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sábado, 14 de junio de 2014

Muerto el rey….nunca más rey.

ESPAÑA



(AW) Artículo del compañero Marcelo Colussi acerca de la monarquía en España.-

juan.carlos meme7



12 de junio de 2014.-

Muerto el rey….nunca más rey

Por Marcelo Colussi

No soy español. ¡Pero soy habitante de este mundo!, lo cual me confiere el absoluto derecho de tomar la palabra sobre este asunto. ¿O acaso vamos a seguir pensando que estos problemas son sólo de índole nacional? ¡¡No, en absoluto!! Estas son cuestiones que tocan a toda la Humanidad.
Por respeto a nuestra especie, por un decoro mínimo que debemos tener, no podemos dejar pasar esta aberración de las monarquías como un dato insignificante. No sé si es el principal problema actual de la Humanidad (¡por suerte hay cosas más importantes!), pero hablar de ellas no deja de ser una oportunidad para hablar de nuestras miserias y proponer alternativas pensando en un mundo mejor (definitivamente lo actual está muy lejos de ser lo ideal; un mundo con reyes de “sangre azul”, además de injusto, es infinitamente desatinado, absurdo, irracional).
¿Monarquías en pleno siglo XXI? Eso es como preguntar si seguimos con el cinturón de castidad, o el derecho de pernada. ¿Podremos volver hoy al Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, a la cacería de brujas, a la idea de sangre azul? ¿Vamos a premiar a los hidalgos que se ufanan de no trabajar, exhibiendo entonces uñeros de plata como símbolo de su holgazanería aristocrática? Como mínimo, todo esto suena absurdo, por decirlo con términos suaves. ¡Pero algo de eso se está tramando en España en estos momentos!
Parece realmente inconcebible que hablándose de democracia, o más aún: dando recomendaciones de cómo ser democráticos (fustigando a Cuba o Venezuela para el caso), las dinámicas políticas en este país puedan llevar hoy a pensar en continuar con una práctica tan antidemocrática como la sucesión hereditaria de un monarca.
“La monarquía hereditaria es una concepción política tan profunda que no está al alcance de todas las inteligencias el comprenderla”, se permitió decir Ernest Renan en el siglo XIX. ¿No constituye eso una profunda ofensa a todos los seres humanos? Quienes nos oponemos a estos sátrapas, a estos parásitos que viven a todo lujo a partir del trabajo de otros, ¿somos unos imbéciles entonces?
Entre muchos europeos -pues no sólo el católico reino borbónico de España persiste en estas tradiciones-, distinto al Medio Oriente en el que las casas reales sí mandan, las monarquías son formaciones casi decorativas, donde el poder político efectivo pasa a años luz de sus majestades. El poder económico de las empresas capitalistas modernas las ha desplazado del centro de la dinámica social. En muchos de estos países, no obstante, el monarca resulta clave para mantener la unidad de la nación como centro aglutinador de la concordia de las sociedades plurales de sus territorios. Si bien en muchas de estas monarquías republicanas diversos sectores de la población ven en las casas reales rémoras vergonzantes de un pasado feudal que se resiste a terminar y un gasto absolutamente superfluo en vividores prescindibles, según indicadores de quienes han estudiado el fenómeno, en más de algún país buena parte de la misma población no querría perder su estatuto de reino. Así sean como comidilla para paparazzi y medios periodísticos escandalosos, junto a gente que aborrece a estos parásitos acostumbrados al dolce far niente (el descarado “no hacer nada”), hay súbditos que aman a sus monarcas. Definitivamente, en la viña del señor hay de todo, y al esclavo le es más fácil pensar con la cabeza del amo… que cortarle la cabeza, como hicieron los franceses en 1789.
Lo que está claro es que hoy día, momento de la razón y la técnica -al menos, según se declara oficialmente- es un despropósito seguir hablando de democracia (¡gobierno del pueblo!) y promover un rey por vía hereditaria. Más aún en España, cursando la peor crisis económica de su historia. ¿Cuánto cuesta la casa real al bolsillo de sus súbditos? Pero ahí quiero levantar la voz como ciudadano latinoamericano: ¡también a nosotros, en las ex colonias del Imperio Castellano, nos cuesta!, porque buena parte de la renta de nuestros países va a parar al llamado Primer Mundo, y así se solventan cacerías de elefantes de elegantes majestades que no hacen otra cosa que pavonearse y asistir a frivolidades banales. Por tanto ¡¡también tengo derecho a protestar y oponerme a esta monstruosidad en ciernes programada para el 19 de junio!! No lo coronen en mi nombre…, pero además tengo derecho a exigir que eso no se haga, por injusto, irracional, abominable y antipático.
España ha dado cosas fabulosas a la historia de la Humanidad, desde el inmortal Quijote (el segundo libro más vendido del mundo) a la música, desde humanistas de peso a artistas de la más encumbrada talla. ¿Podemos permitir que se hunda en la más bochornosa ignominia, en el risible descrédito y la frívola pamplina de continuar con esa tradición de parasitismo coronando un nuevo rey?
¡Debemos exigir con toda la energía del caso no volver a los monarcas! Suficientes problemas serios tienen España y el mundo para tener que gastar energía en tamañas sandeces.

viernes, 14 de marzo de 2014

IDENTIDAD SEXUAL.

