Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de marzo de 2016

24 de Marzo de 1976.

40 AÑOS

 A CUARENTA AÑOS DE LA ULTIMA VICTORIA DEL PUEBLO ARGENTINO :
 A 48 horas de cumplirse las primeras cuatro décadas de la asunción del Gobierno del Proceso, debemos todos hacer un acto de constricción reflexiva. ¿Fue rescatable el ultimo Gobierno Militar? Para ello, seria saludable sopesar, tres errores groseros y bastantes aciertos. Entre los primeros, no puedo, al menos en lo personal omitir que, si los cadáveres de los cuatro mil quinientos subversivos abatidos, hubiesen sido entregados a sus deudos, el Tesoro se habría ahorrado, minimamente unos diez mil millones de dolares que, fueron pagados a los familiares de los ultimados. Tampoco hubieran conocido la luz, tantas "orgas" de bandidos y bandidas, como el Cels y las empañoladas de la Plaza de Mayo. En otras palabras, nos hubiésemos deslindado de tantas kermesses y circos de tres pistas que, aun se encuentran vivitos y coleando. El otro aspecto morfológicamente repudiable, fue la entrega de las riendas de la economía a la Trilateral Comission y su delegado Jose Alfredo Martinez de Hoz que, inauguro un periodo de entrega soberana que, luego continuo Cavallo, cuya influencia se extendió hasta la intimidad del propio "tuerto", a quien le aconsejo y con ahínco que, externara los seiscientos millones de dolares que, eran propiedad de todos los Santacruceños. Pero, sin desdeñar lo episodico y casustico, aquel "orejudo", fagocito el ingreso irrestricto de una decena de empresarios aviesos y anti nacionales que, luego se aglutinarian en la "Patria Contratista", cuyo augusto cuerpo, integraron Orsi, Macri, Soldati, Roggio y algunos otros granujas que, sobrevivieron y por mucho a los Generales que los convidaron -por ignorancia- a hacer de la Cosa Publica, simplemente un festín privado y exclusivo. Y el ultimo acapite, conformado por los "grupos de tareas" que se transformaron unilateralmente en cuentapropistas, e hicieron de las suyas con los tristemente celebres "botines de guerra", enlodando de esa forma, los buenos principios que, contaminaron a muy pocos de los Altos Mandos de las Fuerzas Armadas, incluyendo dentro de los repudiables al "negro" Massera en la Armada y a "pajarito" Suarez Mason, Liendo, Reston y Harguindeguy en Ejercito. Puntualizados estos inadmisibles yerros, soy de la opinión que los principios de ese Movimiento Revolucionario, se hubieran salvado y con holgura, frente a un párrafo de la historia Argentina que, siempre estará enlodada, porque sus aspectos mas obscenos,no fueron corregidos por quienes debieron de hacerlo y que no participaron de ningún pillaje, ni actos reñidos con lo moral, como el Teniente General Videla que, fue asesinado en el Penal que lo tenia como un incomodo huésped, por orden directa de una musaraña, apellidado Hortel, con gran influencia en el hampa carcelaria, luego que el interno, concedió una entrevista a un Medio extranjero, en la que declaro abiertamente que la Nacion, requería de un nuevo Golpe de Estado. Nadie, ni estos extremistas sobrevivientes, como Verbitsky, Vaca Narvaja, Firmenich y otros indeseables que, hicieron de dobles agentes con el Gobierno Militar -el primero con la Fuerza Aérea- y los dos restantes, directamente con Massera en París, pueden siquiera levantar la frente, reivindicando una lucha armada que, los tres manejaron por "control remoto", mientras miles de idealistas, ponían el pecho, suplantándolos. En síntesis, muy a pesar de las tropelías de un reducido grupo de acratas, disfrazados de Militares, la gran mayoría, puso sus testículos a disposición de la Patria y cientos cayeron en su defensa. Lo harían nuevamente en la Batalla por las Malvinas, y pese a la horrorosa logística y estrategia, Oficiales, Suboficiales y Tropa, aun desde sus tumbas, hacen de Centinelas en nuestro Archipiélago. Todos los que sucedieron a los Milicos, carecen de una mínima dosis de autoridad moral, para juzgarlos, a pesar que lo hicieron y con fanfarrea. El resultado de todos estos entuertos, en los que se conjugaron principios con desviaciones, no alcanzan minimamente, para condenar a un Gobierno que, en su mayoritario conjunto, nos obsequio, aunque por escasos siete años, cierta concordia social, hoy totalmente destruida. Llevamos demasiadas décadas de contubernios, excesos, libertinajes, y algo peor aun que todos estos preceptos, potenciados a la ionosfera. Esta democracia ficta y medrosa, ha destruido una forma de ser, cooptada por un Peronismo que, siempre destruye todo a su paso. Ahora, la opinión publica dirige su mirada hacia un cubículo, en el que se recontaban dolares y euros. Pero, eso, es apenas un cortometraje que, tal vez resume los últimos doce años de una forma de robar, a caballo de la concupiscencia de todo un Pueblo que avalo estos desmanes con su mortal escepticismo. A poco menos que ello, estamos reducidos; a que un escándalo se tape con otro de una superior magnitud que, por su continuismo, incluso ya no es noticia. Tenemos la Democracia que merecemos; vacía de contenido y salpicada a diario, por jugarretas que, apenas con una pizca de estética, Macri y sus muchachos igualan a sus predecesores. Quienes rodean al Presidente, no son "negros cabezas" como los que ya abandonaron el barco, pero el distingo es tan solo, un delgado barniz. ¿Podíamos aguardar algo mejor que MM?. Creo que no, toda vez que estamos demasiado devastados, para otro timonel con ideas superadoras, y apartado de la codicia personal. Fundamentalmente porque en este susurro pletórico de Republicanismo, no hubo interés, en formar una Clase Dirigente, cuya vacancia supletoria, la ocupan los amigos de Mauricio que, a pesar de sus antecedentes como Ceos, no tienen una puñetera idea de como articular una política de Estado. Porque no la estudiaron en la Universidad, ya que todas, las publicas y privadas, carecieron de un Profesorado para dictarlas. Pero al menos creo oportuno rendirle un prudente tributo A CUARENTA AÑOS DE LA ULTIMA VICTORIA DEL PUEBLO ARGENTINO. 

Cordialmente Carlos Belgrano.- 
alarosadatodos@gmail.com

domingo, 8 de febrero de 2015

Cri$tina no entrega el poder.

El Amante Chino

"... parecería evidenciar la magnitud de los daños que una nación puede autoinflingirle a sus mejores intereses cuando no acierta con la manera de conectarse con el gigante emergente". Andrés Cisneros

Antes de que me acuse de apocalíptico, como hicieron algunos amigos antes del asesinato del Fiscal Nisman, le recuerdo que vivimos en un país cuyo gobierno permitió que la corrupción produjera crímenes como los de Cromagnon, de Once y de los archivos de Iron Mountain, en Barracas, mientras llena los cementerios de muertos inexplicables; también yo podría decir la ya famosa frase: "No tengo pruebas, pero no tengo dudas".Ahora, entremos en materia.  

China ha virado hacia una economía fuertemente capitalista, pero aplica pesados cerrojos a la libertad y, a pesar de combatir recientemente la corrupción hacia adentro, no le hace ascos cuando es para afuera. Tiene la población más grande del planeta, a la que necesita alimentar y dar trabajo y, para ello, requiere de materias primas de todo tipo. En función de ello, ya tiene grandes negocios en varios países del África negra, Venezuela, Ecuador y, ahora, ha comenzado a interesarse en nuestro país, proveedor de alimentos y energía. La Argentina de hoy provee básicamente soja, pero también podría suministrar ingentes cantidades de gas, petróleo y minerales estratégicos, es decir, productos primarios que son y serán industrializados allí. Toda nuestra economía, en comparación con la china, puede ser medida en pocas monedas.   

Por otra parte, el Gobierno necesita desesperadamente divisas y, para conseguirlas, está dispuesto a hacer todo, comenzando por ceder territorio y renunciar a la soberanía, romper definitivamente con los Estados Unidos y Europa, abrir indiscriminadamente su mercado para los productos chinos, reprimarizar nuestra economía, contratar a empresas chinas sin licitación y a cualquier precio o permitir que trabajadores de esa nacionalidad se desempeñen aquí en condiciones reñidas con nuestras leyes.

Pero, como dice la vieja broma, los chinos no son kamikazes, y disponen de uno de los servicios de informaciones más eficientes. Por eso, saben que quien acepta esta descarada colonización y firma por nuestro país los acuerdos de intercambio de monedas y de financiamiento de grandes obras de infraestructura, además del que permitió comenzar a construir, con cesión de soberanía, la base espacial científico-militar en la Patagonia (que constituye una verdadera avanzada en el posicionamiento de China en su silente guerra con los Estados Unidos), es una Presidente que, constitucionalmente, debería entregar el poder en diciembre de este mismo año y cuyo sucesor, seguramente, al menos los revisará y, en algún caso, hasta los anulará en función de un nuevo alineamiento internacional; las amistades que el kirchnerismo ha cultivado en estos años con los países peor vistos desde Occidente -Irán, Rusia, China, Venezuela- están reñidas no solamente con nuestras tradiciones y necesidades geopolíticas sino hasta con la bandera que el Gobierno ha intentado transformar en su baluarte ético, los derechos humanos, que son sistemáticamente violados en todos ellos.

