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miércoles, 14 de octubre de 2015

EL INCONSCIENTE COLECTIVO ARGENTINO.

EL INCONSCIENTE COLECTIVO ARGENTINO de Pablo Torres Barthe

Una persona muy querida me dijo  una vez “hay gente que hace regalos según el gusto propio y hay gente que hace regalos según el gusto del agasajado”. Confieso que me resulta muy difícil hacer eso, pero la verdad que tiene razón. Cada vez que logro meterme en su interior y hacerle un regalo que a esa persona le gusta me siento muy feliz aunque han sido pocas las veces que lo logré.-

Sin embrago, estos días la frase regreso a mi cabeza una y otra vez y a la par intentaba descifrar para donde iba el gobierno con todas las cosas que hace, en algún punto ambas cosas –la frase y mi intento- se unieron  vaya a saber cómo, pero la cuestión es que lo obvio apareció delante de mis narices: El error es analizar las medidas del gobierno bajo las premisas de mis ideas y no bajo las premisas de las ideas del gobierno.-

El gobierno dice que va por todo y a uno que piensa como demócrata y republicano le cuesta creerlo y entonces cree que es una mera metáfora para la militancia sin advertir que van por todo y que ya tienen casi todo.-

Otro error común es analizar figuras, gestos, fotos, encuestas y medidas económicas bajo los parámetros “normales” del juego político económico del pais, asi se analiza el nivel de reservas del BCRA, la inflación, los resultados electorales y uno cree que se encuentra ante un fin de ciclo tradicional.-

En resumen somos un grupo de personas que viaja dentro de un colectivo cuyo motor vemos que está en muy mal estado, creemos que hay que arreglar el motor, se lo pedimos al chofer y éste en vez de arreglar el motor se pone a arreglar la carrocería y nosotros no entendemos bien su comportamiento, le gritamos y le imploramos que arregle el motor, le proponemos miles de soluciones pero el chofer sigue arreglando la carrocería. Lo que no advertimos es que al chofer no le importa el motor porque piensa cambiarlo y que lo que está haciendo es adaptando la carrocería al nuevo motor y lo viene haciendo hace rato sin que nos demos cuenta a pesar de que lo dice a viva voz ¿Por qué sucede esto?  Porque analizamos al gobierno según nuestros parámetros y no según los parámetros de sus integrantes.

El motor de nuestro colectivo es sin dudas el sistema económico el motor actual requiere de baja inflación, previsibilidad, seguridad jurídica, inversiones externas y niveles de reserva del BCRA adecuados para que funcione.-

El chofer de colectivo nos dice que la inflación no existe, que la seguridad jurídica es una cosa horrorosa, nos cambia permanentemente las reglas de juego, nos dice que tenemos que vivir con lo nuestro  y no le presta atención a la reservas del BCRA usándolas para cualquier gasto que consideren necesario.-

Pese a que una y otra vez le advertimos que el motor va a estallar acelera a fondo una y otra vez lo que nos deja desconcertados y haciendo que le prestemos atención a lo que pase con el motor.-

Mientras estamos atentos a lo que pasa con el motor, el chofer y sus ayudantes se fijan en la carrocería que está compuesta de libertades individuales, garantías contra la intromisión del Estado en nuestros asuntos y nuestros proyectos particulares.

Pero claro, a nosotros nos aterra que el motor estalle porque ya lo vimos estallar muchas veces y nos concentramos en lo que pasa en el motor sin prestarle atención a lo que están haciendo con la carrocería, el gobierno lo sabe y mientras estamos distraídos avanza con su adaptación de la carrocería, veamos:

La carrocería ya venía golpeada del chofer anterior con la ley 25.561 sancionada el 6 de enero de 2002 conocida como ley de emergencia económica que le otorga amplias facultades al chofer en materia económica, el nuevo chofer mantuvo esta legislación vigente durante todo  su trayecto y le agregó otra en cada presupuesto que usó, la facultad de reasignar partidas presupuestarias a su gusto, todo esto con la excusa de poder conducir mejor alivianar el peso durante el viaje y no recalentar el motor.-