HOMBRE Y MUJER ANTE LA CONFUSIÓN ACTUAL ACERCA DE LA IDENTIDAD SEXUAL (III).

Hombre y mujer desde la perspectiva de la fe

Adolfo J. Castañeda, MA, STL
Director de Educación de VHI

En este artículo tratamos el tema de la persona humana como hombre y como mujer desde la perspectiva de la fe, es decir, de la revelación de Dios que la fe acoge, tal y como esta revelación es interpretada y explicada auténticamente por el Magisterio de la Iglesia Católica. Basamos nuestras reflexiones en el documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe titulado "Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y el Mundo", del 31 de mayo de 2004.

En ese documento leemos que "la segunda narración de la creación (Génesis 2:4-25) confirma de modo inequívoco la importancia de la diferencia sexual... Adán experimenta una soledad, que la presencia de los animales no logra llenar. Necesita una ayuda adecuada. El término designa aquí no un papel subalterno, sino una ayuda vital... La palabra hebrea ezer, traducida como ayuda, indica el auxilio que sólo una persona presta a otra persona. El término no tiene ninguna connotación de inferioridad o instrumentalización. De hecho, también Dios es, a veces, llamado ezer respecto al hombre (cf. Esdras 18:4; Salmo 9:10, 35)" [1].

Comentando sobre este pasaje del Génesis, el Papa Juan Pablo II escribió: "La mujer es otro 'yo' en la humanidad común. Desde el principio aparecen [el hombre y la mujer] como 'unidad de los dos', y esto significa la superación de la soledad original, en la que el hombre no encontraba 'una ayuda que fuese semejante a él' (Gn 2,20). ¿Se trata aquí solamente de la 'ayuda' en orden a la acción, a 'someter la tierra' (cf Gn 1,28)? Ciertamente se trata de la compañera de la vida con la que el hombre se puede unir, como esposa, llegando a ser con ella 'una sola carne' y abandonando por esto a 'su padre y a su madre' (cf Gn 2,24)" [2].

"De este modo, el cuerpo humano, marcado por el sello de la masculinidad o la femineidad, "desde 'el principio' tiene un carácter nupcial [o conyugal], lo que quiere decir que es capaz de expresar el amor con que el hombre-persona se hace don, verificando así el profundo sentido del propio ser y del propio existir". Comentando estos versículos del Génesis, el Santo Padre [Juan Pablo II] continúa: "En esta peculiaridad suya, el cuerpo es la expresión del espíritu y está llamado, en el misterio mismo de la creación, a existir en la comunión de las personas 'a imagen de Dios'" [3].

En relación con el tema del matrimonio en este relato de la creación del Génesis, el Papa Juan Pablo II afirma: "En la 'unidad de los dos' el hombre y la mujer son llamados desde su origen no sólo a existir 'uno al lado del otro', o simplemente 'juntos', sino que son llamados también a existir recíprocamente, 'el uno para el otro... El texto del Génesis 2,18-25 indica que el matrimonio es la dimensión primera y, en cierto sentido, fundamental de esta llamada... Toda la historia del hombre sobre la tierra se realiza en el ámbito de esta llamada. Basándose en el principio del ser recíproco 'para' el otro en la 'comunión' interpersonal, se desarrolla en esta historia la integración en la humanidad misma, querida por Dios, de lo 'masculino' y de lo 'femenino'" [4]. "Tenemos aquí el centro del diseño originario de Dios y la verdad más profunda del hombre y la mujer, tal como Dios los ha querido y creado. Por más transtornadas y obscurecidas que estén por el pecado, estas disposiciones originarias del Creador no podrán ser nunca anuladas" [5].

"El hombre --ya sea hombre o mujer-- es persona igualmente; en efecto, ambos, han sido creados a imagen y semejanza del Dios personal" [6]. "La igual dignidad de las personas se realiza como complementariedad física, psicológica y ontológica [es decir, en el ser mismo de la persona, como hombre y como mujer], dando lugar a una armónica 'unidualidad' relacional, que sólo el pecado y las 'estructuras de pecado' inscritas en la cultura han hecho potencialmente conflictivas. La antropología bíblica [la visión que tiene la Biblia de la persona] sugiere afrontar desde un punto de vista relacional, no competitivo ni de revancha, los problemas que a nivel público o privado suponen la diferencia de sexos" [7].