La demostración más clara de ese conocimiento que tiene Xi Jinping, Presidente de China, sobre nuestra realidad es, precisamente, el cuentagotas con que está entregando los frutos monetarios de esos acuerdos: de losswaps sólo ha entregado el 10% y, de las inversiones necesarias para la construcción de las represas Kirchner y Cepernic, en Santa Cruz, apenas US$ 285 millones, un vuelto comparado con los montos involucrados; ¿estarán destinados a pagar la expropiación de las estancias recientemente adquiridas por Lázaro Báez para la familia imperial, que serán inundadas si, a pesar de todo, las centrales hidroeléctricas proyectadas son construidas?

Por otra parte, la nueva alianza con Rusia esconde un factor terrible para todo el hemisferio occidental, cual es el compromiso asumido por Putin de construir en la Argentina una planta de enriquecimiento de uranio cuyo producto tendría como destino final a Irán. Detrás de este acuerdo, impulsado por el extinto Chávez, tal vez deban rastrearse las razones verdaderas que llevaron a la firma del insólito memorandum, ya declarado inconstitucional, ya que quizás encontremos esa crematística a la que son tan adictos los Kirchner.

Si ha tenido la paciencia de seguir mis notas, sabrá ya cuánto descreo de una transición pacífica mediante unas elecciones que, a esta altura del año, debieran considerarse inminentes. Recordará, seguramente, por qué estoy convencido que doña Cristina no entregará el poder pero, a riesgo de ser reiterativo, las enumeraré rápidamente: nunca ha respetado la Constitución, dispone de dinero (Ciccone y Casa de la Moneda), de "tropa" (Vatayón Militante, Tupac Amaru, Hinchadas Unidas, etc.), de "fierros" (han desaparecido arsenales enteros -¡hasta un misil!- y, diariamente, ingresan armas más sofisticadas) y de drogas, para pagar la transitoria lealtad de individuos capaces de generar un grave caos en las calles; ahora, además, y los recientes movimientos de la Justicia así lo acreditan, la Presidente se juega su libertad y la de sus hijos y, al menos parcialmente, su fortuna y, sobre todo, no tiene nadie enfrente capaz de encabezar una resistencia civil y las fuerzas armadas serían prescindentes.

Entonces, ¿por qué cumpliría hoy las mandas constitucionales y entregaría la banda y el bastón a un sucesor que no será, en ningún caso, "del palo"? Conoce al peronismo desde adentro, y sabe que éste tiene un "día de la lealtad" porque los otros 364 son de la traición, y siempre acude en ayuda del vencedor; si, finalmente, el candidato del FpV fuera Scioli, éste no solamente se cobrará doce años de ininterrumpidas humillaciones sino que todo el PJ -como ya lo ha hecho con Menem y con Duhalde- se alinearía tras él y olvidaría la década en la que pagó con obsecuencia los cargos y prebendas recibidos. 

Cuando algún lector me ha preguntado cómo imaginaba que actuaría el kirchnerismo si mis especulaciones fueran ciertas, respondo que creo que generará una enorme conmoción social, antes de las PASO, que le permitiera decretar el estado de sitio y suspender las elecciones hasta nuevo aviso; en realidad, hasta que una nueva bonanza económica permitiera que la ciudadanía, tan sensible a lo que marca su bolsillo, su órgano más sensible, nuevamente viera al FpV con buenos ojos, olvidando todas las calamidades que ha producido.

Es obvio que ese eventual viento de cola no vendría, en ningún caso, desde los países que ya observan con horror los desmanes de todo tipo que se están produciendo en la Argentina pero sí podría llegar, ¡oh, casualidad!, desde China que, en ese caso, tendría un horizonte más amigable y prolongado para sus intereses aquí y para sus aspiraciones geopolíticas globales.

En resumen, si doña Cristina consiguiera asegurar a Xi que ella o alguien indubitablemente fiel permanecería en la Casa Rosada por un lapso prolongado, el mandatario seguramente abrirá las canillas de ese financiamiento que nuestro Banco Central ya necesita como una transfusión sanguínea; todas las cifras involucradas en los convenios firmados son, como dije, sólo monedas para una economía como la china. Entonces, los objetivos finales no pueden ser más coincidentes pero, dado lo escaso de los tiempos restantes, será el régimen argentino quien deberá dar el primer paso y, por eso, considero el affaire Nisman como sólo el inicio de lo que vendrá.

Queda, por supuesto, algunas incógnitas: ¿cómo reaccionará el mundo occidental, en especial Estados Unidos, frente a todas estas iniquidades que podrían desbalancear el equilibrio mundial?, ¿puede permitirse que armemos a Irán o que China disponga de una base militar en el continente americano?

Los acontecimientos se precipitan en la Argentina, a velocidad de vértigo; a muchos de ellos, no les encuentro otra explicación que las que leyó en esta nota. Rezo, todos los días, para que los hechos y el tiempo vayan demostrando que todo cuanto digo está equivocado, que el proceso electoral se cumpla en paz y con normalidad y que la Justicia cumpla a rajatabla con el rol que la Constitución le asigna pero, lamentablemente, ya sé que los Reyes Magos son los padres.


Bs.As., 8 Feb 15

martes, 13 de enero de 2015

Mejor mirarnos en el espejo de Irán que en el de Venezuela.

Las comparaciones de nuestro país con Venezuela en materia de políticas públicas y relación con el mundo son muy frecuentes y justificadas. Pero lamentablemente, si nos miramos en el espejo de Venezuela, podemos terminar siendo demasiado escépticos respecto a la posibilidad de que el voto popular vaya a producir un gran cambio. Luego de leer el cable que transcribo más abajo, se me ocurrió que convendría que nos miremos en el espejo de Irán, país que como Venezuela tiene un régimen que parece haber sido inspirador para los estrategas e ideólogos Kirchneristas.
Cristina Kirchner y los muchachos de la Cámpora se parecen mucho al Ayatolá Ali Kamenei y al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. En pocos años han transformado a la Economía Argentina en una economía plagada de intervenciones arbitrarias del Estado, monopolios estatales, empresas privadas que manejan información privilegiada y corrupción que pretende lograr impunidad. Han transformado al “relato” en una suerte de verdad revelada por Dios y consideran enemigos de la fé a todos los que piensan distinto y denuncian las arbitrariedades, los privilegios, los abusos y la corrupción. La Cámpora pretende ser una Cuardia Revolucionaria.
Afortunadamente para Irán y para el Mundo, el voto popular está ayudando a que los dirigentes políticos más esclarecidos comiencen a proponer cambios muy parecidos a los que necesitará nuestro País a partir de que elijamos un nuevo Gobierno.  Un cable reciente de Reuter América Latina reporta muy interesantes declaraciones del presidente Iraní Hassan Rouhani.
Si ésto está ocurriendo en Irán, tengo la esperanza que a partir del 10 de diciembre de 2015 podamos leer el siguiente texto en un cable de la misma agencia noticiosa:
“El presidente electo Argentino llamó el domingo a una menor intervención estatal en los negocios y a que se termine el aislamiento internacional de Argentina, para poder rescatar a una economía dañada por sanciones, corrupción y malos manejos. Su petición, en un discurso pronunciado ante 1.550 economistas, pareció una crítica contra quienes se oponen a sus esfuerzos de liberar a Argentina de años de manejo económico errático, cuando gobernaba Cristina Kirchner”.
“Nuestra economía no prosperará mientras siga monopolizada (por el Gobierno). La economía debe deshacerse del monopolio y permitir la competencia”, declaró el nuevo presidente. (La economía Argentina) debe liberarse de la especulación de gente que maneja información privilegiada, tiene que ser transparente, todas las personas tienen que conocer las estadísticas. Si podemos llevar transparencia en nuestra economía, podemos combatir la corrupción”.
Agregó: “Nuestra vida política ha mostrado que no podemos tener un crecimiento sustentable mientras estemos aislados”.
“El nuevo presidente fue elegido en 2015 con la promesa de resolver el estancamiento en las negociaciones con las potencias mundiales y de poner fin a las sanciones que ahogan al país. Los poderosos miembros de la Cámpora, que son contrarios a Occidente, y que se reportan ante Cristina Kirchner, desconfían de las negociaciones con los Estados Unidos y algunos dirigen empresas cuyo dominio en la economía ha crecido durante el auto-aislamiento”.
“El llamado del Presidente electo se alinea con interés en que exista una mayor voz del público en los asuntos estratégicos, temas en los que tradicionalmente es Cristina Kirchner quien tiene la última palabra. Pidió a los economistas que aportasen soluciones para mejorar el manejo estatal de los subsidios, los impuestos, la deuda y el sistema financiero.”
Para redactar este cable imaginario sólo reemplacé en el cable de Reuter, Irán por Argentina, al presidente iraní Hassan Rouhani por  el presidente electo de Argentina, Alí Kamenei por Cristina Kirchner y la Guardia Revolucionaria Islámica por la Cámpora. Ojalá el futuro presidente de Argentina se mire en el espejo de Irán y no en el de Venezuela.

sábado, 29 de marzo de 2014

Entrevista al economista político Julio Gambina.

