendio de la refinería de Ensenada.
En este contexto, el objetivo es “matar dos pájaros de un tiro”. Con el título que absorbe dólares para depositarlos en el Banco Central (disfrazado de instrumento para movilizar el mercado inmobiliario)repone las reservas que tome para financiar a YPF (ya había anunciado la utilización de 2.000 millones de dólares). Y con el otro bono, el que rinde un interés anual del 4%, inyecta dólares directamente en YPF.
Esta medida no ataca los problemas centrales de lainflación y la suba del dólar paralelo, encima da señales confusas y contradictorias, por lo que seguirán profundizándose los problemas económicos.

miércoles, 17 de abril de 2013

La situación que vive hoy Maduro, luego de la muerte de Chávez, es muy parecida a la que vivió Isabel Perón luego de la muerte de Perón en 1974.

Domingo Cavallo 



 La economía de Venezuela se encuentra en una situación muy parecida a la que prevalecía en Argentina a principios de 1975: fuerte inflación reprimida, brecha gigantesca entre el precio del Dólar en el mercado oficial y el precio en el mercado paralelo, trabajadores y sindicatos demandando fuertes aumentos de salarios para sostener los niveles de vida prometidos en los años anteriores, enorme déficit fiscal, total descontrol monetario y muy bajos niveles de productividad.
Desde el punto de vista político, la desaparición de Chávez, como ocurrió con la muerte de Perón en 1974, deja sin liderazgo a un movimiento fuertemente personalista. Además, Maduro debe enfrentar una situación en la que las expectativas populares, por la naturaleza misma de la metodología política del régimen, son muy elevadas e imposibles de satisfacer frente a las penurias económicas que ya se han puesto de manifiesto y aparecerán con más claridad en el horizonte inmediato.
Es sabido que en 1975 se produjo en Argentina el episodio conocido como “Rodrigazo” cuando una fuerte devaluación, acompañada por fuertes aumentos de tarifas públicas y demandas de aumentos  salariares que fueron satisfechas luego de pujas distributivas y conflictos sociales extendidos, terminó en una explosión inflacionaria que llevó la tasa de inflación del 30 al 300 % anual. La probabilidad de que en Venezuela pase algo similar es alta. Si llegara a ocurrir, es importante que la crisis política que le suceda se resuelva dentro de los cauces constitucionales. Una renuncia anticipada de Maduro, al verse superado por la Crisis y no contar ya con el apoyo unánime de las fuerzas Chavistas, podría llevar a una nueva elección en la que seguramente resultaría electo Capriles, un dirigente que ha dado muestras de liderar una fuerza opositora bien organizada y preparada para gobernar.
Si, por el contrario, los militares Venezolanos llegaran a dividirse y un grupo anti-Chavista derrocara a Maduro para reemplazarlo por un jefe militar, el resultado para Venezuela  sería tan malo como fue para Argentina el Golpe Militar de 1976, porque la gente quedará confundida sobre quien tiene la responsabilidad política de una crisis que en Venezuela puede llegar a ser tan dolorosa como lo fue para Argentina la crisis de 1975.  Entre 1975 y 1990 Argentina sufrió mucha violencia, muy alta inflación y un completo estancamiento de la economía, fenómenos que se prolongaron durante 15 años. La estanflación prevaleció tanto con gobiernos militares como luego de la vuelta a la democracia en 1983.Todos los gobiernos responsables del Mundo, y en particular el de Argentina, que es el que está en mejores condiciones de advertir los riesgos con que se enfrenta Venezuela, deberían tratar de contribuir a que Venezuela se aferre a su sistema constitucional con transparencia y honestidad.
Lamentablemente, el Gobierno de Cristina, en lugar de solicitar a Maduro mesura y sensatez, como lo han hecho, entre otros, los gobiernos de Estados Unidos y España, actúa con el mismo fanatismo Chavista que ha llevado a Maduro no sólo a crear dudas sobre la legitimidad de su mandato sino que también lo aleja del clima de diálogo con la oposición que puede tornarse imprescindible para resolver  con éxito los seguros conflictos internos que ya se insinúan dentro del Chavismo.