"Además, hay que hacer notar la importancia y el sentido de la diferencia de los sexos como realidad inscrita profundamente en el hombre y la mujer'" [8]. "La sexualidad caracteriza al hombre y a la mujer no sólo en el plano físico, sino también en el psicológico y espiritual con su impronta consiguiente en todas sus manifestaciones" [9] "Ésta no puede ser reducida a un puro e insignificante dato biológico, sino que "es un elemento básico de la personalidad; un modo propio de ser, de manifestarse, de comunicarse con los otros, de sentir, expresar y vivir el amor humano" [10]. "Esta capacidad de amar, reflejo e imagen de Dios Amor, halla una de sus expresiones en el carácter esponsal del cuerpo, en el que se inscribe la masculinidad y la femineidad de la persona" [11].

De toda esta enseñanza claramente se deduce que el matrimonio entre un hombre y una mujer es una institución creada por Dios e inscrita en la naturaleza misma del hombre y la mujer. Se trata de una institución natural, es decir, su origen es divino y es intrínseca al ser humano hombre-mujer. La institución matrimonial hunde sus raíces y su razón de ser en la igualdad entre el hombre y la mujer, y, al mismo tiempo en su diferencia complementaria, así como en la unión sexual entre los dos abierta a la vida. Tiene sus propias leyes, bienes y valores, que Dios le ha dado y ha inscrito en la naturaleza humana. De ahí que ninguna persona, ninguna autoridad, pública o privada, tiene el derecho de trastocarla, porque es anterior a cualquier institución social y al Estado mismo.

Lamentablemente, el pecado ha trastocado esta visión originaria de la relación hombre-mujer, así como la vivencia de la misma. Por ello es que a lo largo de la historia y, particularmente en la actualidad, existe esta confusión respecto de la identidad sexual. Esta confusión redunda no sólo en la insensata ideología del mal llamado "matrimonio homosexual", sino en un ataque frontal contra el corazón mismo del verdadero matrimonio. Ello es sumamente preocupante, porque el matrimonio es la base de la familia y, en el plano humano, de la civilización cristiana.

La razón por la cual afirmamos, por un lado, que el matrimonio es el fundamento de la civilización cristiana y, por el otro, que el "matrimonio homosexual" es un ataque frontal contra el mismo, es porque, como ya se ha afirmado, la relación hombre-mujer, tal y como Dios la ha creado, es constitutiva del ser humano, como hombre y como mujer, y lo es, más todavía, en su relación con Dios. El pecado ha alterado la relación de la humanidad con Dios (dimensión teológica)precisamente alterando la relación hombre-mujer (dimensión antropológica).  Por ello, el documento que estamos citando dice tan certeramente:

"Se trata de la dimensión antropológica de la sexualidad, inseparable de la teológica. La criatura humana, en su unidad de alma y cuerpo, está, desde el principio, cualificada por la relación con el otro. Esta relación se presenta siempre a la vez como buena y alterada. Es buena por su bondad originaria, declarada por Dios desde el primer momento de la creación; es también alterada por la desarmonía entre Dios y la humanidad, surgida con el pecado. Tal alteración no corresponde, sin embargo, ni al proyecto inicial de Dios sobre el hombre y la mujer, ni a la verdad sobre la relación de los sexos. De esto se deduce, por lo tanto, que esta relación, buena pero herida, necesita ser sanada" [12].

En los próximos artículos continuaremos abundando sobre la dualidad en unidad entre el hombre y la mujer desde la perspectiva de la fe, es decir, de la revelación de Dios en la Biblia explicada por el Magisterio de la Iglesia y acogida por el Pueblo de Dios por medio de la fe. Nuestras reflexiones irán encaminadas a mostrar la sanación que la revelación de Dios muestra como necesaria para la actual confusión respecto de la identidad sexual.

Notas:
[1]. La colaboración del hombre y la mujer, no. 6 y nota 5.
[2]. Juan Pablo II, Carta Apostólica Mulieris dignitaten, sobre la dignidad de la mujer (15 de agosto de 1988), no. 7. Citado en La colaboración del hombre y la mujer, no. 6, cf. la  nota 6.
[3]. Juan Pablo II, Catequesis "El hombre-persona se hace don en la libertad del amor" (16 de enero de 1980), no. 1; Catequesis "La concupiscencia del cuerpo deforma las relaciones hombre-mujer" (26 de julio de 1980), no. 1. Citados en La colaboración del hombre y la mujer, no. 6, cf. las notas 7 y 8.
[4]. Mulieris dignitatem, no. 7. Citado en La colaboración del hombre y la mujer, no. 6, cf. la nota 9.
[5]. La colaboración del hombre y la mujer, no. 6.
[6]. Congregación para la Educación Católica, Orientaciones educativas sobre el amor humano. Lineamientos de educación sexual (1 de noviembre de 1983), no. 4. Citado en La colaboración del hombre y la mujer, no. 8.
[7]. La colaboración del hombre y la mujer, no. 8.
[8]. Ibíd.
[9]. Orientaciones educativas, no. 4. Citado en La colaboración del hombre y la mujer, no. 8.
[10]. Íbid.
[11]. La colaboración del hombre y la mujer, no. 8.
[12]. Ibíd.

martes, 11 de marzo de 2014

Lesa Humanidad y Consenso Social.