El 20 de noviembre de 2008 el chofer hizo sancionar la ley 26.425 que creo el sistema integrado de
previsional argentino, mediante esa ley las AFJP se disolvieron y sus fondos e inversiones pasaron a manos del Chofer su argumento fue que de esa maneja al finalizar el viaje todos –y no algunos- íbamos a poder contar con dinero para gastar en el lugar de destino, para ser justos la mayoría de quienes viajaban en el colectivo celebró la medida salvo algunos que viajaban en clase ejecutiva que se veían afectados y un puñado que viajaba en primera clase que mucho no les convenció la medida, pocos advirtieron que el chofer pasaba a ser socio de casi todos los que viajaban en clase ejecutiva, dato que pasó desapercibido para la mayoría pero que no es menor.-

El 10 de octubre de 2009 el chofer para hacernos más entretenido el viaje sancionó la ley de Medios Audiovisuales, en esta oportunidad argumento que de esa manera cada uno iba a poder ver el programa que quisiera de acuerdo a sus costumbres y valores, de nuevo los de la mayoría de los que viajaban en primera clase y todos los de clase turista festejaron la medida, mientras que en la clase ejecutiva algunos se quejaron y otros festejaron viendo la posibilidad de hacer negocios con el chofer que ahora manejaba los televisores del colectivo. Lo que no advirtieron que el chofer se reservó el derecho trasmitir su mensaje al 100% de los televisores del colectivo, mientras que los pasajeros solo podían llegar al 35% de los televisores del colectivo.-

El viaje prosiguió sin mayores sobresaltos hasta que el chofer el 27 de diciembre de 2011 mientras todos los pasajeros estaban distraídos festejando navidad y año nuevo pidió garantías para seguir siendo el chofer y sancionó la ley 26.734 conocida como “ley antiterrorista” mediante esa medida el conductor se garantizaba la facultad de encerrar en la bóveda del micro a cualquiera que proteste por su forma de conducir, esta vez las reacciones fueron distintas, los de clase turista protestaron, también lo hicieron algunos de primera clase y los de clase ejecutiva no dijeron nada. Sinceramente la medida fue muy extraña porque no había nadie que proteste fuertemente contra el conductor en aquel momento.-

El 22 de marzo de 2012 el chofer manifestó su necesidad de poder contar con la facultad de cargar nafta y manejar el tanque de nafta a su antojo que hasta ahora venía siendo controlado por una persona independiente y sancionó la ley 26.739 mediante la cual modificó la carta orgánica del Banco Central. Algunos de clase ejecutiva y primera clase miraron con preocupación, la mayoría de los pasajeros no entendió de qué se trataba y pensaron que mientras el colectivo no se detuviera estaba todo ok.-

Llenaron el tanque de nafta, aceleraron, el motor se calentó pero siguió andando hasta que el 29 de diciembre de 2012 –si otra vez para las fiestas- el chofer pidió tener un mejor control de los negocios que se llevaban adelante en el interior del ómnibus porque según él afectaban la marcha y no podía conducir bien, entre las facultades que pedía estaba la de que los socios minoritarios pudieran intervenir en las decisiones de los negocios sin prestar atención a las mayorías. Toda la clase turista y la primera clase estaba extasiada con las fiestas navideñas así que no dijo nada. La clase ejecutiva miró con preocupación el tema y algunos comenzaron a bajarse del micro pues advirtieron que entre sus socios minoritarios se encontraba nada más y nada menos que el chofer del micro y ninguno otro pasajero volvió a subir en primera clase.-

Vale recordar que durante el año 2012 el viaje se le hizo largo a muchos, algunos de primera clase pasaron a viajar en clase turista, a pesar de las advertencias de lo que estaba sucediendo el chofer ignoró lo que pasaba y continúo su marcha. Para diciembre de 2012 los de la clase turista viajaban muy apretados e hicieron algunos desmanes para proveerse de alimentos para las fiestas, allí se utilizó por primera vez la ley antiterrorista.-