ARGENTINA

"La devaluación, el acuerdo YPF-Chevron, los arreglos con el Club de París y Repsol es el programa de las clases dominantes"

POR Mario Hernandez

Mario Hernandez (MH): Damos comienzo a ?Fe de erratas? del 19 de marzo con la presentación del economista político Julio Gambina. Vamos a comenzar con los botines de punta como ya es habitual en nuestras últimas entrevistas. Estuve revisando Le Monde Diplomatique en su edición del mes de marzo, en particular, la nota ?La balada del dólar? del economista Claudio Scaletta quien se refiere a la restricción externa, es decir, la falta de divisas que afecta a la economía argentina y dice: ?en el largo plazo, ya no disponible para la actual administración, el camino lógico es la sustitución de importaciones. En el corto plazo, en tanto, las opciones son más variadas e incluyen todo lo imaginable para desincentivar la salida de capitales e incentivar su ingreso, desde promover la demanda de pesos y la demanda de dólares vía tasas de interés, endeudamiento externo, refinanciamiento de vencimientos de deuda o la promoción de la inversión extranjera?. Mi pregunta es ¿éstas son las únicas alternativas, las únicas salidas que tenemos?
Julio Gambina (JG): Claro que no. Rápidamente te diría que se puede pensar en un proceso de nacionalización de la banca y del comercio exterior, lo que supone un proceso de nacionalización portuaria, de la red ferroviaria, porque la salida de la soja, para dar el ejemplo de uno de los principales productos de exportación, supone para el caso del principal productor de aceite que es Urquía en la provincia de Córdoba, un tren privatizado para sacar la soja y el aceite de soja del interior de la provincia y llevarlo al puerto privado de Rosario y desde allí al exterior.

Se pueden hacer muchas cosas. El problema del artículo que me leíste y de muchas cosas que están pasando en el gobierno, es el límite que impone encontrar soluciones en el marco del capitalismo contemporáneo. Si el gobierno quiere una solución en ese marco tiene que reanimar el proceso productivo, lo que supone que haya inversión de capitales para ampliar la producción y, obviamente, no alcanza con la inversión pública que es la que viene sosteniendo la inversión en los últimos tiempos en Argentina, hace falta inversión privada.

Hay un debate con la Unión Industrial Argentina (UIA) donde hemos escuchado a la Presidenta y a su Ministro de Economía insistir que los capitales privados no invierten en la Argentina y por eso están a la búsqueda de inversiones externas. La UIA salió a contestarles que el año pasado la inversión privada creció respecto de años anteriores, pero para que el capitalismo funcione tiene que haber inversores dispuestos a invertir. Si no hay inversión originaria, no hay desarrollo productivo.

Ayer el Jefe de Gabinete salió a anunciar que se están presentando en el Parlamento iniciativas legales para inducir la producción de autopartes en Argentina y terminar con la pérdida de capitales que supone su importación. La cifra oficial es que el déficit del año pasado por autopartes fue de U$S 9.000 millones. Ingresaron U$S 20.000 millones y Argentina produjo y exportó por U$S 11.000 millones. Por lo tanto, la propuesta del gobierno argentino, que parece lógica, es ir a una sustitución de importaciones de autopartes, lo cual cuenta con el agrado de la industria siderometalúrgica y es un tema que cae bien a los autopartistas en nuestro país. Tampoco creamos que esa solución sea inmediata y en el corto plazo. La intención es que esos U$S 9.000 millones bajen a un ritmo relativamente pequeño en el corto plazo y se vaya corrigiendo esa diferencia. La pregunta sería si hay tiempo para hacerlo, no es la primera vez que el gobierno intenta en los últimos años mejorar la situación productiva de las autopartes. La realidad es que el capitalismo de esta época es trasnacional, donde tiene mucho peso el capital externo y, de hecho, en la Argentina de estos años con crecimiento económico, más allá de discutir su nivel y volumen, ha tenido un peso muy importante el capital externo.

Recuerdo que en la última conversación que tuvimos sostuve que el gobierno desde octubre del año pasado ha asumido el programas de las clases dominantes, del capital más concentrado y que se expresa sobre todo en la devaluación, en el arreglo de las cuentas externas, terminar con el default y por eso sale a arreglar con el Club de París y conseguir inversores externos para dinamizar el proceso productivo. Es lo que está diciendo la nota que me leíste, por eso se muestra como modelo el acuerdo YPF-Chevron y se aceleran los pasos del acuerdo con Repsol para ir cerrando espacios conflictivos con capitales externos.

No solo Repsol continúa en YPF sino que Argentina abre sus puertas como lo hace con Chevron. Hace una expropiación y paga lo que ?corresponde?, sea porque lo dice el tribunal de tasación en Argentina, porque lo acepta Repsol o haya acuerdo en la cotización de la empresa expropiada parcialmente.

La devaluación, las conversaciones que se van a iniciar a fines de mayo con el Club de París y la apertura a inversores externos son claras señales que Argentina quiere amigarse con el capitalismo mundial que es la forma de restablecer el orden capitalista en el país.

¿Se puede hacer otra cosa? Sí, pero hay que salir de la lógica capitalista. No hay que pedirle al gobierno que asuma esa posición porque desde que llegó en el 2003 viene promoviendo que su objetivo era normalizar el sistema capitalista. No está en el imaginario gubernamental ir más allá del orden capitalista.

El modelo energético empieza en los 90 con las privatizaciones y no ha sido corregido sustancialmente

MH: Hablaste del régimen de autopartes, otro es el energético y tengo entendido que este fin de semana, razón por la cual no pudimos hacer esta entrevista el viernes pasado, asististe en Mar del Plata al Congreso de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (Fetera) donde me imagino que este tema fue debatido.

JG: La Fetera es parte de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Es una de sus expresiones más interesantes que agrupa a trabajadores de la energía del sector privado y estatal, desde la Comisión Nacional de Energía Atómica hasta Río Turbio, pasando por las estaciones de servicio o de las empresas de generación y distribución energética. Está todo el panorama que va desde la electricidad al petróleo, a la energía atómica, el carbón, etc., con lo cual el panorama fue más que interesante y se pudo analizar en profundidad la crisis energética en Argentina.

Se hizo una crítica muy profunda al modelo energético que empezó en los 90 con las privatizaciones y no ha sido corregido sustancialmente. Pensá que lo ocurrido desde 2001-3 en adelante cuando mucho fue el congelamiento de las tarifas, pero es la continuidad de un modelo energético sustentado en la presencia del capital extranjero. Ahora, con la expropiación parcial de YPF, en el tema central que es el de los hidrocarburos, está planteada la asociación con el capital externo, nada menos que con Chevron, para avanzar en la explotación de los hidrocarburos no convencionales y, entre otras cosas, se dijo que el país que más ha desarrollado la tecnología para su explotación, del shale oil y el shale gas es EE. UU. Por eso la elección de Chevron.

En EE. UU., que tiene gran desarrollo en los hidrocarburos no convencionales, se ha generado una resistencia más que importante y ya hay varios estados que no permiten avanzar en ese tipo de producción, por eso EE. UU. exacerba su interés por las fuentes petroleras. Eso explica la avanzada sobre Venezuela, por ejemplo, quisiera que no estuviera el chavismo, no hubiera Maduro ni un manejo soberano de la política petrolera y hacerse de las reservas más importantes del mundo. Al mismo tiempo, quiere trasladar su experiencia sobre no convencionales a otros países y ahí encontraron que Argentina es el tercer reservorio mundial y, por lo tanto, no tiene que sorprender que vía Chevron, una de sus empresas más paradigmáticas, una de sus grandes petroleras, pretenda llegar a Argentina y avanzar sobre América Latina.

Hay que pensar en el antecedente de Repsol, una empresa española de un país que no tiene petróleo, sin embargo, con Repsol y pisando fuerte en América Latina con la privatización y compra de YPF, se proyectó a todo el continente y se transformó en una gran petrolera mundial desde nuestro país proyectándose a América Latina y Africa. Hoy es uno de los grandes jugadores petroleros a escala mundial, entonces, no sorprende que EE. UU. pretenda desde la Argentina organizar negocios con los no convencionales e YPF, de gestión estatal, ya está haciendo convenios con otras estatales de la región como la YPF boliviana y la estatal petrolera uruguaya, intentando involucrar a ambos países en la estrategia de explotación de los no convencionales.