Días atrás, en la inauguración del Año Judicial, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, manifestó, entre otros conceptos, que los juicios por presuntos delitos de lesa humanidad continuarían en el futuro porque en esa dirección existía un consenso social que les brindaba legitimidad.
La afirmación del Dr Lorenzetti pone de manifiesto lo que venimos denunciando desde que se iniciaron los mismos. No se trata de cumplir con la ley. Se trata lisa y llanamente de cumplir con un concepto de justicia popular presentado con el paradigma del consenso social. Se trata de satisfacer las demandas de quienes se auto proclaman representantes del mencionado consenso.
Mientras escribo estas líneas no puedo dejar de recordar que la locura del régimen nazi también contó con el beneplácito del endiosado consenso. En la Alemania hitleriana hubieran hecho falta jueces que hicieran aplicar la ley en forma independiente a lo que demandaba la opinión pública. También hubieran hecho falta jueces independientes durante la dictadura cívico – militar que, siguiendo el consenso social, tomó el poder el 24 de marzo de 1976.
La justicia, para ser justa, no puede legitimarse en consensos, sino simplemente en el cumplimiento de la ley, que es lo que hoy por hoy se continúa pisoteando en los tribunales populares.
María Cecilia Pando

sábado, 30 de noviembre de 2013

Nueva Era.

La Nueva Era, los engaños de siempre
De unos años para acá se viene formando una ola cultural que pretende empujar a la humanidad hacia una nueva conciencia. A esta ola le llamamos la Nueva Era.
Autor: . | Fuente: observatorioantisectas

Una y otra vez a lo largo de la historia el hombre ha soñado con la llegada de una "edad de oro" para la humanidad, de un mundo feliz y perfecto en el que no hubiera ni enfermedad, ni pobreza, ni guerra, ni hambre, ni limitaciones, ni divisiones.

Quisiera ver el universo entero transformarse delante de sus ojos mágicamente y convertirse en algo radicalmente nuevo. Quisiera librarse definitivamente de la problemática mundial de la que él mismo es la causa.

Este sueño sigue vivo y se deja sentir con más vigor que nunca en nuestro día al acercarse el fin del milenio. Nuestro mundo, técnicamente avanzado, pero espiritualmente hambriento, experimenta una profunda desilusión frente al bienestar que no borra su pobreza, a la libertad que no quita su esclavitud y a la ciencia que no despeja su honda incertidumbre.

De unos treinta años para acá se viene formando una ola cultural/filosófica/religiosa que pretende reaccionar contra el presente estado de la humanidad y empujar la humanidad hacia una nueva conciencia, hacia una nueva forma de ser espiritual. A esta ola le llamamos la Nueva Era (New Age) y, hoy por hoy, no hay ningún aspecto de nuestra vida que no haya sentido sus efectos de alguna forma.

Las ideas y los objetivos de la Nueva Era recogen elementos de las religiones orientales, el espiritismo, las terapias alternativas, la psicología transpersonal, la ecología profunda, la astrología, el gnosticismo y otras corrientes. Los mezcla y los comercializa de mil formas, proclamando el inicio de una nueva época para la humanidad.

Pero, en el fondo, no parece ser más que otro intento vano del hombre de salvarse a sí mismo haciendo promesas que no puede cumplir y atribuyéndose poderes que no posee. Y mientras la fantasía de la Nueva Era nunca será más que fantasía, ha logrado sembrar confusión en los corazones de muchos fieles.

En este breve escrito tratamos de responder a las preguntas más frecuentes sobre la Nueva Era. El tema es complejo y ha llenado las páginas de muchos libros. Aquí sólo esperamos aclarar las dudas iniciales que surgen en torno a la materia y extender una invitación a todos los fieles y sus pastores para profundizar en el fenómeno de la Nueva Era y comprender la amenaza que representa para la integridad de la fe.

¿La Nueva Era es una secta religiosa?

No. La Nueva Era no es una secta, ni una iglesia, ni una religión. Es una forma de ver, pensar y actuar que muchas personas y organizaciones han adoptado para cambiar el mundo según ciertas creencias que tienen en común. Pero no tiene jefe, ni reglas, ni doctrinas fijas, ni disciplina común.

2. ¿Por qué, entonces, se dice que es una "nueva religión"?

