lunes, 6 de agosto de 2012

La verdad y la memoria ―bastardeadas por el kirchnerismo ― exigen que, aunque duela, cada cual cargue con sus culpas de cara a la historia.

Carta abierta a la senadora nacional Norma Morandini
Por ARIEL CORBAT Luego de leer la nota publicada por el diario Clarín del 28 de Julio de 2012, que lleva por título “El sacrificio de Néstor y Cristina, mis hermanos desaparecidos”, me quedé meditando y la volví a leer con la amargura con que se leen este tipo de testimonios. Entonces escribo.
El dolor por las ausencias no distingue ideologías, y si uno no se conmoviera por ello, incluso por las lágrimas familiares vertidas alrededor de cada enemigo abatido, correría el riesgo de ser un mero autómata o una simple bestia.
Razona Ud. con sentido republicano a partir de la historia de sus hermanos y la suya propia ―y en ese razonar está clara su diferencia con el kirchnerismo, tan reactivo al pensamiento como obsesionado por las sumisiones ―; su evaluación de los años 60 y 70 es algo a lo que, en principio, no puedo más que suscribir.
Así, aplaudo cuando dice: “No creo en la derrotada idea de que un fin noble justifica medios antidemocráticos. Menos aún la concepción setentista que antepone el poder a la libertad. Hay dos formas de honrar a los que no están. O se imita y repite de manera irresponsable la política de enfrentamiento que antecedió la tragedia, sin autocrítica a ese tiempo en el que un muerto se vengaba con otro cadáver en una espiral de violencia de la que ya no pudimos salir hasta llegar a ese paroxismo de la represión mayor, la del Estado. O buscamos aprender de esa tragedia y construimos lo que nunca tuvimos, normalidad democrática”.
Sin embargo ―y siento que esto es algo que es necesario subrayar ― en ningún lugar del artículo utiliza la palabra “guerra” para referir el contexto en que sus hermanos eligieron enrolarse en la organización terrorista Montoneros. Es curiosa esa negación del progresismo a llamar a las cosas por su nombre. En el contexto de la Guerra Fría la República Argentina tuvo la suya, una guerra compleja, de varios frentes, perversa y sangrienta, sucia, pero guerra al fin. Y lo peor del caso, necesaria por lo inevitable. El país encajaba perfecto en un mundo que estaba hecho para guerras así.
A Ud. y a mí nos agradaría que el país tuviera otra historia, más civilizada, democrática, digna, ¿quién no?, pero la barbarie viene de lejos y todavía ronda por acá, por eso no niego nada de lo que pasó. No sea cuestión de volver a tropezar con esa misma piedra escondida bajo alguna alfombra. Sin hipocresías, y por si alguien tiene duda: a pesar de todo, me alegro que hayan ganado los que ganaron. Suena mal decirlo, pero es así. Eso no significa que comparta los métodos usados, o que sienta simpatía por los tipos que condujeron a las fuerzas estatales. Ocurre que pese a lo mucho que pueda criticar, sé quienes eran los míos y quienes el enemigo. No tengo ninguna simpatía por la dictadura de Fidel Castro y lo último que quisiera para mi país es el largo oprobio comunista que padece el pueblo cubano. Además, si los jefes militares eran criminales ―que lo fueron ― los del ERP y Montoneros no lo eran menos; diría que eran peores.
Hay que preguntarse lo que hubieran hecho los guerrilleros en el poder. Por el lado del ERP me basta revisar el archivo de lo que fue el calvario de Larrabure y hacer la proyección. ¡Já! ¡Otra que la ESMA! Y los jefes montos, seres tan despreciables como para planificar que una adolescente se cambie de colegio y haciéndose la amiga de otra le ponga una bomba bajo la cama de los padres. Linda gente que hubiera hecho “lindas cosas” en caso de apoderarse por las armas de los recursos del Estado. La derrota no los exime de ser lo que fueron.
Por eso, aunque la comprendo desde lo humano, me choca que diga que a sus hermanos “el sacrificio y la muerte los exculpó”. No. No puedo aceptarlo. ¿En nombre de qué se sacrificaron? En nombre de ideas totalitarias. Puede su madre suponer que querían “una sociedad más justa”, pero tal cosa difícilmente sea verdad. No hay justicia en el terror, y Montoneros apostaba al terror. Exculpar a los terroristas sería injusto para con los inocentes. No se los puede igualar, ni siquiera por los padecimientos de una muerte que se presume horrible.
Juan Eduardo Barrios tenía tres años, era hijo de un obrero metalúrgico y fue asesinado por disparos de una montonera a finales de 1977; él era inocente, como tantos que antes o después cayeron por la violencia de unos y de otros, sin estar enrolados en ningún bando, por el simple riesgo de vivir aquí. Así que los montoneros que obedecían a Firmenich, encandilados por apologistas como Juan Gelman o Rodolfo Walsh, son tan responsables de la barbarie como cualquier combatiente de esa triste guerra.
Estimada Norma, la verdad y la memoria ―bastardeadas por el kirchnerismo ― exigen que, aunque duela, cada cual cargue con sus culpas de cara a la historia. Sin excepciones, y como advertencia a las nuevas generaciones sobre la degradación moral a la que conduce la violencia. Sin otro particular, la saludo cordialmente.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha 

Qué jodido ser argentino, pobre y de izquierda hoy en día.