Esto estuvo fuertemente planteado en el debate de Fetera el fin de semana y hay declaraciones en su página de internet, una muy importante sobre la cuestión de la energía y un planteo muy fuerte sobre la cuestión que Argentina tiene que diversificar su patrón productivo energético que en un 90% está asentado en hidrocarburos y, por lo tanto, hay que ir a una fuente más diversificada. Obviamente, las petroleras en Argentina y el mundo condicionan la diversificación de la matriz productiva de la energía.

Quizás un tema interesante para comentar es que Fetera viene insistiendo en que la energía no debe ser considerada una mercancía, un bien que se intercambia en el mercado, sino que hay que pensarla como un derecho así como hablamos de la educación y la salud. Desde la Fetera se empuja el tema de que la energía es un derecho de la población a calefaccionarse en invierno, poder refrigerarse en verano, tener acceso a la electricidad o al gas para cocinar o para satisfacer los hábitos populares y, por lo tanto, supone un trabajo ideológico, propagandístico, político muy difundido para que la sociedad lo asuma como lo está la educación. Eso implicaría desmercantilizar a la energía.

Volviendo al comienzo, ¿se puede hacer algo distinto? Claro, se podría desmercantilizar la educación que supone poner todas las fichas del presupuesto público en la escuela pública, en mejorarla. Lo estoy diciendo en un momento de gran conflicto por el no inicio de las clases, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, pero es que está instalado en el país por los bajos salarios docentes, un país que viene subsidiando y financiando a la escuela privada que en los últimos años ha venido creciendo consolidando un patrón de educación como mercancía y no como derecho. Imaginate en el plano de la energía donde hay que hablar del gas de garrafa, el que utilizan los pobres y es el más caro.

Pensar en una concepción de derecho a la energía supone que Argentina debería modificar sustancialmente su política energética y reestructurar sus recursos públicos y fiscales. Es un tema que primero hay que instalarlo en la sociedad para que lo transforme en presión.

Se está intentando transferir el costo del ajuste a la mayoría de la población que son los trabajadores

MH: Te referís al conflicto docente y he observado que en relación a la discusión paritaria la idea que intentó instalar el gobierno de aumentos salariales por debajo del 25% se ha quebrado. El caso docente es muy claro, con porcentajes que superan el 30% en la ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, incluso en la provincia de Buenos Aires. También han adoptado una posición muy firme los metalúrgicos, su secretario general, Caló, planteó que no había paritaria por debajo del 30% de aumento. ¿Qué consecuencias puede tener esta situación? Mucho se ha hablado de que un aumento de estas características en los salarios podría ahondar la crisis económica.

JG: El tema es quién va a pagar la crisis. El gobierno ha cambiado su agenda de prioridades asumiendo la demanda de las clases dominantes que venían pidiendo un enfriamiento de la economía argentina y es lo que está ocurriendo. Hay un proceso que avanza a la desaceleración o recesión de la economía. ¿Quién va a pagar todo esto? Los trabajadores, porque aunque se haya roto el techo del 25% y se discuta entorno al 30% la pregunta sería ¿cuánto fue la inflación anualizada de acuerdo al índice del mes pasado? En torno del 30% y todavía el gobierno no ha explicado la mentira del Indec. Ha salido directamente de menos del 1% de inflación en diciembre al 3,7% en enero sin ninguna explicación.



MH: Vos decís ¿quién paga el ajuste? El otro día leía las ganancias de las empresas, por ejemplo los bancos, pero me sorprendió el caso de Edenor. ¿Cómo puede ser que esta empresa declare en la justicia que no reciben subsidios, que trabajan a pérdida pero igual realizan las inversiones para garantizar el servicio que hemos visto en el verano en qué consiste y después leo que tuvo ganancias millonarias? Junto con los bancos fue una de las empresas que más ganancias ha tenido.

JG: Quizás sea muy sencillo decir es el capitalismo. Al principio decíamos hacen falta inversiones. ¿Por qué alguien invierte? Para ganar dinero. Cuando no hay ganancia las empresas se retiran. Cuando estudiás qué empresas se re-estatizaron en Argentina se trata de las que empezaban a dejar de ganar, la misma Repsol estaba previendo hacerlo. No es un secreto, a pesar que YPF seguía dando ganancias y habían descubierto Vaca Muerta y eso habilitaba una expectativa y antes de que sea importante en la valuación de la empresa, porque la propia tasación de Repsol indicó que la incidencia de Vaca Muerta era menor en su valorización, se produce la expropiación. Se la expropia antes. Lo mismo ha pasado con la empresa de aguas, con los ferrocarriles, todas las re-estatizaciones en general tienen que ver con la relativa voluntad de retirarse de las empresas.

La lógica es el tema de la ganancia.

Te venía diciendo que si la inflación fue del 30% en el 2013, el interrogante va a ser de cuánto será para el 2014. La proyección de enero-febrero da por encima del 40%. El gobierno dice que están haciendo esfuerzos para que no sea así en marzo y más adelante y no será del 40%. Imaginemos que sea exitoso en política anti-inflacionaria, en el mejor de los casos, va a ser de otro 30%, por lo tanto, el ajuste salarial no es solo sobre lo perdido en 2013 sino sobre lo que va a perder en el 2014.

Fijate que las organizaciones de los jubilados vienen planteando un ajuste porque el que se proyecta en marzo para los próximos 6 meses es del 11%. Con un ajuste en los alimentos en enero-febrero superior al 10%, la actualización de las jubilaciones ya se comió con lo que se movieron los precios en esos dos meses.

Es evidente que se está intentando transferir el costo a la mayoría de la población que son los trabajadores, que van a bancar esta situación o a generar procesos de resistencia y lucha como están expresando los docentes y qué capacidad tendrán para que la sociedad los acompañe.

Hay un accionar muy fuerte de parte del poder político y mediático para responsabilizar a los docentes de la falta de clases.

MH: Hoy lo estaba escuchando al periodista Nelson Castro apuntando sus baterías en ese sentido diciendo que los niños habían perdido once días de clase, que la educación en Argentina fue históricamente para igualar, que así fue como se desarrolló una poderosa clase media en los 50/60, etc.

JG: Sobre la base de la escuela pública, pero lo que ha crecido en los últimos años fue la privada.

MH: Para ir cerrando, me acuerdo de una vieja frase que decía ?el que apuesta al dólar, pierde? ¿Podríamos decir lo mismo en este momento de quietud del mercado cambiario?

JG: No, el dólar es un precio más de la economía, pero no es uno cualquiera.

MH: Lo decía porque está debajo de los $ 8.

JG: Pero muy cerquita y últimamente viene subiendo y sectores del poder económico vienen diciendo que este nivel de inflación se come la devaluación de enero y ya empezó la presión nuevamente para que se piense en términos devaluatorios.

MH: Quisiera recordarte algunas cifras. Producción de soja: + 1.5 millones de toneladas. Brasil: - 3 millones. Precio x tn = U$S 535. Faltan los dólares que van a ingresar producto de esta cosecha.

JG: Supuestamente van a contener la cotización, pero te falta contar todo lo que hay que pagar de deuda. Los dólares que hacen falta para cubrir el balance exterior de Argentina, para cubrir el déficit en materia de autopartes, en turismo. Hay mucha necesidad de dólares de la Argentina. La crisis energética también demanda muchos dólares. No alcanzan todos los dólares que vengan por la soja o por las exportaciones de minerales, por eso se están buscando préstamos e inversiones externas. Si esta situación no se equilibra habrá nuevas presiones por la devaluación.

domingo, 2 de marzo de 2014

Una vez más, Cristina volvió a demostrar la fidelidad a sí misma.


  




Por Gabriela Pousa – 


 Habló dos horas y medias tan sólo para enfatizar que una cosa es un ajuste en la economía, y otra muy distinta es un ajuste en la gestión. 

La gestión sigue y seguirá incólume como el relato, aún cuando en los hechos se haya dinamitado. 

La jefe de Estado sabe que hoy apenas tiene dos pilares: un vasto aparato de comunicación y los militantes rentados. Pero no mucho más tenía antes. Y es que en rigor, quién ha cambiado es el pueblo en cuanto a su predisposición. 

A nadie debería asombrar un discurso donde están ausentes los principales temas que importan a la gente. Los Kirchner jamás han prestado atención a las demandas perentorias sociales, construyeron poder con el único fin de satisfacer sus arcas individuales. Y la sociedad se lo permitió. 

Hoy lo que cambió es quizás ese permiso. Hoy, el argentino promedio no tiene aquello que durante una década lo distrajo a punto tal de no darse cuenta que se lo estafaba con meras palabras: la Presidente hablaba de corrido sin leer y eso fascinaba. Una lástima…

Existían los plasmas en cuotas, el auto subsidiado, los electrodomésticos importados, y el celular más sofisticado que, si además te lo robaban, lo reemplazabas por otro en cualquier negocio del barrio. Sumando los escándalos de Tinelli, y laselección de Maradona que se suponía traería la copa, había pan y circo en equilibrio. ¿Para qué aburrirse escuchando a la mandataria?