La Nueva Era habla de muchas cosas que tocan nuestra fe: Dios, la creación, la vida, la muerte, la meditación, el sentido de nuestra existencia, etc... pero no es una religión. Toma diversos aspectos de muchas religiones y también de las ciencias y de la literatura y los mezcla con cierta originalidad para dar respuestas fantásticas a las preguntas más importantes de la vida humana. A veces inclusive usa un lenguaje cristiano para expresar ideas muy contrarias al cristianismo.

3. ¿Quiénes pertenecen a la Nueva Era?

Todo tipo de persona puede formar parte de la Nueva Era. Sus líderes y pensadores suelen ser gente de la "revolución contracultural" de los años 60 y 70 que rechazó los valores y los caminos religiosos tradicionales a favor del libertinaje, de la cultura de la droga, del amor libre y de los experimentos de las comunidades utópicas. Hoy sus ideas están tan difusas que gran número de personas las comparten sin un rechazo formal y evidente de su propia cultura o su estilo de vida.

4. ¿Cuáles son las erróneas creencias de la Nueva Era?

Lo típico de la Nueva Era es el espíritu de individualismo que permite a cada cual formular su propia verdad religiosa, filosófica y ética.

Pero hay algunas creencias comunes que casi todos los participantes de la Nueva Era comparten:
a) El mundo está a punto de entrar en un periodo de paz y armonía mundial señalado por la astrología como "la era de acuario".

b) La "era de acuario" será fruto de una nueva conciencia en los hombres. Todas las terapias y técnicas de la Nueva Era pretenden crear esta conciencia y acelerar la venida de la era de acuario.

c) Por esta nueva conciencia el hombre se dará cuenta de sus poderes sobrenaturales y sabrá que no hay ningún Dios fuera de si mismo.

d) Cada hombre, por tanto, crea su propia verdad. No hay bien y mal, toda experiencia es un paso hacia la conciencia plena de su divinidad.

e) El universo es un ser único y vivo en evolución hacia el pleno conocimiento de sí y el hombre es la manifestación de su auto-conciencia.

f) La naturaleza también forma parte del único ser cósmico y, por tanto, también participa de su divinidad. Todo es "dios" y "dios" está en todo.

g) Todas las religiones son iguales y, en el fondo, dicen lo mismo.

h) Hay "maestros" invisibles que se comunican con personas que ya han alcanzado la nueva conciencia y les instruyen sobre los secretos del cosmos.

i) Todos los hombres viven muchas vidas, se van reencarnando una y otra vez hasta lograr la nueva conciencia y disolverse en la fuerza divina del cosmos.
5. ¿Qué dicen los de la Nueva Era cuando uno les hace ver que estas creencias son pura fantasía?

Cuando alguien no acepta esta absurda visión de Dios, del hombre y del mundo la Nueva Era le dice que su conciencia todavía no está iluminada y que su comprensión está condicionada por esquemas culturales que serán superados en la Nueva Era.

6. Pero ¿cómo esperan comprobar unas creencias que no corresponden en nada a la realidad?

Normalmente echan mano de testimonios de experiencias subjetivas personales que son tan imposibles de verificar como lo son de desmentir. A veces se apoyan en mitos o en leyendas de las tradiciones de los antiguos pueblos. A veces toman datos de las ciencias y los aplican a la vida espiritual del hombre como si las mismas leyes rigiesen en ambos mundos.

7. Si las cosas están así, ¿qué lugar hay en la Nueva Era para el Dios que se nos reveló en Jesucristo?

Ninguno. El Dios de la fe católica es una persona, el "dios" de la Nueva Era es una fuerza impersonal y anónima El Dios de la fe católica es Creador de todo, pero no se identifica con nada de lo creado. El "dios" de la Nueva Era es la creación que poco a poco se va dando cuenta de sí mismo. El Dios de la fe católica es infinitamente superior al hombre, pero se inclina hacia él para entrar en amistad con él. El Dios de la fe católica juzgará a cada hombre según su respuesta a ese amor. El "dios" de la Nueva Era es el mismo hombre que está más allá del bien y del mal. En la Nueva Era el amor más alto es el amor a sí mismo.

8. ¿La Nueva Era dice algo de Jesucristo?

La Nueva Era dice que Jesucristo fue un maestro iluminado más entre muchos. Dice que la única diferencia entre Jesucristo y los demás hombres es que Él se dio cuenta de su divinidad mientras la mayoría de los hombres todavía no la descubren. De esta forma la Nueva Era le quita a Jesucristo su carácter único e irrepetible de Hijo de Dios y ridiculizan el hecho de que Dios se hizo hombre para salvarnos del pecado.

9. ¿Un católico puede aceptar la creencia en la reencarnación?