En abril del año 2013 el chofer en un aparente estado de locura solicitó tener pleno control de lo que sucedía dentro del colectivo impulsando lo que se llamó la Reforma Judicial que eran una batería de facultades nuevas que quería para sí, todos los pasajeros pensaron que el chofer se había vuelto loco y protestaron airadamente, pese a eso el chofer hizo sancionar todas las baterías que propuso y se convirtieron en ley dentro del micro, lo cual motivo la inquietud de la gran mayoría de los pasajeros, la calma volvió cuando un grupo de viejitos consultores manifestó que algunas de esas medidas –las más graves- no se podían aplicar dentro del colectivo. Todo el pasaje respiró aliviado, sin advertir que una de esas medidas, más precisamente, la ley 26.854 quedó vigente y en ella se dispone que cualquier reclamo contra lo que disponga el chofer durante el viaje será resuelto una vez que el micro arribe a destino.-

Hoy, a pesar de seguir viajando en este loco colectivo con el motor severamente dañado, el chofer insiste con una nueva facultad, la de reformar las normas de convivencia dentro del colectivo para que todos seamos iguales, para que no haya más clases dentro del colectivo y que sea él quien decida cómo y para que se va a usar nuestro equipaje, además pretende no ser responsable si el colectivo llega a chocar por su culpa.-

Nosotros pensamos que el chofer enloqueció, pues le hicimos saber firmemente hace poco que no estamos contentos con su forma de conducir, que nosotros pagamos el boleto solo para que nos lleve y no para que dirija nuestras vidas durante el viaje, pensamos que como le dijimos claramente él se va a ir en breve porque además el motor ya está destartalado y no vemos que le interese arreglarlo.-

Lo que no vemos es que no se piensa ir, que para él el viaje recién comienza y no le interesa arreglar el motor, ya adaptó todo el colectivo para poner un nuevo motor que funciona muy distinto al que estamos acostumbrados, que para eso adaptó toda la carrocería y ahora quiere eximisrse de responsabilidad por los daños derivados de un eventual choque o cambio de motor.

Sin darnos cuenta, a lo largo del viaje y con diferentes excusas el chofer nos engañó aprovenchandose de nuestra comodidad para que otros resuelvan por nosotros y logró hacerse del control de nuestros fondos jubilatorios, del control los negocios y los televisores adentro del colectivo, ahora administra la nafta a su antojo, no podemos reclamarle nada porque cualquier reclamo nuestro va a ser resuelto al final del viaje y si se lo reclamamos con énfasis podemos ir a parar a la baulera del colectivo, está a un paso de ser eximido de responsabilidad por su forma de conducir y de decidir sobre el uso de todo nuestro equipaje, aun así nos engañamos y pensamos que se piensa ir… Yo, pasajero de este colectivo prestaría más atención a lo que pasa en el Colectivo Bolivariano de Venezuela para ver el futuro….

Tal vez sea tarde, tal vez no. El tiempo y lo que hagamos nosotros dirá… 

martes, 13 de enero de 2015

Una oportunidad perdida para revertir la macrocefalia porteña.

Me alegró mucho leer este artículo de Jorge Vasconcelos, que retoma un tema muy caro a la tradición del IERAL de la Fundación Mediterránea. Acá transcribo el resúmen:
“Un problema político, económico y social de primer orden en la Argentina es la desproporcionada significación que tienen la capital federal y el conurbano bonaerense en relación al resto del país. En los últimos 100 años, en el plano económico, tanto el modelo “agroexportador” como el de “sustitución de importaciones”, no hicieron más que reforzar la llamada macrocefalia porteña. En cambio, en lo que va del siglo XXI hay dos fenómenos que podrían haber permitido que el interior del país adquiera una fortaleza económica inédita: por un lado, el despegue de países vecinos, con los que muchas regiones tienen conexión directa, caso de Perú (aunque no haya frontera común), Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay y el mismo Brasil. Por otro lado, la revalorización de los productos basados en recursos naturales, desde la minería a la agricultura, que representan una ventaja comparativa de la mayoría de las provincias. En ambos casos, el mejor momento parece haber quedado atrás, pero seguramente la próxima década seguirá ofreciendo oportunidades, por lo que tener un buen balance de lo sucedido ayudará a evitar la repetición de errores.”