Ahora el equilibrio se deshizo. Las cosas cambiaron, no por arte de magia sino por todo lo que durante once años vino diciendo el gobierno y no escuchamos. Ahora escasea aquello que tanto nos distrajera y ahí está la diferencia. 

Cristina no dijo nada que no dijera ya un sinfín de veces detrás del atril, o “inaugurando” alguna obra de esas que nos modificarían la vida de manera extraordinaria. 

Y la vida se transformó claro, pero nada tuvo que ver ninguna inauguración, a no ser la de la de una década de ignominia e infamia. Entonces, escuchamos la apertura de sesiones ordinarias, y preguntamos absortos cómo no habló de corrupción ni de inflación. 

De corrupción era obvio que no hablaría, no iba a armar tamaño corso para inmolarse frente a nosotros. Y la inflación no es sino el reconocimiento del error. ¿Y desde cuándo Cristina reconoce que se equivocó? 

Si acaso recordó un derecho constitucional como lo es el de transitar libremente, fue para advertir qué no está dispuesta a aceptar movilizaciones ajenas ( los rumores de una nueva marcha multitudinaria llegaron a Casa Rosada…), y justificar el respaldo a la barbarie que instituyó Nicolás Maduro en Venezuela. No es que la Jefe de Estado se volvió, de golpe, más democrática. No.

En síntesis, el discurso fue una confirmación de sí misma. A la sistematización de la mentira que caracteriza al kirchnerismo apenas si lo matizó con con unreacomodamiento que hizo el día anterior, y que más que estratégico, fue perverso: el de Beatriz Rojkes de Alperovich por Gerardo Zamora. 

Cristina vio venir la interna peronista y tomó nota del intento por cerrarle las puertas y torcerle la senda. Por eso, en su anterior cadena nacional, elogió al ex ministro radical José Luis Machinea y al economista Miguel Bein. Por eso, en este último discurso, ponderó la enseñanza democrática del radicalismo cuando se elegían autoridades del Centro de Estudiantes de la facultad. Y por eso la sonrisa que le propició al legislador de la UCR cuando refirió a la eficacia del Estado empresario “a pesar de que el senador Morales me hace que no con la cabecita“. 

No es un intento de ganarse las mieles del radicalismo, no. Es tan sólo su forma de hacerles saber a los peronistas que es ella quien hace y deshace, elige o no. ¿O creen, por ejemplo, que Sergio Urribarri puede postularse sin el aval de la Presidente? 

Aunque se haya hecho eco el “fin de ciclo”, y el país haga agua por todas partes, quién sigue asida al timón del Titanic es Cristina. Y por las dudas alguien lo olvide, ella lo recuerdó. 

En resumidas cuentas, el acto inaugural de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional fue otro acto partidario más, a imagen y semejanza de la dama: mucho show aunque está vez, el espectador cambió.

La gente lo vio y lo escuchó con otra disposición. Quizás no tenía delante un nuevo televisor y el “vermouth con papas fritas” , ese combo ineludible que Tato Bores inmortalizó, o quizás – y esto sería tan saludable – el pueblo, un poquitito maduró.

Gabriela Pousa

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Soldados y desalmados.

DE SOLDADOS....

 
De soldados y desalmados... por Gabriela Pousá
 Como ha venido sucediendo en la Argentina, nuevamente la coyuntura se erige protagonista. En ese sentido, pareciera que es la economía la madre de todos los problemas y explica el clima social de estos días. Sin embargo, nada cambiará esencialmente en el país si no se asume que la crisis va mucho más allá de los indicadores de coyuntura y la fría estadística. La génesis de pobreza que ha sido el objetivo de base de los gobiernos populistas no surge de economías maltrechas sino de la necesidad de crear rebaños que brinden lealtad ciega. El por qué los números no cierran halla primero su respuesta en la ética, y luego en la inoperancia de los funcionarios. Muy poco tiene que ver Marx, Engels o Keynes en nuestra decadencia. Cuenta Aristóteles que en Megara, "habiéndose apoderado del poder un partido populista, comenzó por declarar la confiscación de bienes contra algunas familias ricas y ya no le fue posible detenerse. Tuvo que hacer cada día una nueva víctima, y al fin llegó a ser tan grande el número de damnificados y despojados que formaron un ejercito paralelo al que, los demagogos, ya habían formado". En el año 2003, el kirchnerismo asumió la Presidencia con la prioridad de forjar poder no de gobernar la Argentina, ahí ya había un problema. Un magro 22% de votos servían para emprender una gestión administrativa pero no le garantizaban permanencia, y esa es y sigue siendo la meta. Desde entonces comenzó a gestarse la debacle que se vive en estos días. El matrimonio presidencial se auto proclamó como una suerte de autoridad moral por encima de todos los demás. Aparecieron reivindicando derechos que no estaban siquiera cuestionados, y ocupando un doble rol: de héroes sin magnas gestas, y de víctimas sin victimarios. En ese marco, como bien sostuvo Cristina, "los saqueos no fueron casualidad". Por supuesto que no. Desde Balcarce 50 se ha hecho mérito para llegar a ellos. Son una resultante de las palabras, actos y omisiones oficialistas. A diferencia del 2001, el hambre y la conspiración no fueron los primeros en tirar la piedra. Se les adelantó la descomposición del tejido social, por eso lo que causó más estupor fue el "todos contra todos". Las imágenes nos dejaron atónitos. Y ese es precisamente, el mayor daño que el kirchnerismo ha propiciado. La inflación podrá remediarse cuando prime la sensatez en la aplicación de políticas, y el mercado deje de ser eufemismo de Estado, pero la división de la sociedad es algo muchísimo más difícil de sanar. "Los hombres sienten que son un mismo pueblo cuando tienen una comunidad de ideas, de intereses, de afectos y de esperanzas. Eso es lo que constituye la patria. La patria es lo que uno ama", sostenía Fustel de Coulanges y agregaba que "la existencia de una nación es un plebiscito cotidiano". Hoy, hay cabal conciencia de no pertenecer al mismo pueblo. Nuevamente hay clases enfrentadas de forma malsana. Cada uno de nosotros nos hemos sentido tan ajenos a las hordas de saqueadores como a los dirigentes que, además, decidieron ignorar esos hechos y falsear la verdad. La comunidad de intereses es una anatema, y por haber sucumbido a la ley del menor esfuerzo, y a la tramposa comodidad del Estado paternalista que en apariencia nos facilitaba la vida, dejamos hace rato de participar de ese elemental plebiscito cotidiano. Optamos, conscientes o no, por ser meros habitantes y aunque echemos raíces, andamos como aves de paso no como ciudadanos. Aunque la obra sea para todos la misma, pocos son protagonistas, algunos son elenco o actores secundarios, y demasiados son apenas espectadores de una realidad que en su cotidianidad les resulta ficticia. Por eso es harto complicado lograr la unidad que conlleve a dar el paso trascendente desde esta maniquea "obediencia debida" a hacia el "punto final". Porque se equivoca quien cree que esta decadencia se puede remontar con los kirchneristas marcando la agenda y digitando la escena. Y no se trata de actitudes golpistas, sediciosas o "balas de tinta", se trata de entender que la base de esta dirigencia es arena movediza. Por consiguiente nada firme puede levantarse sobre ella. Llegaron con un cáncer y se ocuparon de hacer metástasis. Basta observar lo sucedido en la provincia de Formosa cuando una fundación como Conin intentó modificar algo desde un rol comunitario. A los pozos de agua que realizaron se los terminaron tapando y el problema no fue la inflación, ni el cepo ni el tipo de cambio. El problema fue y es la ausencia absoluta de moral o si se prefiere de humanidad. El egocentrismo reina. Lo mismo puede observarse con el fenómeno de los saqueos y hasta en los cortes de luz donde vecinos bloqueaban calles impidiendo pasar a sus pares. "Yo no tengo luz, vos no llegás a trabajar", parecía ser la sentencia endemoniada que no sirve siquiera para arreglar nada. "Mal de muchos, consuelo de tontos" reza el refrán, y la tontera se ha convertido en un deporte nacional. Vivimos o sobrevivimos sin un mínimo código de convivencia. Sin embargo, los argentinos no éramos así. Quizás fuimos ingenuos pero no perversos. Fuimos solidarios cuando se nos engañó vilmente con el fondo solidario de Malvinas, fuimos los que salimos corriendo a llevar colchones y víveres para los inundados... ¿Qué nos ha pasado? La respuesta es tan cruel como sencilla: nos pasaron diez años de ignominia por encima. Nos faltaron diez años de educación y de dignidad del trabajo. Nos sobraron diez años de modelos y ejemplos nefastos... Diez años haciéndose carne la concepción populista de la política con puestas en escena inauditas. La historia se ocupará de explicar el revés de la trama así como el tiempo está demostrando la falacia del relato. Basta recordar a un ex jefe del Ejército bajando un cuadro de un mandatario de facto, y observar que hoy es, ese mismo ex Jefe del Ejército, quien está siendo juzgado por peculado... Esa es justamente la gran paradoja de Cristina, su regreso a las fuentes destruidas. En mayo de 2003 destruyó las Fuerzas Armadas a las que ahora acude ante su paranoia conspirativa, como acude también al Episcopado después de haberlo desdeñado. La artífice de la transversalidad hoy se ampara en Perón y en Evita... El gobierno está retrocediendo sobre sus pasos no por arrepentimiento sino por necesidad. Le está pesando a Cristina el triste pacto con Irán, y está pagando caro el circo montado para expropiar YPF. Paradójicamente, las que ayer fueron sus banderas de triunfo popular ahora son sus mortajas, y los vítores y aplausos terminaron siendo lastres sobre sus espaldas. Pero es tarde para el perdón, no porque prevalezca el rencor sino porque no es genuina la intención. El "vamos por todo" aún no concluyó. Ese fue el mensaje preclaro que dejó el baile de la Jefe de Estado, el pasado 10 de Diciembre. La fiesta sobre cadáveres fue la radiografía exacta de la inmoralidad y la farsa que dejó sin maquillaje a la mandataria. Le lavó la cara. El ascenso de César Milani hizo el resto. Ahora la Argentina tiene un Ejército no subordinado a la Constitución Nacional como el descabezado hace diez años, sino al servicio del modelo nacional y popular, es decir, a su servicio. Y en rigor de verdad, nadie sabe para qué lo ha de usar...