¿De qué liberación me hablás, Camporita?
Gustavo Robles es un dirigente del Partido Comunista de los Trabajadores del sur del Gran Buenos Aires. Trabajador cuentapropista, parece bastante alejado de la burocracia comunista –hoy kirchnerista como ayer procesista– y de la mentecata universitaria que tanto puede concurrir a un acto de la Sociedad Rural como a Plaza de Mayo con el compañero Moyano. He aquí lo que piensa.

Qué jodido ser argentino, pobre y de izquierda hoy en día. Bah, seguramente nunca fue fácil, pero la cuestión es que hoy volvía a casa después de un día de laburo en mi autito modelo 91, y desde la radio se escuchó salir el anuncio de... otra cadena nacional y, por supuesto... la voz de “ella”.

Es difícil soportar sus discursos que aluden a un país al que no tengo acceso, pero después de cargar nafta YPF a casi $6 (cuando todos creían que en manos de “ellos” el precio iba a bajar, pero no...: subió, y conseguir la “súper” sigue siendo un milagro), y llegar a casa y encontrar la luz cortada en 30 manzanas, exactamente igual que ayer... mi capacidad de indignación se multiplicó exponencialmente. Ni qué hablar cuando encendí la radio a pilas y “ella” seguía dándole a la lengua, muy cómoda entre empresarios y buitres corredores de bolsa, mientras yo intentaba encontrar las velas y llamar a EDESUR por vigésima vez en lo que va del año.

Claro, la presión arterial subía con cada frase que salía de la Bolsa de Comercio de Baires, Bolsa de Parásitos de Mierda con quienes tan a gusto estaba la Presidenta de un país que me es ajeno, y más y más cuando ningún humano me atendía en la empresa eléctrica nunca reestatizada por los K para explicarme por qué otra vez toda la zona había quedado a oscuras. Llovía a cantaros, estaba a oscuras, sin luz, TV o internet... cagado de frío porque hace rato no tengo gas porque no puedo pagarlo, con el riesgo de quedarme sin agua ya que no podía encender la bomba porque AYSA no envía el líquido elemento con la presión que corresponde... no me quedó otra que escucharla, entre intento e intento de comunicarme para que evacuaran mis inquietudes de “cliente cautivo”.

Y claro, entonces llegó la catarata ardiente de mentiras y confesiones inconscientes... La mentira, el famoso latiguillo del “desendeudamiento”, mientras anunciaba el pago del Boden 2012, unos 2200 millones de dólares para las sanguijuelas que se quedaron a precio vil con los ahorros de la gente. “Desendeudarse” de una “deuda” fraudulenta, provocada por los mismos a los que se les está pagando... los buitres financieros están más que contentos con “rebeldes” como los K. Claro, después confiesa que el país debe pagar sobre la deuda anterior a los 90 hasta el año 2034... Entonces... ¿de qué desendeudamiento habla esta buena señora? ¿Cómo puede parlotear de la relación deuda-pbi como lo hace, tan suelta de cuerpo? Barre bajo la alfombra los intereses que se pagan por año, miles de millones de dólares...Como miente... y no se le mueve un pelo de la cara (¿será por el botox?).

Miente con el indeK, miente con la deuda, hasta miente con el asunto de las barras bravas del fútbol, de las que dice “que no existen”.... Claro, su partido se nutre de ellas para conformar las patotas camisas pardas del kirchnerismo. Miente con las salidas de los presos, que sólo salen a los actos oficialistas y si son oficialistas... también futura mano de obra de esencia neofascista.

Miente tanto, que cómo no va a mentir con el asunto de los salarios de los trabajadores argentinos. O de los jubilados, a los que condena en su 80% a cobrar la mínima, que en septiembre pasará a ser de $1.900, menos de la tercera parte de una canasta familiar. Y encima, después de reconocer que el 80% de los trabajadores argentinos en blanco ganan menos que $5.700, se siente orgullosa de que en los años de los gobiernos kirchneristas los parásitos de la Bolsa y los bancos “nunca ganaron tanto”... ¿De qué gobierno de los trabajadores me hablan? Ver y escuchar la ovación del cipayaje oficialista ante esa afirmación me revolvió el estómago de manera definitiva. ¿DE QUÉ LIBERACIÓN ME HABLÁS, CAMPORITA?