En absoluto. La reencarnación es la creencia en una cadena de regresos a esta vida bajo diverso aspecto corporal. Si fuera cierta, mi libertad sería inútil y mis decisiones, luchas, esfuerzos, sacrificios y sufrimientos en la vida no tendrían ningún valor, pues al fin y al cabo tendría que hacerlo todo de nuevo una y otra vez. Si la reencarnación fuera cierta, la pasión y muerte de Cristo no tendrían sentido y su resurrección no nos aseguraría la redención. La resurrección es la transformación definitiva del ser humano y la entrada en la eternidad. Se muere una sola vez y a la muerte sigue la resurrección y el juicio. Como dice San Pablo: "Si nuestra esperanza en Cristo es únicamente para esta vida, ¡somos los más miserables de entre los hombres!" (I Cor. 15, 13).

10. ¿La Nueva Era se confunde con el ecologismo?

Uno de los "ganchos" de este movimiento es defender, conservar y respetar el ecosistema. Lo que pretenden es alcanzar "familia planetaria", como lo expresa el aforismo de la Nueva Era: "La familia entera es un país sin fronteras".

Hay una sacralización de la madre tierra, considerada como ser vivo y que es la diosa de la Era de Acuario, llamada Gaia entre los antiguos griegos. A esto se debe la abundancia de grupos "ecologistas", para divinizar las fuerzas de la naturaleza.

Debido a que su adoración es el centro de su "teología", gran número de brujos se adhieren y promueven el movimiento ecologista, sus iniciativas son entre otras: plantar un número de "árboles sagrados", impulsar campañas para concienciar a la población de realizar prácticas ecológicas y hacer ver el planeta como "la madre que está siendo violada" y se presiona para lograr de los gobiernos de todo el mundo una legislación que disminuya la población humana y limite el desarrollo tecnológico para sanar el planeta.

11. ¿Hay también una música que se dice "Nueva Era"?

Sí. La música "Nueva Era" se llama así porque se inspira en algunos temas de gran interés para la Nueva Era: la naturaleza, las religiones de los pueblos antiguos, las culturas orientales, etc... Suele ser música instrumental, mezclada con sonidos naturales, a veces muy repetitiva, otras veces sin melodía ninguna.

12. ¿Está mal escuchar esta música?

La música "Nueva Era" es como cualquier otra música: una combinación de sonidos más o menos agradable al oído. Lo que podría hacerla "mala" seria algún contenido dañoso (la letra) o algún uso irresponsable de la música (p. ej.: para ayudar inducir un estado alterado de conciencia; para provocar sentimientos negativos, etc.).

13. ¿Por qué habla tanto la Nueva Era de "energía"?

Una de las ideas básicas de la Nueva Era es que toda la realidad visible, el hombre incluido, se reduce a una "energía cósmica". Según eso, mientras el cosmos esté en fase evolutiva, su energía se manifiesta de muchas formas: una piedra, el viento, la mente humana, etc... Supuestamente hay cosas, lugares y ejercicios que pueden aumentar nuestra capacidad y nuestro control de esta energía (p. ej.: llevarse puesto un cristal de cuarzo, visitar una pirámide u otro "lugar sagrado" el día del equinoccio primaveral, realizar ciertas posturas del yoga, etc.).

14. ¿Los programas de control mental, sanación y auto-superación son un engaño?

Hay que ver y juzgar cada programa por separado. No obstante algunos programas enseñan simples técnicas de relajamiento, concentración, memoria o fortalecimiento de la voluntad que producen resultados inmediatos en sus clientes. A estas técnicas, que no tienen nada de extraordinario, las revisten de un lenguaje pseudo-científico y las ponen como un gran descubrimiento o un secreto de la sabiduría antigua. Frecuentemente se pasa de una terapia psicológica o emocional al mundo espiritual, incorporando elementos del panteísmo, del gnosticismo o de la espiritualidad oriental sin prevenir al cliente. A los resultados más modestos en el campo humano se les atribuye un carácter sobrenatural. De ahí se convence al cliente de sus "poderes especiales", su "conciencia iluminada", o de cualquier cosa. Lo peor es que algunos de estos programas se presentan como un complemento excelente al cristianismo cuando, en el fondo, se basan en conceptos incompatibles con la fe católica.

15. ¿Las nuevas técnicas de meditación sirven?

La Nueva Era no tiene ningún reparo en mezclar formas religiosas de tradiciones muy diversas, aun cuando hay contradicciones de fondo. Hay que recordar que la oración cristiana se basa en la Palabra de Dios, se centra en la persona de Cristo, lleva al diálogo amoroso con Jesucristo y desemboca siempre en la caridad al prójimo. Las técnicas de concentración profunda y los métodos orientales de meditación encierran el sujeto en sí mismo, le impulsan hacia un absoluto impersonal o indefinido y hacen caso omiso del evangelio de Cristo.