miércoles, 27 de noviembre de 2013

ECONOMÍA LIBRE EN LA EVANGELII GAUDIUM.

EL PAPA FRANCISCO Y LA ECONOMÍA LIBRE EN LA EVANGELII GAUDIUM.



1.     1.  Introducción.

La exhortación apostólica Evangelii gaudium[1] (EG), de Francisco, no es un texto de economía: es una fina y rica reflexión magisterial sobre el tema de la evangelización en los tiempos actuales, tema muy vasto, cuyo análisis excede los humildes objetivos de este artículo y que queda en todo caso para otra oportunidad.
Sin embargo, en el diagnóstico que Francisco realiza de las actuales circunstancias hay algunas apreciaciones de cuestiones económicas que nuevamente han despertado la admiración y adhesión de aquellos que critican al libre mercado y la preocupación o vivo rechazo de quienes lo defienden. No es, claro, la primera vez que sucede. Sucedió con la Quadragesimo anno, 1931, con la Mater et magistra, 1961, la Populorum progressio, 1967, la Laborem excercens, 1981, y la Solicitudo rei socialis, 1988. Sobre el material contenido en esos documentos, hice siempre lo mismo: aclaré los matices semánticos y distinguí entre los principios generales de la Doctrina Social de la Iglesia y sus aplicaciones prudenciales[2]. En este caso agregaré además un intento de diálogo entre el horizonte de la Escuela Austríaca de Economía y el horizonte desde donde escribe Francisco.

2.    2.   El horizonte de precomprensión de la Escuela Austríaca de Economía. (EA)

Para entender de qué habla la EA cuando se refiere a “libre mercado” hay que analizar el núcleo central de la teoría del proceso de mercado, que se desarrollada fundamentalmente en un programa de investigación conformado por autores como Mises, Hayek, Israel Kirzner e incluso Rothbard.
Para ello, propongo analizar la estructura teorética del tratado de economía de Mises, La Acción Humana.[3] Allí Mises divide su análisis en tres grandes áreas: el análisis de la economía de mercado, el socialismo y la economía intervenida. Cuando Mises habla de la economía de mercado, se refiere a lo que en mis propios términos es un análisis fenomenológico del mercado en sí mismo, como un proceso dinámico que tiende a una situación de equilibrio sin alcanzarla nunca, bajo el supuesto institucional de propiedad privada, esto es, libre acceso al mercado y ausencia de controles estatales. El intervencionismo es, en cambio, el mercado intervenido, precisamente por esos controles cuya ausencia se supone en un mercado libre. Mises es muy claro, en la parte sexta de su tratado de economía (que es clave) en el análisis de dichas intervenciones: la intervención mediante impuestos progresivos a la renta; las restricciones a la producción por medio de tarifas arancelarias, la intervención monetaria por medio de la estatización de la moneda por medio de bancos centrales y controles en las tasas de interés; la confiscación de recursos naturales, las lesiones al derecho a la asociación por medio del sindicalismo corporativista, los controles de precios y salarios. La lista no es excluyente, pero lo interesante es que conforma lo esencial de la economía real tal cual Mises la miraba ya en 1949, cuando su tratado sale publicado. O sea que la economía intervenida, para Mises, no era la Unión Soviética: era Europa y EEUU ya desde 1949, y ni que hablar de otras regiones, por supuesto.
A esto hay que agregar los estudios de Hayek sobre el rechazo a la competencia perfecta como un mal planteo del problema económico, crítica que se da principalmente en seminales artículos publicados en 1936, 1945 y 1946[4]. Contrariamente a los modelos que presuponen conocimiento perfecto, Hayek sostiene que el problema económico consiste en cómo coordinar expectativas de oferta y demanda bajo el conocimiento disperso y limitado de oferente y demandantes. Y ello es posible sólo bajo tres condiciones: libre entrada al mercado, lo cual implica igualdad ante la ley y ausencia de monopolios legales en un mercado; dos, la capacidad de aprendizaje de los propios errores, como factor compensatorio del conocimiento disperso, y tres, los precios libres como sintetizadores de conocimiento disperso y por ende como señales de la escasez relativa de los bienes y servicios en el mercado. Ello implica que el mercado siempre es un proceso a la coordinación pero nunca una coordinación perfecta, y que las intervenciones del gobierno, al afectar a los precios, afectan a las señales necesarias para esta coordinación. Mises recoge todo esto en su tratado de economía y habla de la capacidad de aprendizaje ya como el factor empresarial. Rothbard agrega a todo eso, en 1962, su insuperable tratamiento del tema de los monopolios[5], donde enfatiza el rechazo al modelo de competencia perfecta por parte de la EA, e Israel Kirzner sistematiza todo esto en su teoría de mercado como proceso vs. mercado en equilibrio, a través del factor empresarial, en 1973[6]. No de casualidad, 1974 se considera el año del revival de la EA en todo el mundo.
Nada de todo esto fue escrito por gente aburrida y despreocupada de los demás. Su motivación era “emancipatoria”, esto es, un ideal preocupado por la eliminación de la pobreza y alcanzar el desarrollo de los pueblos. Eso se ve sobre todo en la vida de L. von Mises[7].
Pero la conclusión fundamental de este punto dos es que:
a)      El mercado libre no son “los mercados” ni el “capitalismo real” actual, que se podría llamar capitalismo prebendario, aunque yo prefiero llamarlo directamente economía intervenida.
b)      El mercado libre no tiene nada que ver con modelos de competencia perfecta que presuponen conocimiento perfecto, eficiencia perfecta “o bondad” de los agentes intervinientes.
c)      El mercado libre se da realmente cuando se dejan actuar a las tres condiciones referidas anteriormente por Hayek; el mayor o menor alejamiento de esas tres condiciones son la medida de un mayor o menor mercado libre.


3.  3.     Análisis de la crítica al “mercado libre” por parte de Francisco, a la luz de lo anterior.