Domingo Cavallo.

viernes, 11 de mayo de 2012

"EL DESARROLLO NO HA SIDO MÁS QUE UNA FALACIA Y UNA ESTRATEGIA DEL PODER HEGEMÓNICO PARA SUBORDINAR A LOS PAÍSES DEL SUR".

ESPECIAL

ENTREVISTA CON MIRIAM LANG, DIRECTORA REGIONAL DE LA FUNDACIÓN ROSA LUXEMBURG


La socióloga alemana Miriam Lang, directora de la Oficina regional
del Área Andina de la Fundación Rosa Luxemburg, en entrevista con el director de www.cronicon.net, Fernando Arellano Ortiz. 
(Fotos Agustín Fagua).


POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

El concepto de "desarrollo" no ha sido más que un dispositivo de poder que a partir de la Segunda Guerra Mundial reorganizó el mundo, generando un imaginario determinado, occidental, capitalista y colonial simplemente para favorecer los intereses hegemónicos del Norte global, explica Miriam Lang, socióloga alemana, directora de la Oficina regional del Área Andina de la Fundación Rosa Luxemburg, con sede en Quito, Ecuador.

Lang estuvo en la segunda semana de marzo en Bogotá presentando junto con el exministro de Energía y Minas y expresidente de la Constituyente de Ecuador, Alberto Acosta Espinosa, el libro Más allá del desarrollo, elaborado por el Grupo Permanente de Trabajo sobre Alternativas al Desarrollo y editado por citada fundación.

En este libro, como lo explica la directora regional de la Fundación Luxemburg, los diversos autores muestran cómo el discurso del "desarrollo" simplemente ha servido como un mecanismo de expansión del capitalismo para consolidar el coloniaje en los países del Sur, perpetuando su dependencia.

Citando al antropólogo colombiano Arturo Escobar, Lang subraya que "el desarrollo es un proyecto tanto económico (capitalista e imperial) como cultural. Es cultural en dos sentidos: surge de la experiencia particular de la modernidad europea; y subordina a las demás culturas y conocimientos, las cuales pretende transformar bajo principios occidentales. El desarrollo privilegia el crecimiento económico, la explotación de recursos naturales, la lógica del mercado y la búsqueda de satisfacción material e individual por sobre cualquier otra meta".

En la actualidad, bajo el pretexto del "desarrollo" gobiernos inclusive de corte progresista impulsan nuevos proyectos extractivistas como los minero-energéticos con los altísimos y graves costos socioambientales. Por eso Lang señala que en esta coyuntura "los movimientos sociales del Sur global no solo resisten la arremetida en curso de acumulación por desposesión, sino que expresan la urgencia de buscar alternativas fundamentales al sistema mundo actual".

Aprovechando su presencia en la capital colombiana presentando el mencionado trabajo bibliográfico, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano www.cronicon.net, dialogó sobre el contenido del mismo con Miriam Lang.

Socióloga de la Universidad Libre de Berlín, con especialización en estudios de Género y una maestría en Estudios Latinoamericanos, Lang lleva más de veinte años viviendo en América Latina, trabajando en países como México y Ecuador con organizaciones de mujeres e indígenas.

EL EXTRACTIVISMO UNA PRÁCTICA QUE ATENTA CONTRA EL BUEN VIVIR




- El libro que acaba de editar la Fundación Rosa Luxemburg coincide con una frase de un dirigente indígena panameño que sostenía que este tipo de desarrollo empobrece. ¿Esa es la connotación de la temática de este trabajo bibliográfico?