16. ¿Y el yoga?

El yoga es, en su esencia, un ejercicio espiritual y corporal nacido de la espiritualidad hindú. Las posturas y ejercicios, aunque se presentan como un simple método, son inseparables de su sentido propio en el contexto del hinduismo. El yoga es una introducción a una tradición religiosa muy ajena al cristianismo. La palabra "yoga" significa "unión". Habría que preguntarnos: ¿unión con qué?

17. ¿Por qué la Nueva Era da tanta importancia a la astrología, al horóscopo, al tarot, al contacto con los espíritus, etc...?

Las antiguas técnicas de adivinación y el espiritismo siempre han provocado la curiosidad de la gente. La Nueva Era ha señalado un renacimiento del interés en el ocultismo, la magia, la astrología y las prácticas mediánicas. Son corrientes que pretenden dotar al hombre de poderes mentales y espirituales sobrenaturales y colocarlo como dueño absoluto de su propio destino. La Nueva Era borra las distinciones entre materia y espíritu, entre lo real y lo imaginario, entre lo posible y lo imposible. Pero ningún esfuerzo de la Nueva Era logrará conciliar el ocultismo, el esoterismo o el espiritismo con la fe y la vida del católico.

18. ¿Quiénes promueven la Nueva Era?

Hay algunas organizaciones internacionales que operan en el mundo entero. Por ejemplo:
a) La Sociedad Teosófica: fundada en 1875 en Nueva York por la rusa Helena Petrovna Blavatsky (1831-1891), espiritista y médium. Su doctrina es una mezcla de espiritismo, ocultismo, principios gnósticos y espiritualidad oriental. Las creencias principales del la Sociedad incluyen la reencarnación, la comunicación con maestros desencarnados, el yoga, la astrología.

b) La Nueva Apoliscró: "fundada en Argentina en 1957 por Jorge Angel Livraga. Es un grupo ocultista y gnóstico inspirado principalmente en los escritos de Blavatsky y una mezcla de los conceptos de pensadores antiguos. Sus miembros buscan un estado espiritual superior a través de sugestivas ceremonias de iniciación y la utilización de muchos símbolos y ritos típicos de grupos paramilitares.

c) Control Mental Silva: fundado en Laredo, Texas, en 1966 por José Silva (n.1914), consiste en cursos breves de técnicas de control interno y concentración por las que se busca controlar las ondas mentales hasta alcanzar la Sobre-Conciencia, o el dominio total de sus estados mentales. El método contiene elementos de espiritismo y sutilmente lleva sus practicantes al panteísmo. Maneja muchos conceptos fundamentales de la Nueva Era y centra la esperanza de salvación en los poderes mentales del hombre. A pesar del hecho de que muchos de los maestros del método hablan un lenguaje "cristiano" y aseguran a sus clientes que el método les ayudará en su vida espiritual hay elementos substanciales del programa incompatibles con la fe católica.

d) La Meditación Trascendental: fundada en 1958 por Maharishi Mahesh Yogi en India pero no se popularizó hasta 1967, gracias a la publicidad ofrecida por los Beatles y otros artistas famosos de la contra-cultura de los años 60. En su doctrina, que nace del hinduismo, se busca la iluminación de la conciencia por la reflexión personal mediante la repetición de mantras (palabras sagradas) y ritos religiosos. Implícitos en las enseñanzas de la MT son el rechazo de doctrinas esenciales al cristianismo (un Dios personal, la Encarnación, la Resurrección, etc...) la veneración del Maharishi y del Guru Dev como santos y mensajeros divinos.

e) La Gran Fraternidad Universal: fundada en 1948 en Caracas por el francés Serge Reynald de la Ferrière (1916-1962), quien era muy activo con grupos de teosofía, astrología y la masonería. Su doctrina se basa en prácticas astrológicas, esotéricas y ocultistas, y afirma que todas las religiones son iguales, aunque favorece creencias y prácticas hindúes. Presenta un sincretismo religioso que apela a una ciencia superior que es la verdadera base de toda religión.

f) La Iglesia de la Cienciología / Dianética: fundada por L. Ron Hubbard (1911-1986), novelista de ciencia-ficción que en 1950 publicó Dianética: La ciencia moderna de la salud mental, un manual de autoconocimiento y desarrollo de potencialidad humana basada en el análisis de experiencias previas al nacimiento. Las asociaciones de médicos más prestigiosas de los EU han condenado repetidamente las teorías y las terapias de la Dianética como totalmente carentes de base científica y dañosas para la salud mental. Su teoría es que todos los males humanos son causados por "engramas" o cargas negativas que se graban en lo inconsciente del hombre y provocan estragos continuos. Para librarse hace falta una "audición" de parte de un experto que recomendará una serie de cursos que supuestamente llevará al cliente al estado de "claro" o libre de "engramas". La reencarnación y las experiencias extra-corporales forman parte de la doctrina de la secta. Hubbard también tiene escritos que atacan duramente al cristianismo. La Iglesia de la Cienciología ha sido definida como una secta destructiva y belicosa y sostiene muchas asociaciones de carácter social y humanitario para lograr mayor aceptación en la sociedad, por ejemplo: Narcanon y la Comisión Ciudadana de los Derechos Humanos.