Como dije en el punto uno, no es la primera vez que tenemos este problema. La encíclica Quadragesimo anno, de Pío XI, es de 1931, y tiene fuertes críticas al llamado capitalismo liberal y al “imperialismo internacional del dinero”. Pero, oh casualidad, esas críticas se dan precisamente después de la crisis de 1929, cuando se produce la crisis económica justamente descripta y al mismo tiempo predice por Mises en 1912[8], como el efecto básico de la intervención del estado en el mercado de capitales, la moneda y la tasa de interés.
Sucede ahora algo similar, aunque agravado. La economía intervenida, en EEUU y Europa, se ha profundizado. A la luz del horizonte de la EA, no estamos ante la crisis del mercado libre, sino ante una crisis, cada vez mayor, de la economía intervenida; mucho más después del 2008.
A la luz de lo anterior, veamos los principales párrafos de laEvangelii gaudium sobre temas económicos. Nuestro comentario estará en bastardilla.
3.1. “…Así como el mandamiento de «no matar» pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir «no a una economía de la exclusión y la inequidad». Esa economía mata. (Tiene razón: esa economía mata. Son millones y millones los seres humanos que mueren por desnutrición, hambre y condiciones infrahumanas de vida. Pero ello es el resultado del subdesarrollo, y el subdesarrollo es el resultado de la no inversión, que es producida por todas las medidas intervencionistas analizadas por Mises. Dice este último: “…Extensas áreas geográficas de nuestro planeta —el Oriente asiático, las Indias neerlandesas, la Europa meridional y suroriental, la América latina— sólo muy superficialmente han recibido hasta ahora la influencia del capitalismo. La situación en estos países no difiere mucho de la que prevalecía en Gran Bretaña al comenzar la Revolución Industrial. Millones y millones de seres carecen de empleo y de posible encaje dentro de los sistemas económicos tradicionales. Sólo la industrialización puede salvar a tan desgraciadas masas. Empresarios y capitalistas es lo que esos países necesitan con mayor urgencia. Puesto que sus descabelladas políticas les impiden contar con ulteriores aportaciones de capital extranjero, no tienen más remedio que proceder a la acumulación de capital nacional. Tienen que rehacer todas y cada una de las penosas etapas por las que pasó la industrialización de Occidente. De ahí que al principio tendrán que conformarse con salarios relativamente bajos y largas jornadas laborales. Pero, ofuscados por las ideas que hoy prevalecen en Europa y en Norteamérica, los gobernantes de esos países creen poder recurrir a otras soluciones. Promulgan una legislación social avanzada e incitan a los sindicatos a la “acción directa”. Su radical intervencionismo coarta y retrasa la implantación de nuevas industrias autóctonas. Su dogmatismo está perjudicando grave e inmisericordemente a los coolies chinos e indios, a los peones mejicanos y a millones de seres humanos que, al borde de la muerte por inanición, luchan por sobrevivir”[9]). No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. (Tiene razón. Pero la “exclusión” de los millones a los que se refiere Mises está causada por el subdesarrollo fruto, a su vez, de la falta de mercado libre tal como Mises lo entiende). No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. (Tiene razón. Pero en la economía se tira comida cuando los gobiernos interfieren en el mercado agropecuario con precios mínimos produciendo sobrantes en el mercado). Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad (competitividad como la EA la entiende, no, porque no hay actualmente libre entrada al mercado) y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. (Sí, eso es así cuando los grupos de presión más poderosos consiguen prebendas por parte del gobierno, como muy bien lo explica la escuela del Public Choice[10]. No es así en una economía libre, esto es, cuando no hay privilegios otorgados por el gobierno). Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del «descarte» que, además, se promueve. (Tiene razón: el ser humano no es un bien de consumo. Pero es así cuando hay desocupación endémica, producida por los salarios mínimos y los privilegios sindicales fuertemente criticados por Mises en La Acción Humana y en El Socialismo (1922)[11].Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, (hay que tener en cuenta que explotación, si ello implica  referencia a la plus valía marxista, debe ser reinterpretada, porque la teoría de la plus valía marxista, al basarse en la teoría del valor trabajo de Smith y en la del costo de producción de Ricardo, es falsa[12]) sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes». (Si, ese es el resultado del subdesarrollo por NO haber respetado al mercado libreEn última instancia, es comprensible que Francisco vea a la economía actual como un mercado libre; claro, EEUU, Europa y América Latina no son Corea del Norte. Si no se tiene en cuenta a la EA, es así. Pero ya vimos que la economía actual está lejos de ser un mercado libre como “proceso de mercado”: es una economía intervenida, y mucho más: es un juego perverso de grupos de presión que giran alrededor de los gobiernos centrales que reparten discrecionalmente una torta fija que no crece, por la falta de inversión y por el obvio límite del presupuesto público, como bien lo ha descripto J. Buchanan: una “rent seeking society”[13]).
3.2. “…En este contexto, algunos todavía defienden las teorías del «derrame», que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. (Bien, no es el caso de la EA. Según sus economistas, el mercado libre no produce un enriquecimiento intrínseco de algunos a partir del cual cae de manera aleatoria riqueza sobre otros. La esencia de la cuestión es que el ahorro permite inversiones, nuevos capitales y nuevos proyectos, lo cual produce esencialmente un aumento de la demanda de trabajo y consiguientemente un aumento del salario real. O sea que el enriquecimiento general es una característica necesaria, no aleatoria ni “derramada” del mercado libre, excepto que se lo intervenga con impuestos confiscatorios, controles burocráticos, inflación y confiscación, como es lo habitual en América LatinaEs más: los empresarios, en un mercado libre, no necesariamente se enriquecen, a menos que tengan una protección del estado, lo cual ya no es mercado libre. Muchos de sus proyectos fracasan e incurren en pérdidas, y ello permite que el bien común se vea beneficiado sólo con los proyectos empresariales que aciertan en la demanda del consumidor) Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, (bueno, si la filosofía de Francisco me lo acepta, yo hablaría del análisis fenomenológico de la realidad social) expresa una confianza burda e ingenua en la bondad (si, esa confianza es la de aquellos que niegan el pecado original, pero no de los economistas de la EA que siempre han pensado en un mercado libre que funciona para personas normales bajo incentivos normales: el mercado libre no es para santos, es para todos) de quienes detentan el poder económico (bueno, en un mercado libre el “poder” lo tiene el consumidor, y en una economía intervenida, el “poder” lo tiene el estado) y en los mecanismos (bien, el mercado libre no es un mecanismo, sino un proceso humano) sacralizados del sistema económico imperante (yo diría que los economistas de la EA nunca han sacralizado nada y tampoco en mi caso que explícitamente he criticado el “clericalismo de mercado”[14]).
3.3. “….Una de las causas de esta situación se encuentra en la relación que hemos establecido con el dinero, ya que aceptamos pacíficamente su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades. La crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropológica: ¡la negación de la primacía del ser humano! Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro (cf. Ex 32,1-35) ha encontrado una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano. La crisis mundial que afecta a las finanzas y a la economía pone de manifiesto sus desequilibrios y, sobre todo, la grave carencia de su orientación antropológica que reduce al ser humano a una sola de sus necesidades: el consumo.
(Este es uno de los puntos más importantes del malentendido que nos está afectando a todos. La crisis financiera internacional del 2008 fue un caso de lo que en la EA es la teoría del ciclo económico. Fue delineada principalmente por Mises en 1912[15](lo cual le permitió predecir, en parte, la de 1929); Hayek le agregó importantes acotaciones sobre el capital en 1931[16] y forma parte principal de los trabajos actuales de coyuntura de los economistas de la EA en los EEUU. El eje central de la teoría es que si el gobierno expande la moneda en el mercado de capitales, por medio de la expansión monetaria, la tasa de interés tiende a la baja fomentando proyectos de inversión sin sustento real que, cuando la expansión cesa, caen, produciendo quiebras y desocupación generalizadas. Ello es fruto de la intervención del estado, y no del mercado libre. Siempre ha habido avaricia, apego por el dinero e idolatría de las riquezas, incompatibles con el cristianismo, pero no son esos defectos humanos las causas de las crisis financieras, sino la intervención del estado en el mercado de capitales.)
56. Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. (Como hemos visto, eso es fruto del subdesarrollo, que a su vez es causado por la intervención del estado). Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera. (Bien, como hemos visto, si por “autonomía absoluta” se entiende al mercado libre tal cual la EA lo entiende, entones esa autonomía implica simplemente que el estado no expande la oferta monetaria, bajando artificialmente las tasas de interés. No veo por qué llamarla “absoluta” dado que todo el sistema bancario es regido por las reglas básicas de respeto a los contratos). De ahí que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. (La EA no niega que el gobierno sea el agente encargado de custodiar el Estado de Derecho; lo que sí niega es que el aumento de oferta monetaria sea beneficioso. O sea, no veo por qué para ser católico hay que ser keynesiano).Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. (Bueno, sí, esa es la tiranía de los gobiernos afectando a la oferta monetaria y produciendo pobreza y subdesarrollo, la economía que mata).Además, la deuda y sus intereses alejan a los países de las posibilidades viables de su economía y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. (El endeudamiento de los países pobres se debe a préstamos de gobierno a  gobierno, no al mercado libre. En un mercado libre no puede haber deuda pública porque los gobiernos no tienen emprendimientos empresariales. Mises criticó al Fondo Monetario ya en 1949[17] y P. Bauer[18] ha explicado claramente el origen estatista de la deuda internacional, que obviamente debe ser, por un lado, condonada, pero, por el otro lado, nunca comenzada de vuelta). A todo ello se añade una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. (Si, la corrupción es un horror, pero es fruto, como hemos visto, de las mafias de los grupos de presión que dependen del gobierno, lo cual nada tiene que ver con el mercado libre; de las infinitas regulaciones gubernamentales, que fomentan la coima para ser evadidas, y de la multiplicación de organismos del estado donde los grupos de presión depositan sus sobornos). El afán de poder y de tener no conoce límites (Si, eso fue descripto así por Adam Smith en La Riqueza de las Naciones). En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta.(Bueno, de vuelta, más que el mercado divinizado, es el estado convertido en Dios la causa de esa situación).