- Este libro antes que de la Fundación Rosa Luxemburg es del Grupo Permanente de Trabajo sobre Alternativas al Desarrollo; es un esfuerzo colectivo justamente de construcción de posibilidades a lo que denominamos desarrollo hegemónicamente. Es decir, yo creo que más que traer sistemáticamente pobreza, el desarrollo es una falacia, es una estrategia del bloque del norte global que después de las guerras de independencia y de la Segunda Guerra Mundial, consistió en reinventarse otro mecanismo para subordinar al sur. Como ya no funciona lo de colonia y centro, ahora funciona lo de desarrollado y subdesarrollado, generándose una multitud de discursos, instituciones, políticas, prácticas, etcétera, para también generar mentalidades subordinadas. O sea, el sur se autoconstruye frente al norte como subdesarrollado, en este sentido la estrategia ha sido muy exitosa. Sobre esto se construye la estructura del mercado mundial habida cuenta que del sur extraemos los insumos para procesarlos en el norte, lo que sería el desarrollo propiamente dicho.

- Dentro de ese contexto se ha dado el modelo extractivista que ahora toma un gran auge en América Latina con la explotación de recursos minero-energéticos. No obstante los múltiples impactos negativos que ocasiona vender naturaleza al norte, la dinámica económica de los países se mueve dentro del sistema capitalista. En consecuencia, ¿qué alternativas se vislumbran para enfrentar al extractivismo?

- Creo que el primer aspecto que hay que promover con mucha fuerza es la integración latinoamericana pero cuidando mucho el papel de Brasil. Es decir, cómo se pueden complementar las economías latinoamericanas sin depender tanto del mercado mundial de materias primas; cómo desarrollar su propio valor agregado. Por poner un ejemplo: para qué se saca el oro. Sabemos que se saca de la tierra produciendo devastaciones ambientales y sociales para fundirlo y luego meterlo de nuevo bajo la tierra en las bóvedas de los bancos. Entonces para qué extraerlo si se puede calcular cuánto un país puede tener de reserva y se deja a la naturaleza y a las comunidades en paz. Creo, en consecuencia, que por un lado hay que independizarse de la fuerte demanda de materias primas que viene del norte con mucha presión; y de otro lado, del discurso hegemónico económico neoliberal que todavía persiste en nuestras mentes, aunque estoy convencida que procesos como los de Bolivia, Ecuador y Venezuela, en cierta medida de Brasil, han marcado una ruptura con el modelo pero sigue vigente el discurso de la necesidad de la inversión extranjera y de la importancia de las exportaciones, que son prácticas que realmente no llevan al Buen Vivir. Porque la inversión extranjera lo que trae es destrucción aunque beneficia a unos indicadores macroeconómicos que nos fueron impuestos para medir el éxito de una economía nacional pero que muy poco contribuye al mejoramiento de la calidad de vida de la población. Entonces, en el cuestionamiento de de esos discursos creo que hay un paso importante que dar.



- Libros como Más allá del desarrollo están dirigidos a dar esos primeros pasos?

- Sí, hay que seguir haciendo estudios, todo esto es un trabajo en construcción y creo que estamos dando los primeros pasos. Hay que analizar, como lo propone en el libro Eduardo Gudynas, dónde en la topografía existente de un país se puede hacer extractivismo sin causar  tanto impacto ambiental. El desierto de Chile, por ejemplo, puede ser una opción y hay otras partes del continente en donde también se puede realizar. Cómo se puede hacer que las zonas de alta diversidad aporten a una economía nacional sin que se pierda este tesoro natural, o estudiar el caso de Costa Rica con su modelo de ecoturismo.

- ¿El modelo extractivista que ahora vuelve a tomar nuevo impulso en América Latina es una nueva fase del modelo neoliberal?

- No, hay que señalar que hay extractivismo en todo el sur global y esto responde a una demanda exacerbada de materias primas tanto del antiguo norte global que comprende Europa, Estados Unidos y Canadá como también de los denominados BRICS que tienen un crecimiento económico acelerado y requieren nutrir su maquinaria. Pero extractivismo siempre ha habido, solamente lo que está cambiando en ciertos países de América Latina es cómo se combina con cierta redistribución de la renta y cierta participación mayor del Estado.