 
La apología del capitalismo y la alegoría sobre el “por qué se cayó el muro” que improvisó la “señora” me llevó a preguntarme sobre los “comunistas-socialistas” que apoyan estas políticas, y hasta dónde pueden llegar la idiotez, la indignidad, el oportunismo y la traición humanas.

En EDESUR nadie contestaba, yo estaba sin luz y cagado de frío y de bronca, y la Presidenta seguía pintando el paraíso que sólo se vive en los barrios caros y en su casa de El Calafate.

La frutilla del postre fue cuando dijo que hubiese sido más fácil “expropiar el 100% de YPF, pero que había elegido hacerlo sólo en el 51% para seguir cotizando en Nueva York” y porque era “más difícil, y a ella le gustan las difíciles”... ¡qué argumento! ¡Por favor! El cinismo y la mediocridad al mayor exponente. Así es como se construye una consciencia popular para le resignación. Así se construye una sociedad en la que los ricos son cada vez más ricos, y a los pobres se los contenta con “el orgullo de ser pobre”, porque nunca saldrán de la pobreza.

El discurso vergonzante concluyó, la cadena nacional terminó, y como en un milagro... la luz volvió, después de 4hs de corte por segundo día consecutivo. Sigo sin saber por qué cuernos cortan la electricidad a cada rato, pero al menos ya no me estoy cagando de frío... hasta el próximo corte.
Y la cipaya se calló... hasta la próxima cadena.

Juan Salinas Bohil 

viernes, 3 de agosto de 2012

Sra. Presidente de la Nación Argentina, Dra. D. Cristina Fernández de Kirchner.


Carta abierta a la Sra. Presidente de la Nación Argentina, Dra. D. Cristina Fernández de Kirchner.
Mendoza, 29 julio de 2012.-
Señora Presidente:
Pertenezco a la generación de “educandos” de aquella ESCUELA PÚBLICA ARGENTINA que fuera ejemplo para el mundo y de la cual seguramente pudo abrevar en su niñez y adolescencia.
Allí nos enseñaron, y lo recordará, a respetar profundamente la INVESTIDURA PRESIDENCIAL, fuera quien fuese el que detentara la máxima dignidad en el gobierno de la Nación.
Hoy, ese respeto ha desaparecido en mí, como consecuencia de que en usted ya ha desaparecido. Arranca a jirones con sus actitudes esa investidura y deja al descubierto sólo a una “mujer desnuda, vestida de negro”, soberbia y débil; grande y pequeña; temeraria y asustada; valiente y cobarde; apasionada y fría, custodiada y sola…
Sólo eso, una mujer, y a esa mujer me dirijo, como a una más de mi “género”. Dos mujeres: usted y yo. Una joven y una vieja, una rica y una pobre, una fea y una linda ¿?, una “con la suma del poder público” y la otra, simple ciudadana. Dos mujeres a las cuales sólo las une el mandato evangélico: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”.
Los jirones de su INVESTIDURA PRESIDENCIAL los ha ido dejando a través de sus reiteradas apariciones en eso que ha dado en llamar “CADENA DEL MIEDO Y LA SUMISIÓN” y que yo llamo “CADENA DE LA VERGÜENZA NACIONAL”.
Cuando ante los micrófonos y las cámaras desgarra su investidura con alusiones vulgares de pésimo gusto, cuando hace sonrojar a sus ministros, que esbozan sonrisas bobas, ya sea por su nombre, el “bonete”, o su aspecto imberbe, cuando grita destemplada a un camarógrafo, cuando entona ridículos estribillos “Teresa, poné la mesa” y “cómo me gustan tus milanesas…”, cuando chechea a personajes, cuando ridiculiza a sus obsecuentes aplaudidores, cuando se contonea con la “scola”, cuando escarniza a funcionarios extranjeros… aquella dignidad con que la distinguiera un 54% incógnito se estrella en mil pedazos en las pantallas de TV, aunque a usted le importe “un pito…”
Pero esas serían nimiedades al lado de sus grandes anuncios, en que todos y todas quedamos involucrados y expectantes. Cree erróneamente que es la maestra ciruela de los 40 millones de todos y todas, que poblamos esta tierra de bendición que Dios nos diera y es así como temas urgentísimos: la Salud, la Educación, la Inseguridad, quedan relegados ante promesas y cifras y porcentajes incomprensibles, de difícil cumplimiento y peor implementación. Inventa vuelos semanales a MALVINAS, pide la exhumación de cadáveres de “tumba de guerra”, disparates internacionales que afectan la heroica grandeza de una GUERRA JUSTA. La Economía ultrajada por la corruptela al más alto nivel. Danza de dólares y pesos que afecta a un “abuelo amarrete” pero hace sonreír a quienes, desde la prebenda de dudoso origen, pretenden emular a los poderosos de la tierra, poniendo de manifiesto, lamentablemente aquel viejo dicho: “LO QUE NATURA NON DA…”
Y es así como, por la “CADENA DE LA VERGÜENZA NACIONAL”, corrige, desmiente, miente, exagera, denosta, escracha, confunde, se victimiza, abruma, aburre, induce al odio y la venganza, promete y se refugia en los aplausos oportunistas de sus incondicionales seguidores para regocijo de una oposición opaca a la que va sacando de su ostracismo con un “elefante rosa”.
Tal vez olvida usted que esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL que detenta es el fruto de una DEMOCRACIA recuperada con la sagrada vida de argentinos, que siguiendo su BANDERA, en el dolor de la guerra, en el cumplimiento del deber, en su entrada sublime a la GLORIA, en su postrer beso a la CRUZ, gritaron desde el 2 de abril del 82 y para siempre, en aquel pedazo irredento, bello, frío, indómito de MALVINAS: ¡¡¡VIVA LA PATRIA!!!
Para todos los argentinos, entre los cuales está usted, a quien se le otorgó la custodia de esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL, para respetarla y hacerla respetar. Y entre los que estoy yo, que desgraciadamente ya perdió el respeto a esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL…
Ruego a la STMA. VIRGEN DE LUJÁN, PATRONA DE LA ARGENTINA, recuperemos, usted y yo y todos y todas, ese respeto perdido en las tinieblas de la incomprensión y que en un pasado no muy lejano fuera paradigma de un futuro mejor “para todos los hombres del mundo”…
A esa “mujer desnuda, vestida de negro”, vaya mi reflexión.
María Delicia Rearte de Giachino
Madre del Sr. CFIM (p.m.) D. Pedro Edgardo Giachino
DNI 1.605.228