3.4. "...Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión. Cuando la sociedad –local, nacional o mundial– abandona en la periferia una parte de sí misma, no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad. Esto no sucede solamente porque la inequidad provoca la reacción violenta de los excluidos del sistema, sino porque el sistema social y económico es injusto en su raíz. (Tiene toda la razón. La inseguridad no tiene su solución de fondo en cárceles llenas de personas sin la más mínima oportunidad que desde su infancia han sido abusados, desnutridos, drogados, des-escolarizados, etc., y seguirán llenando esferas de marginación mientras el subdesarrollo siga. Simplemente, de vuelta: ese subdesarrollo, ese subdesarrollo asesino, es fruto del estatismo de los gobiernos y especialmente de los de América Latina. Una democracia constitucional estable, un Estado de Derecho respetado, una economía de mercado, en igualdad ante la ley y ausencia de privilegios, son la clave para salir de la pobreza). Así como el bien tiende a comunicarse, el mal consentido, que es la injusticia, tiende a expandir su potencia dañina y a socavar silenciosamente las bases de cualquier sistema político y social por más sólido que parezca. Si cada acción tiene consecuencias, un mal enquistado en las estructuras de una sociedad tiene siempre un potencial de disolución y de muerte. Es el mal cristalizado en estructuras sociales injustas, a partir del cual no puede esperarse un futuro mejor. Estamos lejos del llamado «fin de la historia», ya que las condiciones de un desarrollo sostenible y en paz todavía no están adecuadamente planteadas y realizadas.
60. Los mecanismos de la economía actual promueven una exacerbación del consumo, pero resulta que el consumismo desenfrenado unido a la inequidad es doblemente dañino del tejido social” (De vuelta, toda la razón, simplemente agreguemos que el fomento del consumo sólo puede producirse por políticas inflacionarias que a expandir la base monetaria, fomentan innecesariamente la demanda de bienes y servicios cuya oferta no aumenta por  controles que frenan la inversión y producen fuga de capitales).

3.4.“…La solidaridad es una reacción espontánea de quien reconoce la función social de la propiedad y el destino universal de los bienes como realidades anteriores a la propiedad privada. (Perfecto, ya hemos dicho muchas veces que la propiedad privada, en un mercado libre, es lo que hace que cumpla su función social[19]. Si el oferente NO cuenta con protecciones por parte del estado, u obtiene ganancia ante sus competidores, por sus mejores servicios, o se funde. La posibilidad de monopolios naturales es casi imposible si las tarifas arancelarias son cero y el productor tiene toda la competencia internacional por delante). La posesión privada de los bienes se justifica para cuidarlos y acrecentarlos de manera que sirvan mejor al bien común, (a eso nos referíamos: Mises mismo dice que esa es la función social de la propiedad[20]) por lo cual la solidaridad debe vivirse como la decisión de devolverle al pobre lo que le corresponde. (Si, cuando el gobierno deja de estafar con la inflación, cuando deja de gravar con impuestos confiscatorios, se le devuelve al pobre lo que la política estatista le sacó). Estas convicciones y hábitos de solidaridad, cuando se hacen carne, abren camino a otras transformaciones estructurales y las vuelven posibles. (Si: sólo una economía de mercado desarrollada deja márgenes de recursos disponibles para fundaciones sin fines de lucro y todo tipo de asociaciones solidarias que no tengan que ver con la rentabilidad). Un cambio en las estructuras sin generar nuevas convicciones y actitudes dará lugar a que esas mismas estructuras tarde o temprano se vuelvan corruptas, pesadas e ineficaces”. (Esto es muy importante. Las economías de mercado han sido fruto de la praxis y el pensamiento de las sociedades judeocristianas occidentales. Pueden expandirse a otras culturas pero el origen de sus virtudes principales (la laboriosidad, el cumplimiento de los contratos, el ahorro, la frugalidad, el respeto del estado de derecho) son judeocristianas).

3.5. “…La necesidad de resolver las causas estructurales de la pobreza no puede esperar, no sólo por una exigencia pragmática de obtener resultados y de ordenar la sociedad, sino para sanarla de una enfermedad que la vuelve frágil e indigna y que sólo podrá llevarla a nuevas crisis. Los planes asistenciales, que atienden ciertas urgencias, sólo deberían pensarse como respuestas pasajeras. (Toda la razón). Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera (bien, he allí el eje central de este diálogo: como dijimos, Francisco ve en la economía intervenida por los gobiernos “la autonomía absoluta de los mercados”. Por ello le propongo interpretar la realidad social y económica desde otro ángulo, y especialmente considerar que el mercado financiero es un problema cuando el gobierno expande la base monetaria y afecta a las tasas de interés; y ello pasa tanto en EEUU como en Argentina) y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo y en definitiva ningún problema. La inequidad es raíz de los males sociales”. (Inequidad es falta de distribución. Claro que es un deber que los presupuestos se distribuyan con equidad. Pero en una sociedad con escasez, donde, después del pecado original, hay que ganarse el pan con el sudor de la frente, el problema central es  la dispersión y des-coordinación de conocimiento para minimizarla. O sea, el problema principal es producir. Claro que Dios ha creado todo para todos los seres humanos pero luego del pecado original los bienes deben ser producidos con un trabajo que causa sudor. Una ética del trabajo y de la producción es por ende tan importante como una ética de la distribución).


3.6. “…Ya no podemos confiar en las fuerzas ciegas y en la mano invisible del mercado. (Entiendo que la analogía de la “mano invisible” sea invisible J. El asunto es interpretarle a la luz de lo anteriormente expresado por Hayek. No es un mecanismo automático, no es suponer que la gente va a ser mágicamente buena. Tiene que ver con que la “mano visible” del gobierno, interviniendo los precios como síntesis de información dispersa, borra las señales del mercado, que son los precios. Ello sí que hace “invisible” a lo que es escaso o no en términos de demanda del consumidor, como explicó Hayek en The Use of Knowledge in Society[21]. Por lo tanto la analogía de la “mano invisible” lo que quiere decir es que cuando el gobierno no interviene, la oferta se acerca a la demanda “aprendiendo” a leer los precios. El que no aprende se funde, y ello es esencial para el bien común. Por ende se puede confiar en una economía de mercado; no hay nada “invisible” excepto que las personas habitualmente no ven las consecuencias directas de sus acciones: Francisco “no ve” que cuando elogia a San Lorenzo los productores de camisetas de San Lorenzo tienen mayor demanda, pero es así, y nada de malo hay en ello excepto que el productor de camisetas lo haga con un arreglo con el gobierno argentino a expensas de todos). El crecimiento en equidad exige algo más que el crecimiento económico, aunque lo supone, requiere decisiones, programas, mecanismos y procesos específicamente orientados a una mejor distribución del ingreso, a una creación de fuentes de trabajo, a una promoción integral de los pobres que supere el mero asistencialismo. (Tiene razón: el mero asistencialismo no es suficiente. Es necesaria una reforma de las estructuras, y por ello estoy proponiendo con todo respeto y afecto a Francisco la consideración de que lo que él llama mercado son las estructuras estatistas que frenan al desarrollo Por lo demás, como ya he explicado otras veces[22], Hayek no niega la redistribución de ingresos a nivel municipal, siempre que no sea inflacionaria, confiscatoria o monopólica. Lo que los partidarios de la EA rechazan es el monopolio de los gobiernos nacionales, el “welfare state”, que está en crisis en EEUU y en Europa, no sólo por una cuestión de ineficiencia y pirámide de la población invertida, sino por una radical injusticia: atenta contra el ppio. de subsidiariedad. Esa distribución que Hayek admite, por lo demás, es totalmente compatible con un programa de investigación donde las funciones del gobierno municipal se transformen en las de un club good).  Estoy lejos de proponer un populismo irresponsable, pero la economía ya no puede recurrir a remedios que son un nuevo veneno, como cuando se pretende aumentar la rentabilidad reduciendo el mercado laboral y creando así nuevos excluidos” (Bien, como hemos dicho, ello sucede cuando no hay reglas claras en una economía de mercado. Cuando se busca rentabilidad, se promueven nuevas inversiones, y ello implica aumentar la demanda de trabajo (pues los bienes de capital provienen del trabajo, inteligencia y creatividad aplicados a los recursos naturales) lo cual implica aumentar la demanda de trabajo y disminuir la desocupación).



4.    4.   Conclusión.

Espero que este diálogo sea fructífero. Un diálogo siempre implica una voluntad de empatía para acercar horizontes. ¿Por qué aquellos formados en Scannone o Dussel, por un lado, no pueden sentarse a dialogar con los que estamos formados en Mises y Hayek? ¿Tan infranqueable tiene que ser la incomunicabilidad de paradigmas? Creo que no. Mucho más cuando las intenciones son las mismas: acabar con la pobreza, el subdesarrollo, el hambre, la desnutrición y todas las condiciones infrahumanas de vida. Mucho más cuando no estamos debatiendo los principios fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia; mucho más cuando nada de esto está dicho como una crítica a los teólogos que se han preocupado por las condiciones humanas de vida de los pueblos, mucho más cuando todo esto está dicho desde un laico que comparte los llamados de Francisco a vivir más auténticamente el Evangelio, a descentralizar el gobierno de la Iglesia, a ir hacia las periferias, a mirar con misericordia, a escuchar con el corazón. Espero que Francisco, un Papa abierto al diálogo, se abra a este diálogo, tan inusual, pero tan importante.