- Ciertamente, pero lo que se observa en el panorama es que en buena parte de los países de la región, incluidos los que están gobernados por sectores progresistas, se impulsa cada vez con mayor fuerza el extractivismo minero-energético, o la explotación de agrocombustibles, mediante políticas públicas y gabelas tributarias que favorecen al capital financiero transnacional con las consecuencias socioambientales funestas que están generando amplias resistencias sociales?

- Sí, lo que yo quiero anotar es que este no es solamente un fenómeno latinoamericano. Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy viajan al África para ver los mercados y dónde pueden exprimir una gota más de materia prima. El capitalismo está topando los límites del planeta y por su necesidad de acumulación avanza hasta los últimos rincones y eso lo hace en todas partes, solo que los países del norte tienen una legislación ambiental y regulatoria más exigente que los del sur.

- Las cartas constitucionales de Bolivia y Ecuador son pioneras en el concepto de garantizar los derechos que tiene la naturaleza para su conservación. Sin embargo sectores ambientalistas señalan que los códigos mineros aprobados en estos países violan la norma constitucional. ¿Cuál es su visión al respecto?

- Creo que existe una tensión importante pero considero que es normal en un proceso político, porque los procesos constituyentes de ambos países podríamos decir que fueron los de mayor efervescencia respecto de la proyección de lo nuevo, y fueron muy ricos en participación popular en cuanto a construcción e idea de país, haciendo escuchar los ciudadanos sus propuestas, estoy pensando por ejemplo en la mayoría indígena de Bolivia. Pero al momento de implementar las constituciones llega lo que en Alemania llamamos la "realpolitik". Obviamente ello tiene que chocar con muchas realidades del Estado heredado que aún está en pie, de los intereses económicos, internacionales y de la geopolítica que todavía se mantienen y por eso llegan las contradicciones. Es eso lo que estamos viviendo en Bolivia y Ecuador ahora. Efectivamente, en el caso ecuatoriano en lo que tiene que ver con la Ley de Minería, la Corte Constitucional ha cuestionado algunas de sus partes; está el tema de la consulta previa que en todos estos países genera problemas porque si se cumple como está en las respectivas constituciones ningún proyecto extractivista avanzaría.

- ¿Qué visión tiene de la realidad que vive Colombia en materia extractivista, país que bajo el discurso de la "locomotora minera" ha concesionado alrededor de 45 millones de hectáreas de su territorio para explotación minero-energética?

- Es lo que David Harvey llama la acumulación por despojo. Además este tipo de políticas son cortoplacistas porque los presidentes solo piensan en el periodo de su gestión para asegurar crecimiento, tener buenos resultados económicos con miras a garantizar su reelección, pero finalmente lo que va a pasar es que en 30 o 40 años para las futuras generaciones se va a dejar un territorio destrozado, envenenado, sin posibilidad de soberanía alimentaria y eso en un contexto global de crisis de alimentos, de extranjerización y especulación de tierras agrícolas, es muy preocupante. Por eso creo que hay que involucrar mucho más a la población, un poco en el espíritu de Rosa Luxemburg, quien afirmaba que la vía hacia la revolución es desde abajo y discutiendo con el enemigo, no aniquilando al enemigo. Por eso habría que abrir el campo del debate para que la población más allá del adoctrinamiento de los medios de comunicación privados pueda opinar sobre el modelo de consumo y de vida que quiere.

- ¿Para superar la dependencia del extractivismo, el aprovechamiento de las ventajas comparativas y la exportación de la materias primas, la clave para los países de América Latina estaría en genera valor agregado a sus productos agrícolas?

- Yo creo que sí. Por ejemplo, cómo creció la Unión Europea, mediante un proteccionismo hacia fuera, un proceso de negociación hacia adentro y un mercado interno fortalecido. ¿Por qué ellos tienen ese derecho y América Latina no lo ha tenido? Yo creo que si lo tiene, y con estas poblaciones que en muchos países han manifestado su voluntad de cambio, Colombia en algún momento tendrá su oportunidad, hacia esa dirección apunta el mandato popular de transformación social.

lunes, 7 de mayo de 2012

Las economías centralizadas en el gobierno o en un libre mercado sin ética, y no en las personas y las familias no funcionan por cuatro razones fundamentales.