Julio Bárbaro y Carlos Brown debatieron sobre actualidad política y peronismo.


 En “El Estado que viene”
El pasado 1 de agosto, en su programa “El Estado que viene”, el Dr. Carlos Brown recibió al Lic. Julio Bárbaro, pensador e historiador referente del peronismo nacional, para debatir sobre el panorama político actual y la situación del peronismo, sus caminos y vertientes.
En primer lugar, reflexionaron sobre la situación del Gobierno, que Julio Bárbaro definió a partir de la idea de “el Estado soy yo”. Afirmó que hoy existe una concepción del personalismo que llega a un extremo en donde la Presidenta conduce a través de discursos, mientras los ministros acuerdan sus silencios y los diputados y senadores levantan la mano sin opinar. “Debajo de Néstor y Cristina Kirchner, nadie opina, sólo aplauden. Y si hay cosas que a uno no le gustan de la Presidenta, eso es traición a la Patria, estás con la oligarquía, con los monopolios, con Clarín”, aseveró Bárbaro.
Y continuó: “Por ejemplo, el caso de Carta Abierta se ha ido apagando, porque ¿cómo le ponés ideología a todo esto? ¿Cómo le ponés ideología a Boudou? No lo podés explicar ni desde Marx, ni desde Hegel. Es el poder como poder mismo. Es el aplaudidor. Es ese lugar de obediencia. Y aplaudir todo lo que dice una persona, implica una devaluación tuya”. Además, señaló un gran riesgo que conlleva este tipo de personalismo, que es el hecho de que la centralización del poder político en una persona o grupo deriva en la concentración del poder económico. Por el contrario, la democracia debería permitir que estos poderes se distribuyan.
Respecto de la vinculación con el peronismo, Bárbaro sostuvo que el Gobierno actual no es peronista sino que es una desviación que reivindica “el antiperonismo de los violentos de los 70”. Y consideró que el peronismo quizás ya no debería ser un partido, sino “la riqueza de un pasado que incorporó la justicia social y el pensamiento político en la Argentina”. Hoy por hoy, todo lo que duele en la sociedad es explicado y negado desde un discurso que se justifica en la izquierda: hechos como la inseguridad o la inflación, que aquejan duramente a nuestro país, son cuestiones de derecha.
Ante la pregunta sobre qué va a pasar hacia adelante, Bárbaro consideró que durante las presidencias de Duhalde y Kirchner se había logrado quitarle “el miedo al futuro” a la sociedad. Hoy, sin embargo, este temor ha vuelto, porque la dirigencia política no brinda una seguridad para el mañana. De acuerdo a su opinión, los votos de 2013 van a ser los que definan el futuro: “Hay una democracia sólida y se empieza a ver una diferencia respecto de la última elección, empieza a haber un arrepentimiento del votante”.
Asimismo, destacó un hecho positivo y es que hay una gran politización en la calle: “Los programas políticos que antes no veía nadie, hoy los ve todo el mundo. Y están empezando a darle importancia a la inteligencia, en una Argentina que fue el país de los vivos”. En ese sentido, afirmó que el país se está politizando, está renaciendo a la política, y que en ese contexto el peronismo, el radicalismo y el socialismo van a tener que rearmarse. Pronosticó que quizás el personalismo de Cristina Kirchner sea el último, y que luego vendrán candidaturas y elecciones mucho más racionales.
Durante el programa, el Dr. Brown no pudo dejar de referirse al tema de las “salidas culturales” de los presos que participan en la agrupación kirchnerista “Vatayón Militante”. Al respecto, el juez Zaffaroni ha señalado que esas salidas están permitidas, con el fin de reinsertar a los presos en la sociedad, siempre y cuando sean evaluadas por un juez y el condenado tenga por lo menos la mitad de la pena cumplida. No obstante ello, en el caso de Eduardo Vázquez –por ejemplo-, sólo habían pasado diez días desde su encarcelamiento. “Lo peor del caso –sentenció Brown- es que esta agrupación pertenece al oficialismo. Es decir que el gobierno, a través de sus agrupaciones políticas, está auspiciando la salida de condenados, ya sea por homicidio, violación, etcétera”.
En relación a este tema, Julio Bárbaro opinó que se trata de otra consecuencia del exceso de poder: “Como el poder es todo, la justicia se vuelve un aditamento del mismo. Todo lo vertical termina desarmando lo institucional. Y, en este caso, los jueces no obedecen a la ley sino a la persona”.
“El Estado que viene” se emite todos los miércoles a las 19.30 hs. por Canal Metro.