domingo, 29 de abril de 2012

La crisis capitalista y sus repercusiones políticas (I)

ESPECIAL

Angel Guerra Cabrera

La honda crisis de la economía capitalista mundial no da tregua y amenaza con adentrarse en la temida depresión, aunque hay autores que ya la ven en esa fase. En todo caso, estamos ante mucho más que una crisis estructural del capitalismo. Se trata de una crisis civilizatoria que exige transformar raigalmente los patrones culturales y el sistema de producción y consumo como única forma de preservar la vida de nuestra especie. Ya el capitalismo amenazó arrasar con la civilización en los terribles años de guerra general entre 1914 y 1945, agravados por la Gran Depresión de 1929 y culminados con el genocidio de Hiroshima y Nagasaky. Quién sabe en qué tragedia mayor habría concluido aquel drama si no es por la derrota infligida al nazismo por el Ejército Rojo.

El trastorno actual se inició en 1973, cuando el presidente Richard Nixon atajó el deslizamiento de la economía estadunidense hacia el abismo, provocado por los gastos de la guerra de Vietnam, el aumento de los precios del petróleo y el declive en la tasa de ganancia. Unilateral y dictatorialmente desligó el dólar ?moneda de cambio internacional- del patrón oro y lo puso a ?flotar?. Vulneraba así, en provecho de los capitales yanquis y en detrimento de los demás países ?sobre todo los pobres-, los acuerdos de Bretton Woods, que pautaron las reglas de la economía internacional bajo la batuta de Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.

A partir de entonces, Washington emprendió una demencial vorágine de impresión de dólares e instrumentos de deuda sin respaldo productivo, con los que inundó los circuitos financieros globales de moneda devaluada y ha llevado a cabo la estafa más grande de la historia de la humanidad. La especulación financiera pasó a ocupar un lugar mucho más relevante que la producción y el comercio en la circulación monetaria y reforzó las políticas neoliberales, experimentadas en Chile bajo la dictadura de Pinochet(1973-1990), elevadas a la categoría de dogma de fe mundial por los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher(1979-1990).

Son esas políticas generalizadas de achicamiento del Estado, contención salarial, desmantelamiento de las conquistas de los trabajadores, circulación libre de de capitales pero no de fuerza de trabajo, privatización del patrimonio público, socialización de las pérdidas de las corporaciones, especulación hasta con los alimentos, inclemente degradación ambiental e inicio de un nuevo ciclo de guerras coloniales(Afganistán, Irak, Libia), las que han conducido a la debacle económica manifestada abiertamente a partir del estallido de la burbuja inmobiliaria en Wall Street(2008).

Citada por pocos autores, otra causa fundamental, en el orden geopolítico, de la descomunal ofensiva internacional del capital contra los trabajadores y pueblos oprimidos, fue el derrumbe de la Unión Soviética y demás países del experimento socialista del este de Europa, empujado sí, por gravísimos errores y desviaciones de sus partidos dirigentes, pero portador de valiosas experiencias en la liberación humana y factor de equilibrio hasta ese momento en la balanza internacional de poder. La arremetida capitalista fue favorecida por los traumas subjetivos que provocó la inesperada catástrofe, ahondados por una vulgar campaña antisocialista que dura hasta hoy y la deserción hacia las filas del liberalismo económico ?apenas sin excepción- de las cúpulas socialdemócratas europeas y partidos asociados en otras latitudes, así como de muchos intelectuales. Mientras, un número considerable de los partidos y grupos de orientación marxista y socialista han tardado en sobreponerse a la conmoción y dar una correcta lectura a la nueva realidad.

En 2010 irrumpió en Europa la llamada crisis de la deuda soberana con graves consecuencias sociales, acentuadas por el ultraliberalismo de la señora Merkel. España ha entrado de nuevo en recesión y se vaticina la rápida caída de la importancia, el tamaño de su economía y su quiebra no lejana dadas la fragilidad de sus bancos y las extremas medidas de ajuste ordenadas por Berlín, cumplidas al pie de la letra por el hidalgo Rajoy. De ser así arrastrará consigo a la Unión Europea, le pegará a Estados Unidos, que padece esencialmente los mismos problemas, solapados por la suicida inyección de liquidez, y es, en fin de cuentas, el mayor responsable de la crisis. Pero impactará mundialmente, aunque hay luz al final del túnel.