EL RESPETO A LA VIDA Y A LA FAMILIA ES NECESARIO PARA EL CRECIMIENTO ECONÓMICO.

Adolfo J. Castañeda, MA, STL
Director de Educación e Investigación para el Mundo Hispano
Vida Humana Internacional


(1) Matan la iniciativa, la creatividad y la libertad personal de grupos e individuos, sobre todo de aquellos que tienen el don empresarial que Dios les ha dado y que tienen visión y habilidad, no sólo para inventar productos, sino también para poner a un montón de gente a trabajar eficiente y organizadamente. El que produce riqueza no es el Estado, sino la gente en condiciones adecuadas.

(2) Matan lo que yo llamaría "localidad". La economía no crece de verdad con grandes planes macroeconómicos dictados por el gobierno (menos aún un gobierno dictatorial), sino a base de iniciativas locales de individuos dotados con visión de las necesidades reales de la gente en su entorno, necesidades que ellos conocen mejor que burócratas expertos pero desmotivados económicamente (porque responden a un gobernante y no a sus propios intereses ni de los de sus familias). Luego, estos empresarios locales extienden sus compañías (dependiendo del nivel de éxito) a nivel regional, nacional, internacional, etc.

(3) Matan el incentivo, porque matan los elementos ya mencionados, así como la propiedad privada. Nadie trabaja con más ahínco que en lo que le pertenece y en lo que le va a pertenecer a él o ella y no a un ente abstracto llamado "el pueblo" o la "colectividad", que en realidad es el Estado. Eso no es egoísmo, sino simplemente la parte de "a tí mismo" del precepto "Ama al prójimo como a ti mismo". Luego, con una ética auténtica enseñada por las iglesias y otros grupos de libre iniciativa y no forzada por el Estado, estas personas se pueden volver generosas y compartir sus riquezas con los demás, ya sea de manera asistencial o creando empleos o las dos.

(4) Mata la libre y justa competencia, que es lo que, de forma natural, baja los precios, porque mientras más compañías haya produciendo un producto determinado, mejor para el consumidor, quien buscará quién produzca el mejor producto al mejor precio. Mientras que cuando el Estado es el único empresario o cuando las empresas se rigen solamente por el afán desmedido de ganar dinero, se produce el monopolio estatal o privado y la baja calidad, porque no hay competencia. Al empresario inteligente no le conviene que los que le rodean sean pobres ni tampoco explotarlos, sino al contrario, que tengan poder adquisitivo, por una razón extremadamente simple: ¡para que le compren sus productos!

En otras palabras, el gobierno no sirve como empresario, no es su papel. Su papel no es dirigir la economía, sino regularla. Y ojo: regular NO quiere decir controlar, sino dotar de un marco jurídico, es decir, de leyes justas que protejan los derechos y deberes de todos (empresarios y empleados), así como de la competencia desleal (las trampas, los contubernios con el gobierno, el robo de propiedades intelectuales, etc.) y que tenga claras reglas para las relaciones económicas. Lo que hace crecer económicamente a los países es un denso y orgánico tejido empresarial, la producción de productos con valor agregado (tecnología y no simplemente la producción de materias primas), un sistema educativo dirigido a la producción tecnológica, y no sólo a las artes y las humanidades, así como la inversión extranjera que trae riquezas al país y no el proteccionismo.

Por otro lado, los matrimonios, las familias y los hijos son los tesoros más grandes de una nación. Pero para que los habitantes de esa nación de verdad puedan producir de manera sostenida y creciente, tanto en cantidad como en calidad humana, es necesario el respeto incondicional a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, al matrimonio entre un hombre y una mujer y a la autoridad de los padres en cuanto a la formación de sus hijos, sobre todo en valores y principios éticos y religiosos. Esto último exige un profundo respeto, por parte de la sociedad y el Estado, a la libertad religiosa y no sólo de culto.