martes, 31 de julio de 2012

Lección dejada por "La Nueva Coca Cola".


Misa Tridentina y Coca Cola


¿El Novus Ordo falto de sabor católico?




Bill Cosby en un comercial sobre la Nueva y efímera Coca Cola '85


Acabamos de ver este interesante escrito publicado en "The Remnant", periódico católico estadounidense fundado en 1967.
Sin más comentarios recomendamos su lectura según nuestra traducción:



Por Mons. James T. Byrnes, PhD

Casi 30 años atrás, en Abril de 1985, Coca Cola Company anunció su plan de cambiar la fórmula del "refresco más popular del mundo"; lo cual se hacía, como contó después la empresa, porque Coca estaba perdiendo posiciones frente a Pepsi en el mercado mundial, y con el objeto de hacerla más atractiva para el gusto moderno (por lo tanto, más rentable). La decisión implicó cambiar la fórmula de su producto estrella, luego de 99 años de éxito.

Hay que aclarar que el cambio se hizo tomando ciertas providencias. Se realizaron pruebas de sabor a 200.000 consumidores que se definían a sí mismos como "tomadores de Coca". Mientras muchas de estas pruebas dieron resultados positivos, entre un 10 y un 12 % de los "tomadores de Coca" dijeron que no comprarían el nuevo producto, para el caso de que reemplazara al tradicional.
Siguiendo el resultado positivo de la prueba, Coca Cola siguió adelante con lo planeado y efectuó el cambio.  En ese momento, no había nadie en la compañía que pudiera predecir lo que iba a pasar en los próximos 79 días.

La gente llamó a la empresa a un ritmo tres veces mayor que el normal, para manifestar su indignación por la alteración de la fórmula tradicional. Algunos incluso comenzaron a acaparar envases de la "vieja" Coca en sus hogares. Llegaron cartas al Edificio Central de Coca Cola que insultaban a los directivos que habían aprobado tan tonta idea. ¡Y esto antes de que el nuevo producto hubiera sido comercializado fuera de los Estados Unidos!

Es interesante puntualizar lo que Coca Cola piensa ahora de aquella situación, y qué es lo que no se tuvo en cuenta: "la legendaria fórmula secreta de la Coca, fue cambiada por otra que había sido la preferida en las pruebas de degustación realizadas a cerca de 200.000 consumidores. Lo que estas pruebas no mostraron, por supuesto, es el vínculo que sentían los consumidores con su Coca Cola, algo que no deseaban ver manipulado por nadie, ni siquiera por la empresa que la fabricaba".

Luego de estos movidos 79 días, Coca Cola anunció que continuaría fabricando la versión tradicional. La gente había hablado y los gerentes escuchado. Se continuaría vendiendo la nueva fórmula bajo el nombre de "New Coke", mientras la fórmula tradicional sería llamada "Coke Classic". Sin embargo, a principios de los años 90 la "Nueva Coca Cola" fue retirada del mercado, y la "Coca Cola Clásica" volvió a ser llamada simple y llanamente "Coca Cola".

Dignas de mención son las lecciones que Coca Cola dijo haber aprendido de este fracaso: "Los acontecimientos de la Primavera y del Verano de 1985 -las lumbreras de la mayor metedura de pata del marketing del siglo XX, el acaparamiento de la vieja Coca por parte de los consumidores, las llamadas de protestas de miles de personas- cambiaron para siempre el pensamiento de la empresa". Como mencionamos arriba, sus directivos recibieron el mensaje y lo recordarían por largo tiempo.

Otro punto interesante son los comentarios realizados por los adictos a la vieja Coca Cola. Según la misma empresa "Grupos de protesta, como la Sociedad para la Conservación del Verdadero Sabor y Bebedores Americanos de la Vieja Coca Cola (que se arrogaba haber conseguido el apoyo de 100.000 personas a su campaña), surgieron por todo el país. Se escribieron canciones en honor al viejo sabor. En una protesta realizada en el centro de Atlanta en Mayo del 85, se vieron carteles con leyendas como: "Queremos el verdadero sabor" y "Nuestros hijos nunca conocerán un refresco"" .

Hoy día, aunque en la compañía traten de darle una interpretación diferente, casi todo el mundo está de acuerdo en que éste probablemente haya sido el mayor fiasco en la historia de la empresa y del márketing.
Mientra Coca Cola sostiene que cambiar la fórmula fue un "riesgo inteligente", la mayoría acuerda que si bien fue un riesgo, estuvo lejos de ser inteligente. Es también más que probable que la empresa nunca vuelva a tomar un riesgo como ese.

Como en este punto es probable que estén pensando por qué les cuento este acontecimiento de la historia empresarial norteamericana, voy a ir al grano. Las similitudes entre los pensamientos y las acciones de la empresa Coca Cola en aquellos meses de 1985, tienen una semejanza que asusta con el cambio ocurrido en la práctica litúrgica de la Iglesia luego del Concilio Vaticano II.

Como es sabido, luego del Concilio, un grupo de expertos fue llamado a implementar el Decreto sobre la Sagrada Liturgia (Sacrosanctum Concilium). Este grupo, denominado Concilium (ad exsequendam Constitutionem de Sacra Liturgia), tomó la Liturgia de la Iglesia que había permanecido sustancialmente invariable por cerca de 1500 años, y desarrolló un nuevo producto (el Novus Ordo Missæ o Misa Nueva), el cual creían se ajustaría mejor al gusto del hombre moderno.

Hicieron algunas "pruebas de sabor" encontrando que a muchos de los integrantes de los grupos de prueba les agradaba, aunque a un número bastante significativo no. De todas formas, siguieron adelante con el cambio e introdujeron, bajo la autoridad del Papa Pablo VI, la Nueva Misa en el Adviento de 1969; removiendo con eficacia el "viejo" producto de los anaqueles (aunque el Papa Benedicto XVI nos ha recordado que la Misa antigua nunca ha sido abrogada).
La introducción de la Nueva Misa fue seguida por una ola de protestas proveniente de muchos sectores, mientras muchos católicos se preguntaban por qué el cambio.

Y aquí es donde, lamentablemente, las similitudes entre la Coca Cola y la Iglesia Católica llegan a su fin. Mientras la empresa se dio cuenta de que se había ido demasiado lejos al reemplazar la venerada fórmula tradicional, la Iglesia Católica Romana (al menos en las palabras y las obras de la mayoría de su jerarquía y presbiterio) sólo ignora o trata de reprimir a los que claman por la Misa Tradicional. Gente que frecuentemente ha sido ridiculizada por hacer comentarios similares a los de los que protestaban por la Coca Cola: "Queremos el verdadero sabor", "Nuestros hijos no conocerán el refresco".

Durante los últimos 40 años no han disminuido las protestas, pero tampoco ha disminuido el ridículo y la opresión de que son objeto los que buscan la Misa Tradicional (no obstante la Summorum Pontificum del Papa Benedicto XVI).
Esto sería comprensible si la Nueva Misa hubiera logrado lo que fue llamada a hacer, a saber: incrementar la devoción y la fe, y hacer ésta más clara para el católico actual.
Desgraciadamente ha ocurrido lo contrario: el número de católicos que asisten a la Nueva Misa ha disminuido de manera constante, al igual que las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa, por no mencionar la disminución del conocimiento que de la fe tiene una amplia mayoría de los católicos que todavía asisten a la Misa dominical.

¿No les parece que, al confrontarse con estos hechos, la jerarquía de la Iglesia debería cuestionar el valor de "la nueva fórmula", y comenzar a preguntarse si este experimento no ha sido un fracaso en todos los niveles?
En su lugar, se nos dice constantemente que el problema no es del producto, sino más bien de la forma como se lo comercializa o como se lo consume (haciendo una analogía empresarial).
En términos más eclesiásticos, se nos dice que el problema no es el Novus Ordo Missæ sino de la mala forma en que fue implementado durante los años 70; o que aquellos que habitualmente hacen caso omiso de sus rúbricas, son los culpables de que no haya logrado los frutos que de él se esperaban. Se nos dice hasta el cansancio que de ninguna manera el Novus Ordo pueda ser el causante de todo esto.

Por favor, no me malentiendan, así como la "Nueva Coca" era Coca como la "Clásica", la Misa Nueva es Misa, válida y legítima, pero al igual que en la "Nueva Coca", hay algo que se ha perdido de la fórmula tradicional, y ese algo no puede ser ignorado, y es deseado por muchos que han "probado" la fórmula tradicional.