El habitualmente abortista New York Times de vez en cuando publica verdades. El 16 de octubre del 2011, publicó un artículo en el cual se afirmó una gran verdad: “La riqueza de la economía moderna depende en parte de la fortaleza y sostenibilidad de la familia, en lo que se refiere a la fecundidad y al número de matrimonios. Este principio tan básico —pero tan olvidado con frecuencia— está más vigente que nunca durante la actual crisis” [1].

Esta afirmación resume un informe titulado “Dividendo Demográfico Sostenible, que se presentó en EEUU en octubre de 2011 y en Europa el pasado noviembre. La investigación se centra en el papel fundamental que a largo plazo juegan el matrimonio y la fecundidad sobre el crecimiento económico, sobre la viabilidad del estado de bienestar, sobre la cantidad y la calidad de la mano de obra y sobre la productividad de grandes sectores de la economía moderna.

“Este documento forma parte de un proyecto internacional y es fruto de un trabajo conjunto impulsado por el Social Trends Institute, que ha contado con la participación de diversas instituciones como la Universidad de Virginia (EEUU); el Institute of Marriage and Family (Canadá); la Universidad de los Andes (Chile); la University of Asia and the Pacific (Filipinas); el Instituto de Estudios Superiores de la Familia de la Universitat Internacional de Catalunya (España); la Universidad de la Sabana (Colombia) y la Universidad de Piura (Perú).

“El documento comienza con un análisis y comparación sobre los datos demográficos de varios países del mundo. La crisis fiscal y económica que envuelve a muchas naciones ricas del mundo ha sacado a la luz los desafíos económicos derivados de los últimos cambios demográficos.

“En el caso de Europa, el rápido proceso del envejecimiento de la población y las bajas tasas de fecundidad están provocando el retraso en la edad de jubilación, el aumento en la carga de la deuda pública y un crecimiento económico lento” [1].

El estudio presenta las siguientes conclusiones:

“1. Los niños educados en familias, basadas en el matrimonio, son más propensos a adquirir el capital humano y social necesario para convertirse en trabajadores productivos y equilibrados.

“2. Los hombres que contraen matrimonio y permanecen en él trabajan más, mejor y ganan más dinero que los que no lo hacen.

“3. Las naciones que quieren disfrutar de un robusto crecimiento económico a largo plazo y de una viabilidad del estado de bienestar deben mantener tasas de fecundidad sostenibles, al menos de dos niños por mujer.

“4. Sectores clave de la economía moderna —como los de productos del hogar, los de diferentes tipos de seguros, las empresas de alimentación...— tienden a obtener más beneficios cuando los hombres y las mujeres se casan y tienen hijos”.

Por último, el estudio finaliza con las siguientes recomendaciones:

“1. Las compañías, empresas, etc. deberían usar mayor influencia cultural para respaldar los anuncios a favor de las familias y las campañas sobre educación familiar, si quieren ampliar sus negocios.

“2. Los países deberían facilitar el acceso a una sanidad y educación asequibles para fortalecer los fundamentos económicos de la vida familiar.

“3. Las políticas públicas deberían apoyar e incentivar el matrimonio y la paternidad responsable mediante, por ejemplo, créditos a los matrimonios con hijos en el hogar, etc.

“4. La política pública y la empresarial deberían apoyar a las familias trabajadoras proporcionando flexibilidad para conseguir sus propias preferencias a la hora de combinar su vida familiar y laboral.

“El mensaje de fondo de El Dividendo Demográfico Sostenible es que los negocios, los gobiernos, la sociedad civil y los ciudadanos se verían beneficiados si fortalecieran la institución familiar, ya que en gran medida la riqueza de las naciones y el comportamiento de grandes sectores de la economía moderna dependen altamente del destino de la familia” [1].

Nota:
[1]. Margarita Gonzalvo Cirac. Demógrafa, Institut d'Estudis Superiors de la Família (IESF), Universitat Internacional de Catalunya, “¿Qué tienen que ver el matrimonio y la fecundidad con la economía?”, 5 de diciembre del 2011,http://www.temesdavui.org/es/online/actualidad/que_tienen_que_ver_el_matrimonio_y_la_fecundidad_con_la_economia.