Sólo 79 días les llevó a los ejecutivos de Coca Cola darse cuenta de que habían cometido un error, y eso antes de que hubiera una declinación apreciable en sus ventas o en la participación en el mercado.
¿Por qué, oh por qué, la jerarquía de la Iglesia Católica, luego de 40 años de ver declinar sus números en casi todas las categoría mensurables, y de aparecer, al menos en los Estados Unidos, más y más como una empresa, no comienza a preguntarse si el problema no estará en el producto más que en el consumidor?

Mons. James T. Byrnes pertenece al clero secular de la Arquidiócesis de New York

lunes, 30 de julio de 2012

Cri$tina:La verborragia compulsiva y mendaz se le ha vuelto hábito.


POLÍTICA BASTARDA
  
Por avanzada que esté la guerra semántica, disolviendo y tergiversando el valioso patrimonio de los significados esenciales, todavía nuestra lengua permite llamar degenerada a la persona de condición mental y moral anormal o depravada, a la que suelen acompañar por lo común algunos peculiares estigmas físicos.
  
A la vista de lo que dice y obra la presidenta; y más aún, de cómo ejecuta sus decires y obrares, no encontramos ya un término más calibrado que el que acabamos de proferir para diagnosticar el mal que la envuelve.
  
La verborragia compulsiva y mendaz se le ha vuelto hábito; el exhibicionismo de su talante mandón, rodeada de obsecuentes, lo tiene como rutina; las prácticas del rencor ostensible y de las venganzas personales son cada vez más reiteradas; el cinismo de su logomaquia, la crueldad con sus adversarios, el destrato con sus sirvientes o el monotematismo de sus autoreferenciales elogios, constituyen su fisonomía ordinaria. Ha perdido completamente el sentido del ridículo, y casi hasta el del decoro. Las alteraciones intempestivas del humor la acompañan de manera visible, constituyendo el penoso caso clínico que la psiquiatría suele denominar trastornos del afecto. Maníaca y furiosa, victimaria y victimizada a la vez, llorosa y riente, melodramática y chacotera de baja estofa, incurre de continuo en lo que los lógicos llaman falacias y los sufridos psicólogos fuga de ideas, propia de los pacientes con furores y tirrias desbordados. Confundiendo lo privado con lo público y lo partidocrático con lo estatal, resulta cada vez más el monigote que la remeda televisivamente, que ella misma. Y para que el cuadro degenerativo sea completo, el propio esquema corporal —que tanto dice cuidar— ha comenzado a dar señales inevitables del morbo que la domina y aturde. De resultas, y a fuer de zafiedad cuanto de ausencia absoluta de toda gravitas, su figura se aleja más de la propia de una señora, para recordar la faccia bruta de su difunto esposo.
  
Ejemplos de políticas degeneraciones se acumulan a granel. ¿Cómo no habría de llamarse de este modo al uso de las oficinas recaudadoras estatales para castigar a quienes testimonian el descalabro; o la grotesca operación destituyente de ese infeliz felpudo que gobierna la provincia de Buenos Aires; o la convalidación del torvo clan sionista que desfalca Tucumán; o la amenaza con la prisión a aquellos sindicalistas que hasta ayer les llenaron las urnas de papeletas roñosas, y que de ser culpables deberían compartir juntos las mismas rejas; o el recurso a los matones morenianos para disciplinar las operaciones comerciales; o las escandalosas conductas de jueces prostibularios y sodomitas que fallan a favor del gobierno; o la manipulación de la cadena nacional para felicitar a una quinceañera maleducada, desautorizar públicamente a la directora de su colegio o zaherir a un abuelo, cual si fuera el enemigo del pueblo, por comprar un puñado insignificante de dólares?
  
Pero un caso singularmente significativo probará la naturaleza cabal de la degeneración que protestamos. Un día de la primera semana de julio, Cristina recibió gozosa y exultante a un haz de personajes prostibularios, a quienes en virtud de las recientes leyes por ella impulsadas se les concedió la nueva “identidad” sexual, elegida caprichosamente acorde con sus desvíos contra natura. La degenerada dejó explícitamente en claro la felicidad que tal acto le causaba, prodigándose en ternezas para con aquellos seres tenebrosos, tenidos ahora por paradigmas. Al día siguiente, empero, con ocasión de recibir a Monseñor Oscar Ojea, completó el gesto ultrajante del Plan Divino.  Conversando con el prelado llamó “hermosísimo acto por la igualdad” al que había festejado el día anterior con aquellos mutantes aborrecibles; se atrevió a asegurar la conformidad de Dios ante tamaño pecado, y en el colmo del meditado desquicio le dijo al obispo: “menos mal que no estuvo ayer, si no me excomulgaba”.
  
Prescindiendo ahora del repudio que deban merecernos estos pastores cobardes, temblorosos ante la tiranía, cómplices por debilidad y omisión de sus graves desmanes, e incapaces de bajar el báculo punitivo contra las testas de los infames, la frase cristínica revela cuánta y cuán clara conciencia tiene del castigo eclesiástico que le correspondería por profanar sistemáticamente el Decálogo, combatiendo con odio y a sabiendas contra el Orden Natural y el Sobrenatural. Prueba inequívoca de que no hay atenuantes en su perfidia, sino el agravante infausto de quien actúa con pleno conocimiento de que se está apartando voluntariamente de la Barca, burlándose del timor Domini y desafiando la merecida excomunión. La sordidez de esta política anticatólica llegaba así a su vértice más repugnante y atroz.
  
Seguiremos en batalla contra la despótica degenerada y su séquito, sin importarnos la desproporción de fuerzas. Porque hay algo que nos amedrenta muchísimo más que las consecuencias que puedan seguirse de esta posición irreductible y frontal, y es el acostumbrarnos a tener por patria un cubil.
  
Opongamos a los degenerados el antídoto valiente y efectivo de la regeneración. “No sacrificaré”, decían escueta y enérgicamente los primeros mártires, cuando eran obligados bajo tormentos a rendir culto a las falsas deidades.
  
No ceses en tal empeño, compatriota. No sacrifiques en el altar de estos protervos. No claudiques ni te fatigues en la marcha. La Cruz y la Bandera son tus báculos firmes, y si el horizonte que pisas es la tierra agrietada, el norte sigue siendo el Cielo que no sabe de fisuras, intacto en su lumínica grandeza. Hazte de plata y espejea el oro que se da en las alturas, y verdaderamente serás un argentino.
  
Antonio Caponnetto
  

LOS BANCOS Y EL DINERO SEGUN SABATO.


Red Patriotica Argentina 



 LOS BANCOS Y EL DINERO SEGUN SABATO

El silencio y la soledad tenían esa impresionante vigencia que tienen siempre de noche en el barrio de los Bancos. Barrio mucho más silencioso y solitario, de noche, que cualquier otro; probablemente por contraste, por el violento ajetreo de esas calles durante el día; por el ruido, la inenarrable confusión, el apuro, la inmensa multitud que allí se agita durante las horas de Oficina. Pero también, casi con certeza, por la soledad sagrada que reina en esos lugares cuando el Dinero descansa.
 Una vez que los últimos empleados y gerentes se han retirado, cuando se ha terminado con esa tarea agotadora y descabellada en que un pobre diablo que gana cinco mil pesos por mes maneja cinco millones, y en que verdaderas multitudes depositan con infinitas precauciones pedazos de papel con propiedades mágicas que otras multitudes retiran de otras ventanillas con precauciones inversas. Proceso todo fantasmal y mágico pues, aunque ellos, los creyentes, se creen personas realistas y prácticas, aceptan ese papelucho sucio donde, con mucha atención, se puede descifrar una especie de promesa absurda, en virtud de la cual un señor que ni siquiera firma con su propia mano se compromete, en nombre del Estado, a dar no sé qué cosa al creyente a cambio del papelucho. Y lo curioso es que a este individuo le basta con la promesa, pues nadie, que yo sepa, jamás ha reclamado que se cumpla el compromiso; y todavía más sorprendente, en lugar de esos papeles sucios se entrega generalmente otro papel más limpio pero todavía más alocado, donde otro señor promete que a cambio de ese papel se le entregará al creyente una cantidad de los mencionados papeluchos sucios: algo así como una locura al cuadrado. Y todo en representación de Algo que nadie ha visto jamás y que dicen yace depositado en Alguna Parte, sobre todo en los Estados Unidos, en grutas de Acero. Y que toda esta historia es cosa de religión lo indican en primer término palabras como créditos y fiduciario.
Decía, pues, que esos barrios, al quedar despojados de la frenética muchedumbre de creyentes, en horas de la noche quedan más desiertos de gente que ningún otro, pues allí nadie vive de noche, ni podría vivir, en virtud del silencio que domina y de la tremenda soledad de los gigantescos halls de los templos y de los grandes sótanos donde se guardan los increíbles tesoros. Mientras duermen ansiosamente, con píldoras y drogas, perseguidos por pesadillas de desastres financieros, los poderosos hombres que controlan esa magia. Y también por la obvia razón de que en esos barrios no hay alimentos, no hay nada que permita la vida permanente de seres humanos o siquiera de ratas o cucarachas; por la extremada limpieza que existe en esos reductos de la nada, donde todo es simbólico y a lo más papeloso; y aun esos papeles, aunque podrían representar cierto alimento para polillas y otros bichos pequeños, son guardados en formidables recintos de acero, invulnerables a cualquier raza de seres vivientes...
ERNESTO SABATO
Informe Sobre Ciegos